martes, 1 de septiembre de 2026

LA ODISEA (2026), de Christopher Nolan

 

El punto más fuerte de esta versión homérica de Christopher Nolan del viaje de regreso de Ulises a Ítaca está en el interior del héroe. Es un hombre perdido, que ha quebrantado todo en lo que creía para lograr una victoria que consistió en una traición, en arrasar una ciudad, en acabar con todo lo que se ponía por delante. Y no sólo eso, sino que carga en su conciencia con la imposibilidad de enterrar y rendir honores a todos los que murieron luchando a su lado. Eso hace que su eterno peregrinaje para volver a su hogar sea una quimera, porque no es dueño de su destino, el cual pertenece únicamente a los dioses, sino que, en el fondo de su corazón, tampoco desee el regreso, lo cual le lleva al olvido, a la nada en una playa con alguien que cuida de él, al miedo de recordar que, en algún lugar del Mediterráneo, una amante esposa y un devoto vástago le esperan con impaciencia.

Luego pueden llegar las objeciones sobre la verosimilitud histórica, que se puede justificar con la idea de que el relato, en realidad, es un recuerdo confuso, probablemente en parte inventado por el propio Odiseo, o en el discutible reparto que, en efecto, choca en algunas de sus elecciones, pero eso no oscurece el hecho de que Nolan rueda escenas magníficas, con sentido de grandeza impresionante, con símbolos continuos que no hacen más que romperse a través de la voluntad. Por el contrario, también, de forma un tanto incomprensible, hay otras secuencias rodadas con una torpeza sorprendente, como la lucha final en el palacio de Ítaca, con cámara al hombro y montaje rápido, sin ese sentido de grandeza, con una elección reprochable en el encuadre, algo más propio de un principiante que de un cineasta experimentado como él.

En el apartado interpretativo, alguien destaca por encima de todos y no es otra que Anne Hathaway, que compone una Penélope creíble, tremendamente embravecida por la inexplicable tardanza de su marido, que utiliza la lógica ante todo y la furia de mujer como razón. Charlize Theron también resuelve con calma su parte en el papel de Calypso, refugio tranquilo para ese héroe perdido que interpreta Matt Damon con cierta vacilación y que no es capaz de dotar de mucha profundidad a un personaje que lo requiere. Sorprende Robert Pattinson como un villano que es un auténtico inútil, un cobarde, esquivo e interesado. Se potencia a Telémaco en la piel de Tom Holland para que tenga un mayor protagonismo que el que guarda en el relato original de Homero, pero tampoco llega a cotas inolvidables. El resultado es una película desequilibrada, con episodios muy bien resueltos, como el del descenso al Hades, aunque la voz de Agamenón se antoje inadecuada, y otros que destacan por su ausencia de explicación como el de los gigantes con armadura, que tampoco se halla en el relato original.

Y es que la culpa puede ser una energía tan potente como la ira de Poseidón en el desierto de agua y olas. El dolor se puede hacer inaguantable y haber vivido en el lado opuesto de todo lo que se ha creído y por lo que se ha vivido es una prueba de espada y fuego para cualquier ser humano. Odiseo sabe que prescindir de los seres humanos es uno de los actos más viles que se pueden achacar incluso a los héroes y eso, mal que nos pese, sigue siendo algo que hoy en día tiene una absoluta vigencia. La sangre propia no lava los pecados cometidos. La venganza, necesaria en este caso, sólo es el último tramo de un regreso que no se ha deseado por parte de ese héroe extraviado, que manipula a sus hombres y abandona sus cuerpos. El egoísmo puede ser muy poderoso e, incluso, se erige en un arma devastadora contra la desesperación. Tal vez porque el cielo no está poblado de dioses, sino de las miradas de amor de quien realmente ha amado con todas sus fuerzas. O de todos aquellos que vertieron su cariño en la espera sólo para poder asistir al derramamiento de las entrañas de todos aquellos que quisieron escalar al punto más alto del dominio sin merecerlo. El sacrificio, cuanto más grande es, más recompensa conlleva. Y eso es algo que sólo los héroes que han perdido su conciencia saben apreciar.

8 comentarios:

  1. Pues me sorprende un poco tu comentario, las cosas como son.

    No he visto la película, pero todo lo que se ha escrito o he leído hasta ahora se movía entre el rechazo a la supuesta vanidad megalómana y autocomplacencia de Nolan o la admiración profunda por la maestría absoluta del director. Tu crítica, quizá sea más centrada, pero se queda a medio camino, reconoces errores y aciertos, algo que no es lo habitual.

    De entrada la elección del formato me parece una salida del tiesto importante. Si somos cine, somos cine. Y el cine es para verlo con la mayor calidad posible en las condiciones habituales y no restringir su visionado perfecto a 40 salas en todo el planeta. Bien es verdad que yo poco me puedo quejar porque la mayoría de lo que veo en los últimos años está diseñado para sala grande y yo lo veo en la tele de mi salón (que tampoco es un IMAX precisamente).

    Sobre el reparto y Lupita ni voy a entrar, es un debate absurdo y que tiene, según mi criterio, un componente político subyacente que no viene a cuento. Tampoco entro en si se respeta el original de Homero, no es la primera vez que la adaptación al cine de un clásico se toma ciertas licencias. En general el cine de Nolan me parece artificialmente grandilocuente, una grandiosidad "pedante" (admítaseme aquí el término) en el que parece que esté diciendo todo el rato, "yo soy yo y hago un cine de la leche". Y en esta ocasión, por cosas que he leído, incluso a gente cuya opinión estimo mucho, es que esa faltilla habitual de Christopher se ha convertido aquí en pecado mortal.

    Y otra cosa, que también he leído, es que la película apenas emociona...y ahí si que, tratándose del material que tenía entre manos, es un delito que debería ser duramente castigado...

    Cuando la vea (quizá dentro de 5 ó 6 meses) es probable que vuelva a escribir para retractarme o para echar espumarajos por la tecla.

    Abrazos tensando el arco

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  2. Te contesto ipso facto.
    Sí, me sitúo a medio camino. Tiene cosas muy bien hechas, con escenas que impresionan porque se nota que sabe que esto es gran cine (más allá de si es "buen gran cine" o "mal gran cine"). Tiene errores muy grandes, en mi opinión. He tratado de ser lo más objetivo posible. Lo del formato...mira, es otra chorradita de turno. Si la ves en pantalla grande, no te pierdes absolutamente nada. Esto lo dicen, precisamente, los que no salen de casa y tienen la pantalla curvita en su salón. Se puede ver perfectamente en cualquier cine y no perderse detalle.
    Yo creo que, efectivamente, el cine de Nolan ha veces se vuelve "conscientemente pedante". Y en otras, quizá siempre dentro de esa pedantería, es "acertadamente pedante". Aunque hay ramalazos de esa "pedantería consciente" en esta película, no me parece que sea la película en la que más caiga en ese pecado.
    Lo de Lupita...pues sí, es un debate político absurdo. Helena de Troya y su gemela Clitemnestra dentro de una historia que, básicamente, es de espada y brujería. Pues ya está.
    Es cierto, apenas emociona. Tiene secuencias muy buenas. Y cuando tiene que emocionar de verdad, cuando te tiene que agarrar de los pelos del brazo y ponértelos como escarpias, no, no lo consigue, porque su secuencia final es de una torpeza casi sorprendente. Es como si a alguien le pones salmón, solomillo al carbón, puré de trufas y un Rioja alavesa y de postre le das un helado Frigo.
    Sí, probablemente eches más espumarajos que retractaciones.
    Abrazos con el perro moribundo (otra cosa muy mal resuelta, por cierto).

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  3. Buena crítica, pero vamos por partes como decía el otro... dices que Odiseo no es dueño de su destino, lo cual es lógico dado la forma de pensar (más bien creían) del griego clásico, que solo existía por merced de sus dioses, y no republicanos precisamente. Claro que eran más consecuentes que el Nolan, que pasa de la mitología griega, pero abraza su personal mitología.

    Una cosa es pergueñar un gran Memento, y otra, muy diferente, traicionar la esencia de la tragedia griega... vamos, la hostia!!!

    Su egolatría podría presentarnos un Edipo con Complejo de Electra como si nada, o una Medea como reina woke, que perdona a su esposo por traicionarla, dado que es altamente cristiana... o incluso una buena mujer trans... en fin... hasta con el Evangelio cristiano podía hacer virguerías, mostrando a un pobre Judas, según alguno de los evangelios apócrifos... lo cual le daría cierta lógica al desvario.

    Un Matbech negro se lo puedo comprar, si no me cambia al esencia del rey y el actor me convence.. O un Máximo inventado, al que se le da ele cariz que se quiera, pero a Marco Aurelio no lo podría trocar por un emperador pasado de rosca filosófica... o un patán típico romano. Y podíamos hablar del Romeo y Julieta in Miami...

    En fin, que toca parar... la libertad del artista que versiona a otro artista no le permite hacer de la obra original algo completamente diferente. (sic)... para eso te marcas un Memento o un agujero negro, que nadie te podrá desmentir, incluso siendo el Kip Thorpe que te asesoró (y decidieras mandar a paseo, como hiciste con la mitología griega, que no se puede obviar... porque no la representan obtusas ecuaciones matemáticas... son las palabras de Homero, y lo que sabemos de la Grecia Clásica, me cago en la que sea cagable!!!)..

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  4. No voy a entrar en el tema woke, ni en la Helena de Troya que hay ni nada de eso. Eso son trampas para incautos.
    Bien, a mí me parece perfectamente lícito que Nolan reinterprete la mitología griega como le venga en gana. No creo que traicione el espíritu de "La odisea", de Homero, por mucho que se aleje de ella. Tiene errores infantiles,sí, pero no deja de ser una historia tipo "El señor de los anillos" por mucho que nos pongamos.
    Dices que compras un Macbeth negro...¿compras también un Pedro de Aragón negro por mucho que te convenza el actor? ¿compras que Isabel de Inglaterra tenga un consejero negro en plena corte contra Felipe II? ¿compras que Billy Wilder hiciese algo bastante diferente en la adaptación de Agatha Christie para "Testigo de cargo"? No son más que trampas, si todos ellos, en sus correspondientes adaptaciones, no traicionan el espíritu de la obra original. Y el cine (se llame Nolan, o se llame Kubrick que, por ejemplo, en "Lolita" hizo lo que le vino en gana con las letras de Nabokov entregando algo que no se parecía en nada a la novela, pero que sí conservaba su espíritu, a pesar de que elevó la edad de la niña) está más que autorizado para hacer las modificaciones que estime oportunas con respecto a la obra original.( ¿"Hamlet" en la época victoriana en lugar de la isabelina?, ¿ Joseph Conrad adaptado...a la guerra de Vietnam?).
    Saludos y gracias por tu comentario.

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  5. Sabes bien que, salvo contadísimas excepciones, no me suele molar el cine de Nolan (y mira que me esfuerzo, eh). El caso es que no sé si "La odisea" será su peor película hasta la fecha, pero sí desde luego creo que es la película en la que mejor se ven las deficiencias típicas del bueno de Chris.
    Para empezar, no creo que lo del formato sea una simple chorradita. Es un "porque yo lo valgo" de manual, una salida de pata de banco un tanto snob la verdad. Porque si además en la película los primeros planos/contraplanos dominan por goleada a las panorámicas y los planos generales ya me dirás para qué quieres tú tanta parafernalia. La cuestión no es si se ve o no se ve (pues claro que se ve); la cuestión es que mensaje estás dispuesto a dar como artista con ese tipo de decisiones. Y en mi opinión, no difiere mucho de la que en su día tomaron los que decidieron colorear "Casablanca". Y ya no hablo de que en los museos se vieran reproducciones del Guernica con las esquinas recortadas, fíjate.
    Me has quitado de la boca lo de Denzel y Pedro de Aragón. Ocurrió en los 90, no hace tanto, y no se organizó tanto pifostio. A fin de cuentas, a mí que más me da que Helena sea negra, india, trans o venusiana (estaría por ver también si la Diane Kruger de "Troya" se adaptaba al perfil).
    A diferencia de los casos que comentas, Nolan se toma demasiado a la ligera lo que se trae entre manos. No puedes coger a Homero y convertirlo en algunos tramos en una historieta de Marvel (por supuesto que puede hacer con su odisea lo que le salga de ahí, otra cosa es que se lo compre). Y yo creo que a Nolan no le importa tanto lo que cuenta sino extender esa capa de ambigüedad y oscuridad y de (falsa) trascendencia que rodea todos y cada uno de sus relatos y que ya es marca de la casa.
    Sin dármelas ni mucho menos de entendido en la obra homérica (ahora resulta que todo el mundo lo es) creo además que Nolan juega sucio con el personaje de Ulises. Yo recuerdo a un Ulises taimado, astuto y "jetilla" (qué bien lo hiciste, Kirk) que en ningún momento olvida su propósito (el episodio con Charlize "Florero" Theron me pareció bastante lamentable, además de que, dónde está grabado eso).
    Porque otra cosa, el casting me parece de lo más desacertado. Mucha estrella de Hollywood que se antoja más como un reclamo comercial que otra cosa porque nadie me dio la impresión de estar dónde debe estar. Y no digo que sean ninguno malos actores. Dammon y Hathaway deberían haber aprendido algo no ya de Kirk sino de Fiennes y Binoche que el año pasado hicieron un Ulises y una Penélope mucho más comedidos y con mucha más brillantez. Del resto del reparto destacan un poco Leguizamo y Morton. Aunque lo de Circe como ama de casa aburrida metida a psycokiller tiene también telita.
    Y no, Nolan sigue sin emocionar. Y en un texto como el que maneja eso es pecado capital. Alta traición, vaya. Si no no hubiese visto la escena de McConaughey llorando a moco tendido frente al plasma de su hija en "Interstellar" seguiría dudando de que Mr Nolan sabe muy bien qué significa ese verbo. Y la falta de emoción se traduce en el cine de Nolan en ausencia total de sentido del humor. Ni un minuto de distensión ni relajo ni un mal (ni buen) chiste. Todo en Nolan es tan serio, tan pomposo , tan aparentemente trascendente que para mí, lo siento, ver sus películas termina casi siempre siendo una experiencia irritante y agotadora.

    Pues nada, César, bienvenido y muy contento de haber empezado nueva temporada contigo. Aunque sea discrepando.

    Abrazos con mi bolso de piel marrón y mis zapatitos de charol (otro que traicionó a Homero cosa mala).

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  6. Intentaré contestar punto por punto:
    Sabes bien que los héroes de Marvel están inspirados en la mitología griega. Otra cosa es que ese diseño (yo no se lo veo tanto, veo casi más diseño Marvel en los villanos que se van encontrando que en los héroes que se van quedando).
    El comentario sobre la chorradita es sobre la gente que empieza a decir que si no se ve en formato IMAX la película pierde un montón y tal. Y no es así. Que la actitud de Nolan es un tanto arrogante, sí, te doy la razón. Aunque fíjate que me suena más a estrategia publicitaria, pero vale, no importa. Nolan es un arrogante.
    Yo no creo que todos los relatos sean de "falsa trascendencia". Creo que los hay muy acertados en su trascendencia. Por otro lado, en unos tiempos en los que el espectador es extremadamente ingenuo, es lógico pensar que Nolan, en su arrogancia, crea que ha descubierto la sopa. Ahí sí.
    Yo creo que el Ulises de Nolan, además de traumatizado y decepcionado (creo que quiere jugar con la figura del "triunfador que en realidad se quiere sentir derrotado") es un tipo que ya está fuera de su tiempo y que tiene una jeta universal no lo esconde, como se demuestra en la descarada escena de la manipulación de sus hombres ante el ataque de las piedras. Su propósito (y creo que Nolan va por ahí) es decirnos que no es que Ulises se pierda, sino que no quiere volver porque el mundo al que va a regresar no es el suyo. Un matiz que no me parece malo, otra cosa es que encuentre que está bien trasladado a la historia.
    Yo creo que Damon le falta grandeza, que Hathaway sí da la talla, que Pattinson hace el villano más inútil de la historia del cine, que Leguizamo lo hace bastante bien, que Holland también tiene una carencia de épica y que Theron cumple con su papel. ¿Quién querría volver a casa estando con alguien como ella, en ese sitio, a gusto, cuidado, querido? ¿No es una tentación quedarse? ¿Ella misma en sí misma no es una tentación?
    El episodio de Circe me crea sensaciones contradictorias, me parece que está bien la idea, me parece que no está del todo bien ejecutada.
    En cuanto a valorar "El regreso de Ulises"...mira, yo sé que queda muy bien (no digo que éste sea tu caso), pero la película es un coñazo de aquí te espero, por mucho que Fiennes, desde luego, sea muchísimo mejor actor que Damon y que Binoche no tenga nada que envidiar a Hathaway.
    En cuanto a la falta de emoción. Sí, es verdad, no tiene mucha emoción el chaval. Por cierto, Kubrick tampoco la tenía. La diferencia es que con ese empate en la falta de emoción entre ellos, Kubrick te maravillaba una y otra vez. Nolan, no siempre está a ese nivel.
    Siempre he dicho que me parece muy curioso que los que iban dejando rastros de baba con "El caballero oscuro" son los mismos que denostan a Nolan, ya sea en "Oppenheimer", en "Interstellar", en "Dunquerque" o en cualquier otra.
    Discrepemos, discrepemos. Eso nos recuerda que no siempre llevamos la razón.
    Abrazos itaqueños.

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  7. Ya amigo, Cesar, y en el fondo ¿qué no procede de Homero?, Las historietas de Marvel, las películas de Theo Angelopoulos,...
    Por eso mismo creo que Nolan debería haberse mostrado algo más respetuoso, aunque repito por mí como si hace una opera rock sobre la vida de Nausicaa (espera sentado). El caso es que me molesta que Ulises sea ese personaje típicamente nolaniano atormentado y devastado cuando no lo es. La Odisea es un viaje, que esa es otra, te cuento a mitad de película la guerra de Troya porque me sale por ahí que para eso soy Nolan, y un camino y un canto a la esperanza humana. Chris lo tiñe todo de negro, le quita la luz a los palacios y a las costas mediterráneas. Homero describió el Mare Nostrum como un mar de vino, pero por favor, esto es ceniza pura. Parece que estamos pescando salmón en el Báltico. Por ahí no paso.

    Oye, que Kubrick hizo una comedia, que vale, que no era de tirarse por los suelos (¿o sí?). Este hombre hace poco dijo hace poco que se veía incapaz de hacer una comedia romántica porque no le daba de sí. la cosa. Pues vale, chico.

    Y por último una cosa ya a nivel personal y un comentario de señor mayor que me salió nada más acabar la película. Esto del IMAX ha venido para volvernos medio sordos a todos, ¿no?

    Abrazos con cera en los oídos

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  8. Bueno, los héroes de Marvel procede más de "Las metamorfosis", de Ovidio, que de Homero, que se centra únicamente en las guerras troyanas y en el largo regreso a casa.
    Yo no creo que le falte al respeto, otra cosa es que, en su búsqueda de simpatía por cierto sector del público, incluya determinadas cosas. Yo creo que Ulises sí es un personaje atormentado, por la culpa, por la ausencia, por no poder honrar a los que combatieron junto a él, por una ética que nos puede sonar bastante lejana, y al mismo, tiempo, bastante militar. A mí no me parece mal que cuente, no la guerra de Troya, sino la batalla final, que es lo que hace que a Ulises se le caigan todos los esquemas porque, aunque la idea del caballo es exclusivamente suya, no deja de ser un regalo envenenado, una traición que no va con su propia ética. Lo que quitar la luz para darle un aire más realista, es discutible, sí, pero yo tampoco esperaba una aventura colorista como sí hace Douglas o Camerini en su versión, que, dicho sea de paso, causa un poco de sonrojo en su ingenuidad. A mí esa "decoloración", no me molesta. Me molestan otras cosas.
    La comedia de Kubrick era ácida a más no poder, era una comedia de sonrisa congelada, si causaba alguna emoción no era precisamente la del cachondeo, sino la de lanzar un aviso con el colmillo afilado. Siempre he pensado que, en algunos de sus extremos, era muy Wilder.
    En cuanto a lo de la comedia de Nolan, bueno, ni creo que sea el momento de que la haga. Puede que no la haga nunca. Hay directores que no han hecho una comedia en su vida y son extraordinarios (Mankiewicz, Zinnemann).
    Yo, la verdad, me quedé más sordo viendo "Interstellar" que "La odisea"...y las he visto en las mismas salas.
    Abrazos con un solo ojo.

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