viernes, 10 de marzo de 2017

LO QUE DE VERDAD IMPORTA (2017), de Paco Arango

Todos los seres humanos tenemos algún don que se nos ha dado por aquellas casualidades de la Naturaleza. Algunos lo descubren y lo aprovechan. Otros nunca consiguen adivinar cuál es. Los peores de todos son aquellos que saben que lo tienen y deciden no utilizarlo. Tal vez por miedo. Tal vez porque la responsabilidad es excesiva y todos sabemos que esos dones hay que usarlos con la cabeza y no con el corazón. Pero un don sin corazón tampoco es nada. Quizá haya que hacer un viaje iniciático para darse cuenta de la inmensa riqueza que guardamos en nuestro interior.
Y así, pues, la desorientación se hace dueña de todos los pasos de la existencia. No es fácil encontrar el rumbo de cada uno y a todos se nos pasa por la cabeza la idea de que vivir es ir trampeando con el día a día, pasándolo lo mejor posible, sin demasiadas responsabilidades, con la ligereza como rutina y dando gusto al cuerpo que para eso está. Sin embargo, aunque no nos demos cuenta, hay un puñado de ángeles que están pululando por la Tierra. Son aquellos que deciden darnos una oportunidad. O aquel otro que abre una puerta oportunamente cuando se tiene una prisa de vida o muerte. O aún aquel que va más allá de sus obligaciones profesionales y nos tramita un papel que no debería cursar. Y ejemplos como éstos hay muchos. Incluso puede que haya ángeles que, con su sola presencia, hacen que el malestar desaparezca y los miedos huyan. Lo único que deben hacer es espantar sus propios miedos.
Puede que las respuestas a todas las preguntas se hallen en un lugar muy apartado de la civilización. Una aburrida villa rodeada de prados, de agua y de tranquilidad.  Y que se presente, sorpresivamente, la oportunidad de hacer el bien. Sí, hacer el bien. ¿Aceptaríamos con los ojos cerrados? ¿No dudaríamos ni un solo instante en  aliviar las penas que afligen a los demás? ¿O por el contrario seríamos presas del susto que conlleva portar tan maravilloso don? Piensen la respuesta. No todos estaríamos preparados.

Sí, porque los dones, para que sean efectivos, hay que ejercitarlos. Y eso es lo que ha hecho Paco Arango con esta iniciativa a favor de los niños con cáncer. Más allá de cualquier consideración benefactora, hay que reconocer los méritos de una película que se ve bien, de forma amable, muy agradable, con momentos de alta comedia, sin caer en la lágrima fácil de su objetivo y homenajeando a la figura humanitaria de alguien tan fundamental para todos los que amamos el cine como Paul Newman. No, no. La película no es la obra maestra absoluta sobre la fe, los milagros y los hechiceros de la salud. Tampoco pretende serlo. Es solo una comedia de sonrisa amplia y sensación limpia. Si en lugar de ir firmada por Paco Arango, lo fuera por Nancy Meyers, habría colas en las salas por ir a verla. Y apenas hay alguna diferencia entre uno y otro. Y Arango sabe qué es lo que de verdad importa. Basta con echar una mirada alrededor y darnos cuenta de que hay mucha gente que trabaja para que los más débiles olviden lo que les pasa y experimenten con una canción, con un momento de locura, con un baile improvisado, con un juego inocente, que la vida también es un don que debemos usar cada día de nuestras cómodas, insulsas y conformistas existencias.

14 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Me han hablado muy bien de esta película también. De hecho me lo han dicho personas de muy distinto rango tanto de edad como ideológico, porque aunque es, según me cuentan, una bonita fábula sobre la bondad antes que el buenismo y en los tiempos que corren es fácil descalificarla por su propia esencia, también me han dicho que cinematográficamente no es una tontuna, y que busca la complicidad antes que dirigir al espectador hacía una emoción quizá algo impostada.

Intentaremos hacerle un hueco, pero hay muchas a la espera.

Lo has conseguido también aquí, has decscargado el comentario (aunque lo señalas) de la parte no cine que tiene la película. Enhorabuena.

Abrazos que importan

César Bardés dijo...

Es una película que en espíritu tiene mucho de Capra pero sin caer en la tentación de ser demasiado azucarada. Ése era el gran peligro que corría la película porque lo fácil es estremecer al público con la exposición descarnada del problema que pretende combatir. Yo fui muy escéptico porque, a una película de estas características, a ver quién es el guapo que dice que no vale ni para envolver a un periquito muerto pero salí bastante encantado y contento. No deja de ser una película amable, ligera, muy agradable de ver y, efectivamente, busca la complicidad del espectador. Puede esperar perfectamente pero asegura un buen rato si se va a ver.
Gracias por el comentario de nuevo. Lo quiero señalar porque, efectivamente, la película corría esos peligros y jugaba con cierta ventaja. Se le concede esa ventaja con gusto porque está hecha precisamente con muy buen gusto.
Abrazos de verdad.

CARPET_WALLY dijo...

Por cierto lobo, necesito una ayudita. En realidad no es para mi sino para una sobrina. está estudiando "audiovisuales" y una de sus asignaturas en segundo es "Cine español". le han dado una filmografia básica (son casi todas las que están aunque no están, claramente, todas las que son, hay alguna ausencia bastante notable) desde los inicios hasta la época actual. De entre toda esa filmografia deben hacer un trabajo en particular, un análisis más profundo. A ella le ha tocado "La torre de los siete jorobados" de Neville.

le van pidiendo que prepare diversas cosas sobre la película: Ya ha entregado la sinopsis, un estudio sobre el storyboard, sobre el guión...Ahora le han pedido que analice y justifique el "tema" de la película. Y la verdad es que no he sabido ayudarla. El "tema" le ha dicho el profesor debe ser una frase o reflexión que concrete la película o su objetivo, por ejemplo: el amor trágico en "Romeo y Julieta" o el descenso a los infiernos y la locura en "Apocalipsys Now" o la fascinación por la violencia y el mal en "Tesis"...no sé si se me entiende. Lo que pasa es que no eramos capaces de encontrar "el tema" en "La torre...", si, es un cuento gótico, romántico,...pero no soy capaz de cerrar un mensaje en una frase o dos.
He leído tu post de ¡¡¡Marzo de 2011!!! y es madnífico, pero aun no logro centrar el "tema"...¿La conjura que se trama bajo los suelos de una ciudad que aparenta normalidad? ¿La dualidad magia-tradicion religiosa? ¿El mundo oculto que conspira mientras no nos damos cuenta ? ¿el infierno y, por tanto, el mal está a nuestro lado aunque no podamos verlo?....

No sé, ¿se te ocurre algo?

Abrazos agradecidos de antemano.

CARPET_WALLY dijo...

O también ¿Traspasar el umbral para enfrentándose al mal crecer y encontrar la verdad de la vida?...Puff, no sé.Ya se me va un poco la olla pensando en ello.

Abrazos temáticos

César Bardés dijo...

Interesante el tema, desde luego. Es difícil encontrar a veces el tema de una película sin conocer con cierta causa la filmografía de un hombre como Neville. Me podría enrollar sobre esto pero creo que Neville, lo que pretende (no creo que vaya a las profundidades de tu última pregunta) es mostrar cómo en las ciudades hay una parte normal, típica, bastante aburrida y ociosa con otro lado oscuro, secreto, casi tenebroso. En realidad, una de las constantes del cine de Neville es plasmar en clave cañí algunos de los temas universales del cine y aquí lo que hace es intentar trasladar a Madrid las claves del cuento gótico clásico que hace, por ejemplo, que Londres sea una ciudad muy típica para tales narraciones. Lo hace también en el terreno del "thriller" con "El crimen de la calle Bordadores" y con "Domingo de carnaval", muestras de "cine negro cañí" y también con la alta comedia tipo Lubitsch en "La vida en un hilo" haciendo que Madrid sea el escenario de la sofisticación. Por supuesto, le pone su humor porque los españoles somos incapaces de tomarnos nada en serio y, en lugar de un enorme órgano con la "Tocata y fuga en re menor" (vuelvo a hablar de "La torre de los siete jorobados") pues pone a un científico loco cantando qué tiene la patita con el patito. Sí, yo diría que es un cuento gótico pasado por el tamiz del casticismo madrileño. Además se podría añadir que lo que también pretende Neville es avisarnos de que los nuevos tiempos acabarán con esa ciudad llena de secretos, de calles oscuros y de enigmas que, casi todos, hemos tomados como meras supersticiones. Le daba mucha pena que el Madrid pueblo desapareciera en manos del Madrid metropolitano (también lo apunta claramente en "El último caballo"). Espero que esto te sirva como punto de partida.
Abrazos Edgardianos.

CARPET_WALLY dijo...

Me sirve, si...Digamos que podíamos retitularlo: "El yin y el yan de una ciudad", se lo acabo de decir a Dex y me parece un poco eso, la ciudad subterranea representa lo oscuro, lo tenebroso, el reverso de la luz, de la normalidad, del "bien" que representa la ciudad al aire libre....¿Como lo ves?

César Bardés dijo...

Sí, está bastante bien visto. Sin olvidar que ese "yan" está representado por seres que, de alguna manera, son también seres "rechazados" por ese "bien" que podríamos sustituir por la "corrección" que representa la ciudad al aire libre. Son "nosferatus" que se sienten acusados por las miradas que les acusan de su deformidad y crean un complejo sub-urbano que conspira contra esa supuesta "corrección" a la que ven cínica y egoísta.
Lo veo bien. El camino es ése.

dexter zgz dijo...

Yo no sé si es hilar muy fino pero creo que el pasadizo que conduce a la torre simboliza el subconsciente más que lo lúgubre o lo tenebroso. Por lo tanto incluiría una referencia al mismo en el tema. Ya le he apuntado a Carpet que el tema "Cuento madrileño (o castizo) sobre el subconsciente y sus fantasmas".

CARPET_WALLY dijo...

Si, estoy de acuerdo con los dos...En el fondo la ciudad (fuera o no el objetivo de Neville) puede simbolizar el alma humana, la dualidad bien y mal, lo que se ve y lo que no se ve, la aparente normalidad y el subconsciente habitado por monstruos y seres rechazados. La conspiración en la sombra fue lo que le dije ayer mientras comentábamos, pero va más allá, es más la conspiración de las sombras.

César Bardés dijo...

Creo que Carpet lo resume muy bien. Alma huma, dualidad bien y mal, lo que se ve y no se ve, la aparente normalidad, el subconsciente...Sí, eso es. Es cierto que va mucho más allá de la conspiración en la sombra (quizá esa frase se quedaría solo en la parte del plan que quieren ejecutar los jorobados). Es la conspiración de las sombras que siempre están ahí, recordando que el mal existe incluso en los rincones más insospechados. Incluso en la forma de risa y cachondeo, tal y como parece que nos dice Neville. Es una joya de la oscuridad. Es una joya en la oscuridad.

CARPET_WALLY dijo...

Correcto, le diré eso, a ver que le parece a su profe...os cuento.

La verdad es que estoy enamorado de su carrera y de su plan de estudios. Y eso que la cría es estudiosa pero muy pasiva y no está todo lo interesada que yo estaría si lo estudiase ahora.

Radio, doblaje, Cine (mucho cine), televisión...tiene que ver películas, analizarlas, rodar cortos, grabar spots, hacer reportajes, escribir pequeños guiones....

En esta del cine español, las lista son 31 películas que son verdaderos clásicos imprescindibles. "La Torre...", "La tia Tula" "calle mayor", "Raza", "Un perro andaluz", "Surcos", "Furtivos", "La caza", "El espíritu de la colmena", "El verdugo", Placido",....si acaso era en el cine más cercano donde creo que había alguna ausencia, fundamentalmente "Los santos inocentes", si estaba "El crack", pero no aparece Amenabar y de Almodovar sólo "Mujeres al borde ...." y "Julieta", que junto a "Tarde para la Ira", "Cien años de perdón" y "El hombre de las mil caras" eran de visión obligatoria. De Trueba sólo "El sueño del mono loco". En fin, yo hubiera quitado las del último años y hubiese incluido alguna más que son, a mi entender, muy importantes para la filmografia nacional.

Abrazos castizos

César Bardés dijo...

Precisamente un poco de eso va el libro de cine español ( que ya he terminado y que, actualmente, estoy repasando para asegurarme de que no digo ninguna barbaridad) y que intenta reivindicar que nosotros, el cine español, también tiene un cine clásico que, sistemáticamente, ha sido omitido por críticos, profesores o estudiosos de todo tipo por el mero hecho de haberse hecho bajo la dictadura de Franco. Y yo lo que intento decir es que, precisamente por eso, por haberse hecho bajo la dictadura, tienen aún más mérito. En mi periplo para escribirlo he descubierto auténticas joyas del cine español que no figuran en ningún sitio y que deberían figurar mucho antes que "Cien años de perdón" (por ejemplo, una película que no hay por dónde cogerla). ¿Sabíais que nosotros también tenemos nuestro "Atraco perfecto" con una película que se llama "A tiro limpio", de Francisco Pérez-Dolz, con José Suárez y María Asquerino de protagonistas? ¿Sabíais que hay una auténtica joya del absurdo en el cine con una película de José María Zabalza (luego desviado a vergonzantes muestras del cine patrio) que se llama "Entierro de un funcionario en primavera"? Yo no digo que todas estas tengan que estar en esos análisis pero sí que hay mucho donde escarbar y que no hay demasiado interés en hacerlo. Claro, Berlanga, Bardem y Buñuel son los obligatorios, los que todo el mundo conoce. En las películas que citas ahí tienes a los tres y Berlanga por partida doble, tres del "Nuevo Cine Español", el caso aparte de "Surcos", una de los setenta y otra que resulta un film propagandístico. Y se dan preferencia a películas como "Cien años de perdón" o "El sueño del mono loco" que es el Trueba más rollo aunque sea una película interesante.
Somos así. Lo nuestro es lo último.
Abrazos cañíes.

CARPET_WALLY dijo...

Perdon, perdon...aunque sea cien años...No era "Cien años de perdon", sino "Que Dios nos perdone"...las candidatas al Goya, vamos. Ciertamente "Cien años..." no tenia ningún sentido.

Y si, de Trueba me sorprendió los de "El sueño..." y que no estuviera "Belle Epoque", que al menos es Oscar e historia del cine patrio. Y si, hasta los 70, los títulos son obvios y no discutibles y está muy bien que los jóvenes de ahora conozcan, como mínimo, los grandes clásicos por un motivo u otro, a mi eso me parece correcto, aunque como dices quizá corto. Desde los 80 creo que equivocan algo el tino, porque aunque "El sueño..." es interesante y diferente (otra forma de cine poco habitual en España) no creo que sea suficientemente representativa, y eso en el repaso de la historia es lo que creo que falla, "los santos inocentes" es un hito y también podrían serlo "El día de la bestia" o "Tesis" o "Los otros" o "Mar adentro" o "Amantes" o incluso "Tadeo Jones"...En fin, como siempre, todo es subjetivo y mejorable.

Abrazos hispanos


César Bardés dijo...

¡Qué razón tienes! Lo de "El sueño del mono loco" es evidente que lo hace porque es una película que, si quieres hallar su tema, por ejemplo, es mucho más difícil y abre muchísimo más el campo para interpretaciones y debates que "Belle Epoque". Es cierto que es "Belle Epoque" la que debería estar, como también "Amantes", como también "El viaje a ninguna parte", como también "Los santos inocentes" (ésta, vamos, sin dudarlo. No incluirla es un error de bulto), como también "Beltenebros" (choca que no haya ninguna dirigida por mujeres y Pilar Miró ha sido la mejor y la más representativa), como también "Tesis", como también "El día de la bestia"...hay muchas. Por supuesto, todo depende del tiempo que tenga para su temario, etc, etc. Pero la cabeza también tiene que funcionar para eso.
Todo es subjetivo y mejorable, sin duda. Sobre todo cuando en esa subjetividad hay que hacer listas de mejores y peores (por eso yo odio hacer listas), pero también es opinable y no siempre justo.
Abrazos anticuados.