viernes, 5 de diciembre de 2014

MORTADELO Y FILEMÓN CONTRA JIMMY "EL CACHONDO" (2014), de Javier Fesser

Esta vez sí. Esta vez Javier Fesser sí que ha encontrado el tono y el medio adecuados para dar carne a estos personajes tan difíciles como Mortadelo y Filemón y para recrear el universo de locura y mamporrazo de Francisco Ibáñez. Lo anterior había sido desafortunado, olvidable e, incluso, de baja calidad. Pero ahora, Fesser ha cogido el toro por los cuernos y ha conseguido que nos creamos las voces, lo que hablan, lo que dicen, lo que sueñan, lo que se mueven y lo que consiguen estos dos espías desastrados que hacen que la vida sea un poco mejor por las sonrisas que son capaces de levantar.

Y es que en ese mundo grotesco de Ibáñez no había cabida para el chiste escatológico, para la escapada soez, para la encarnación de unos personajes que eran pura goma y, ahora, nos vemos trasladados justo al meollo de sus virtudes. Así te crees que a Filemón le hagan un “aquello”, que Mortadelo se disfrace de perro, que el SuperIntendente Vicente tenga el humor de alguien que ve cómo un hipopótamo baila en su ombligo, que el Profesor Bacterio sea el perfecto antónimo de genio loco y que, por una vez, acierte y, por supuesto, que Ofelia sea la secretaria con las más vertiginosas curvas almohadilladas con neumáticos Michelin. No hay ese barroquismo visual tan cansino que se ponía al servicio de las intentonas de imagen real que, en dos ocasiones, Fesser había puesto en liza. El acabado visual es claro, reconocible. Los personajes son los mismos compañeros que están en tantas y tantas noches antes de apagar la luz de nuestros tiempos escolares. Los detalles en una esquina están presentes como mini-chistes brillantes que el gran dibujante español no se cansó de reflejar. La crítica actual también anda por ahí intentando cargarse a alguien a base de cachiporra. Incluso hay homenajes al mejor cine como ese, cargado de buen gusto, que Mortadelo sabe hacer a Stanley Kubrick y a su ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú.
Los bultos en el adoquinado irregular de los suelos de las calles parecen burbujas de ingenio y todos y cada uno de los tópicos de esta singular pareja de espías están dentro de la película. Las entradas secretas, las comunicaciones marca Matutano, el cameo del otro personaje preferido de Ibáñez como es Rompetechos; la chapuza inherente a la condición de español, el humor negro, la violencia como reflejo de una sociedad que hace mucho que ha dejado de funcionar, la socarronería propia de unos ciudadanos incapaces de ver la viga en el ojo propio, el chiste dejado y recogido con gracia. Las persecuciones imposibles, los sueños de grandeza, las ganas de que algo cuadre en un universo caótico y las dietas incobrables pululan en la pantalla cual gato harto de comer raspas de pescado. Y es que Ibáñez, y ahora Fesser, han sabido agrandar los defectos del españolito medio hasta hacerlos tan evidentes que solo pueden terminar en carcajada. En el fondo, todo es un espejo deformante, diabólicamente paródico, que nos muestra tal y como somos y además lo hace con furia y sonrisas al mismo tiempo. Nada fácil, jefe.

Así que es tiempo de coger el zapatófono y sintonizar los gruñidos del Súper. No hay que ceder a las pretensiones del loco científico que, como siempre, quiere probar sus inventos en las partes bajas de estos dos atolondrados elementos. Ofelia, usted siéntese porque va a ver cómo se van a dejar de mover esas mollas que tiene en las lorzas. Y todos unidos contra el cachondo de Jimmy y con la ayuda de ese maravilloso personaje que es el Tronchamulas. Es así de sencillo. Usted hace de Mortadelo. Yo hago de Filemón. O vice-versa. Qué más da. Todos somos vecinos de 13, rue del Percebe y no hay que dejar que lo absurdo sea el común denominador de todas nuestras locuras. Y que lo diga, jefe. Socorro. 

5 comentarios:

dexter zgz dijo...

Pues sí, ya era hora de que estos dos tuviesen una película a la altura de su leyenda. Estupenda y llena de un sinfín de ingenio y detalles maravillosos, tantos que se hace casi imprescindible un segundo visionado. Ni te das cuenta de que técnicamente es casi una proeza y toda una experiencia disfrutarla en pantalla grande.

Lo del primer Mortadelo en carne y hueso fue un despropósito, entre otras cosas porque Fesser traicionó la estética mirando más a Jeunet que al propio Ibánez. Disfruté más con aquellos festivales animados de los estudios Vera que iba a ver año tras año al cine de verano de Salou. La actual película tiene toda la idiosincrasia de los tebeos, es como si estuvieras leyendo un tebeo.

Sinceramente creo que es la mejor propuesta nacional del año. Por encima de apellidos vascos (mejor oír aquí a Karra por cierto), niños narcotraficantes o islas mínimas incluso.

Abrazos rejuvenecidos.

César Bardés dijo...

Es que lo mejor de todo es que sabe reproducir el espíritu de los dibujos de Ibáñez sin llegar a la tontada que eran las recreaciones en imagen real. Un error muy común, por otra parte. Hasta que no se han dado cuenta de que el ordenador podía resolver todo ese universo de locura no han conseguido llegar a la fórmula mágica (léase Tintín y deberían hacer lo mismo con Asterix y dejarse de Depardieu). Por cierto, asumo el error de atribuir los dos intentos en imagen real que se habían realizado hasta ahora a Javier Fesser cuando solo fue el primero y el segundo fue debido a Miguel Bardem aunque repitió el personaje de Filemón el actor Pepe Viyuela.
En todo caso, ahora sí que se ha dado con la fórmula. Con los chistes propios de la serie, con los detalles en la esquina de la viñeta (ya me arrancó la carcajada la primera caminata de Ofelia por las oficinas de la T.I.A con unos cuantos empleados en segundo término jugando al burro). También recuerdo las intentonas de los estudios Vara (tarde en el cine Tívoli de Madrid) con mi padre dejándonos a mi hermano y a mí en el cine mientras él iba a cerrar algún contrato.
Es una de las mejores propuestas del año en el cine español, en eso estoy de acuerdo contigo, desde luego, por encima de los apellidos vascos que me parece la mayor de las tontás. Y al nivel (en un "status" diferente, sin comparar) de los niños narcotraficantes y de las islas mínimas que me parecen película que, si hubiesen sido rodadas en Estados Unidos, estarían en boca de los más sesudos críticos.
Abrazos sin "aquello".

CARPET_WALLY dijo...

¿Pero por debajo de Torentes?. Lo ciertoe s que wert teníoa algo de razón cuando decía que iba a ser uno de los mejores años del cine español de los últimos tiempos, lo es en recaudación y lo es en calidad de alguna de las propuestas. Finalmente no fui aver este Mortadelo y Filemon que tanto me llamaba la atención y veo que hice mal. Efectivamente los desvios anteriores del espíritu de Ibañez como ya comenté en el Gus coincidiendo con vosotros me echaban para atras, pero veo que ahora si ha captado el mundo Ibañez y eso me alegra y me la pone como pendiente de forma clara.

Abrazos disfrazado

César Bardés dijo...

Para nada por debajo de "Torrentes". Esto es cine, lo otro es otra cosa que verán los que saben lo que van a ver (o quieren ver). Yo recomiendo que vayas a verla porque, efectivamente, tiene calidad. Y lo mejor de todo es que responde a las expectativas. Las otras dos intentonas anteriores pecaban de estar muy por debajo de lo que se espera del universo Ibáñez. Como bien dice Dex, se tiraron hacia Jeunet en estilo barriobajero. Me figuro que Fesser pensó que podría aprovechar el tirón de "El milagro de P. Tinto" que tenía mucho en común pero que no servía para lo que quería recrear. Ahora te ríes, la gente se lo pasa bien y todo está pensado para que Ibáñez vea sus criaturas reconocidas.
Abrazos desde la entrada secreta.

Alí Reyes dijo...

Espero que lo logren pues emular a ese comic tan sensacional es algo cuesta arriba