viernes, 13 de octubre de 2017

BLADE RUNNER 2049 (2017), de Denis Villeneuve

El ser humano evolucionó desde el mero instinto animal hasta una infinita capacidad para amar. Y eso es lo único que le salvará cuando el mundo sea un lugar demasiado inhóspito, cruel, impersonal y gris. Buscará sin descanso un depósito para sus emociones, aún a sabiendas de que está condenado a vivir en la más completa de las soledades. Deberá escarbar en sus recuerdos para saber reaccionar ante el cúmulo de intereses contrapuestos al amor que debe soportar. Y esa evolución siempre llegará a la conclusión de que la vida, a pesar de todo, se abrirá paso sin detenerse a pensar en las consecuencias.
El polvo cegará los ojos en una tierra contaminada y hostil. Y aún así querrá sentir, sentir por encima de todo, sentir cómo el corazón se acelera, sentir la ausencia de quien más se quiere, sentir el sacrificio realizado por el bien de los demás, sentir, sólo sentir. En eso el ser humano siempre será admirable. Y toda criatura viviente, más tarde o más temprano, comenzará su evolución hacia el sentimiento. El dolor siempre forma parte de la felicidad y, a veces, habrá que cerrar los ojos para que otros sigan viviendo, o para que otros encuentren lo que tanto costó abandonar. Parece que no aire en el aire y que, en ese desierto de humo y confusión, no puede haber milagros. Sólo la tierra árida ofrece respuestas. Y el hombre se cambiará a sí mismo para que la debilidad humana sea sólo un recuerdo de juego y diversión. Tal vez, el hombre esté diseñado para amar.
Los creadores se esconden detrás del mercantilismo más frío para estudiar el vacío dejado por algo que no podía pasar. La lluvia abre caminos en los cristales para mostrar hasta qué punto el sol se puede tapar con un solo dedo. El deber está más allá de cualquier otra consideración y las preguntas deben hacerse cuando las leyendas están dispuestas a luchar. La virtualidad condena al ser humano al aislamiento, a ser un pálido consuelo de una realidad que no se puede producir, a soñar el beso y el tacto en la ausencia del sentir. Así sólo de prolonga la sensación de derrota. Quizá se nazca con ella y los indicios apunten a una rabia contenida por un engaño estirado durante demasiados años. La soledad, al fin y al cabo, es el preludio de la locura.

Culpable de nacer, el retiro no es una opción. Tal vez haya algún metro de más en la película que pasa por delante de nuestros ojos, buscando respuestas que llevan, inevitablemente, hacia la tranquilidad interior. Algo imposible cuando todo el entorno trata de empujar hacia un número de serie, hacia una clasificación, hacia la nada de no saber de dónde venimos. Esta vez, el tiempo sólo ha actuado como un libro que ha pasado muchas páginas escondiendo el significado de sus palabras. No valen copias de lo que solamente se ha sentido una vez. Son innecesarias las explicaciones que da la burocracia porque, como elemento recopilado por el ser humano, también pueden pronunciar mentiras. La verdad es sólo un enigma que los perseverantes llegan a descubrir. Y mientras tanto, la búsqueda continúa. Para una caricia, para una mirada tierna, para una última declaración de amor que se desvanece igual que se apaga un televisor. Y, cuando se abandona ese universo, la mirada siempre se dirige al suelo, en silencio, con la mente trabajando y el ánimo encerrado. No vaya a ser que también se nos escape el mañana intentando averiguar la naturaleza de la muerte. 

7 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

¿Tal vez haya algún metro de más en esta película?...Jejeje.

Un post muy emocional, muy críptico para quien no haya visto la película, muy disfrutable como lectura y que seguro que se aprecia más si se recuerda cuando luego se esté visionando el film. Si la opción es al revés, si primero se ha visto la película y se acude aquí a confirmar nuestro parecer o a contrastarlo con otras visiones que se nos han escapado, la verdad es que nos dejas sin palabras.

Bueno, no a todos, porque ya sabes que yo soy muy de hablar aunque pocas veces diga algo de interés. Si me centro simplemente en la película y olvido el mensaje, metafórico o no, que tu pareces recoger, tendría que decir que ami me pareció una buena película con dos problemas fundamentales.

El primero de ellos es la duración, tremendamente larga y con escenas que podían ahorrase casi todo el tiempo (el ataque de los chatarreros, el largo camino por Las vegas con la escenita de las abejas incluida,...). Lo que cuenta se podía contar perfectamente en la mitad de tiempo sin parecer atolondrado ni aturullado.

El segundo problema es la existencia de la predecesora. Los que amamos aquel universo de Ridley Scott de los 80 nos alegramos de que Villeneuve haya mantenido la estética, el ambiente y parte del misterio....pero lo que entonces era impacto ahora se vuelve reconocible, poco motivador, bastante superficial.

Y el dilema de los Nexus de entonces, tan humano como el de los propios humanos, ahora es otra cosa, casi una anécdota (aunque con capacidad de convertirse en importante) que nos sitúa bastante fuera de la reflexión a la que se nos obligaba en la peli de los 80.Hay algún momento mágico, la "transunstaciación" de Ana de Armas en el momento romántico con Gosling me parece bellísimo, pero poca cosa me parece para las expectativas. Y Zimmer recoge el tono de Vangelis pero lo vuelve algo estruendoso en algunos momentos que hace que pierda la sutileza con la que te agarraba para no soltarte la banda sonora de entonces.

En definitiva, creo que sin ser mala se queda tan lejos del original que es imposible no sentirse un poco defraudado.

Abrazos en wifi

dexter zgz dijo...

Como bien sabéis por aquí no soy lo que se dice un fan del film de Ridley Scott. Eso era una ventaja a la hora de acudir al cine la película de Villeneuve pues no había margen para la decepción, fui sin presión y sin nada que perder. Naturalmente, sería un estúpido y no tendría derecho a llamarme a mi mismo cinéfilo si no viera cosas en la peli del 82. Veo por supuesto una estética deslumbrante que marcó un antes y un después no solo en la sci fi sino en el cine en general. Veo, o mejor dicho oigo, una banda sonora memorable por parte de Vangelis, y... bueno no veo mucho más, la verdad.

Y ahora viendo esta secuela de la película me he preguntado qué me queda a mí de aquel original Blade Runner que encandiló a todos menos a cuatro raros que somos (os recuerdo que cuando se estrenó la peli en Venecia la pusieron a parir casi por unanimidad). Pues veamos, la estética sigue siendo deslumbrante y la fotografía de Deakins primorosa (a ver cuando le dan el Oscar al hombre), lo que pasa es que 35 años después ha sido imitada hasta la saciedad y por tanto la tenemos más que asumida. No sorprende. Vangelis no está, y lo siento mucho pero lo de Zimmer no lo trago. Vale que lo de "Dunkerke" tenía su justificación y tal, pero como me coja el vicio de convertir un efecto de sonido en una melodía no le voy a pasar más.

Lo cierto es que a mí el "Blade Runner" del 82 no me gustó porque me parece una peli muy ensimismada, muy autoconsciente de trascender (ni siquiera con "2001" saqué esa impresión), repleta de frases engoladas y rimbombantes, de esas de soltar y quedar como Dios en un foro de admiradores de Paulo Cohelo (para colmo la más famosa es fruto de la improvisación de un actor que se la inventó cinco minutos antes de rodar la toma). En el fondo, siempre he rechazado la idea de los replicantes, eso de que no se sepa si son una cosa u otra, y por tantome parece una distopía muy light, muy de diseño. No he leído la novela de Philip K Dick a la cual dicen que la versión de Scott nunca llegó a superar, y me da en la nariz que bastante del espíritu de la novela se perdió como una lagrima en la lluvia a la hora de ser llevada a la gran pantalla. Creo que el mérito que tiene Villeneuve es saber en todo momento que no va a superar el recuerdo de la original, y a la vez ser sumamente respetuoso con el espíritu del clásico. Como yo ese clásico lo respeto más bien poquito, es por eso que la película esta me parece una castaña del quince.

Me ha quedado algo largo esto. A lo mejor en próximos post profundizo sobre la secuela.

"No valen copias de lo que solamente se ha sentido una vez". A mí no me la has colado, Bardés.

Abrazos en holograma

César Bardés dijo...

Perdonad que no os haya contestado pero he tenido un día de aúpa y además, ahora sí, el martes 17 tengo una entrevista para ver qué se hace con mi última obra magna y hay que imprimirla y ponerle un gusano y blablabla. El caso es que os contesto ahora que estoy en plena faena de estreno.
El artículo es así porque, literalmente, en la redacción me dijeron "si desvelas algo sobre la película no tienes Castilla para correr". Dicho y hecho, ahí la tenéis. Algo sí cuento, pero hay que saber de qué va la vaina.
En cuanto a la película en sí, vamos por partes.
A mí me parece que está bien y ya está, sin más. No es la obra maestra que algunos quieren ver y tampoco el peñazo que ha visto Dex (es muy difícil que le guste esta segunda parte si la primera tampoco es de su agrado, que sí, Dex, que en Venecia la pusieron a caer de un burro y en España, cuando se estrenó, también. El caso es que yo tenía 17 años cuando fui a verla y salí encantado del cine). Creo que tiene aciertos y algún que otro error.
Acierto. Me parece que es ciertamente original que, mientras en la primera, los replicantes estén obsesionado sobre el tiempo que les quedan y hacia dónde van, aquí es muy curioso que el protagonista lo está sobre su origen.
El ambiente está muy conseguido. No olvidemos que han pasado treinta años desde el universo que vimos en la primera, ya de por sí bastante distópico. Todo está más roto, la soledad se ha acentuado, los replicantes van sustituyendo poco a poco a los humanos (algo en lo que hacía hincapié Philip K. Dick en su novela, que yo sí me la he leído y, si te acercas a leerla te diré un secreto, Dex. Tiene poco que ver con la película).
La música de Zimmer a mí no me molesta, pero sí que le encuentro un defecto grande. Reproduce con bastante fidelidad la llamada "música ambiental" que Vangelis puso en juego, pero no tiene temas recordables como sí había en la primera. No hay ninguna melodía que ponga cara y cruz a esta secuela y eso, quizá, es un fallo gordo.
Por otro lado, hay algo que baja la categoría de esta película y es precisamente, esa rimbombancia que a Dex tanto le irrita. Lo que él llama rimbombancia, otros lo llamamos "poesía" y esta película no tiene "poesía", por mucho que el desenlace pueda ir en esa dirección.
Lo cierto es que me parece muy interesante que en cierto momento Wallace diga que el hombre está diseñado para amar y los replicantes se están adaptando a esa situación. Están derivando hacia el amor (qué cursi ¿no?) y, en realidad, el protagonista termina con una sonrisa en la boca porque ha hallado ese sentimiento en su misión a pesar de no ser el elegido (creo que no hago ningún "spoiler").
Bien es cierto que, por otro lado, la película avanza y recula (que sí que eres, que no, que no eres, que sí, que no) y eso juega en su contra.
Ha habido muchísimos lerdos que se han ido del cine a mitad de película porque, claro, no es la típica película de acción que se esperan en unos tiempos como éstos, eso va en su favor.
Muy interesante toda la parte de Ana de Armas y su relación con Gosling, cierto, Carpet.
Villeneuve tenía ante sí toda una papeleta (es cierto, sobran algunas escenas que hubieran dotado a la película de un metraje mucho más asequible para el ánimo) y creo que lo ha hecho con mucha dignidad. Sospecho que, siendo el director que es, ha accedido a dirigir esto a cambio de que le dejen llevar adelante algo personal. Atentos a su próxima película.
Y no, no valen copias de lo que solamente se ha sentido una vez.
Abrazos con mando a distancia.

CARPET_WALLY dijo...

Veo que estamos descolgados en cuanto a comentarios y recomentarios, la vida es difícil cuando el tiempo nos agobia ( ¿No quería decir algo parecido Rutger Hauer hace unos años?)

Pero ahora que leo tu respuesta, me sale otro comentario que olvidé incluir...hay una parte que me sobra mucho de la película, el teórico motor en la sombra, ese malo que pretende ser Jared Leto es ciertamente prescindible. Incluso si se hubiesen cargado todo su metraje y hubieran hecho un par de referencias a una gran corporación sin personalizar hubiésemos ganado en el envite (así lo creo yo). Creo que aporta muy poco, salvo el de soltar alguna frase "rimbombante" y un objetivo que ya estábamos percibiendo desde el principio.

También me resultó un poco innecesario el "terminator" que encarna Sylvia Hoeks, que nop estaba mal pero que era un poco exagerada en tanta eficacia y dureza, el típico lugarteniente del malo supereficaz que termina sucumbiendo ante el bien. desde el principio sabías como iba a acabar, un poco el Nelson Mcleod de "El Dorado". Un poco más de vidilla o de sorpresa al personaje no le hubiera venido mal.

Pero en definitiva estamos de acuerdo, una buena película sin mas, mucho mejor si hubiese durado mucho menos tiempo. Y por cierto, la capacidad de amar de los replicantes no es exclusiva de esta secuela, la primera ya tenía bastante de eso, Rutger con Daryl (recordar los aullidos de dolor cuando la descubre muerta) o la mismisima Rachel con Deckard.

Abrazos con recuerdos

César Bardés dijo...

Es posible que tengas razón en cuanto a lo de Wallace (Jared Leto) aunque a mí me parece que hay una transposición muy clara. Si Tyrell era Dios, Wallace es su hijo Jesucristo. Es cierto que el personaje de Sylvia Hoeks quedaría un tanto desdibujado (no se sabría quién la manda pero bien es cierto que eso añadiría un plus de entidad todopoderosa en la sombra). También creo que es bastante vital si quieres sacar en algún momento a Sean Young (por cierto, bastante cabreada por el resultado final y porque no han contado con ella con su físico actual, solo para doblar la imagen pixelada).
El "terminator" de Sylvia Hoeks es "realmente" el malo de la película. Si no estuviera ese personaje, las andanzas de K serían bastante sosas y sin acción. Repito, si no estuviera puede que todo lo que ocurriese al Blade Runner fuera más misterioso y enigmática, quizá, como hablábamos el otro día, el público de hoy no está preparado para una amenaza intangible en la sombra. De hecho, en la sesión en la que estuve, unos cuantos se marcharon al comprobar que aquello no era el típico producto de acción.
Cierto es que la capacidad de amar ya estaba en la anterior, pero no tanto la de darse a los demás. Y mucho menos la de un replicante hacia un humano (cosa que en ésta, sí que pasa). Era un amor mucho más egoísta y egocéntrico y menos desprendido. Creo que ése es uno de los grandes mensajes de esta película.
Abrazos implantados.

Suso Susillo dijo...

Buenas a todos,

Vista ayer, y a mi simplemente me ha parecido soberbia. Seguramente esté pecando de entusiasta pero a un sigo un poco alucinado, de verdad. Al igual que Cesar, vi la original y me encantó, tenía 11 años y recuerdo haberla visto dos veces (cuando podías quedarte en la siguiente sesión sin mayores problemas), claro que no la entendí pero me cautivó. Se ve que Dennis Villeneuve (¿existe en la actualidad un cineasta que conjugue tan bien el tema mainstream con el cine de autor?) ama la película original y pienso que ha sabido recoger su esencia a la par que ha contado algo distinto, de alguna forma ha dotado de algo más el universo de “Blade Runner”. Ha sido lo suficiente inteligente para atacar la historia desde otra vertiente y a mí sinceramente me ha convencido incluso en momentos me ha llegado a conmover. Era una papeleta jodida y creo que es un producto muy conseguido. Como decía un amigo: “Ha sacado un elemento nuevo. Porque hacía falta, no esperaba un calco de la primera, sino algo más. Y cuadra!”
Me encanta el principio, hay que tenerlos muy gordos para abrir la peli, después del guiño a la primera con el ojo, con un plano general de día, toda esta escena me encanta. Es un western, donde tenemos la localización, el fugitivo y al cazarecompensas. La forma en la que está rodada, los diálogos, la información que te arroja, ¡menudo comienzo! (Tan cojonudo como aquel test de Voight-kampff a León K. en la primnera parte).
Me gustan las interpretaciones, a pesar de que algunas pueden resultar algo frías (creo que en parte necesarias), las relaciones entre los personajes incluso el papel de esa “terminator”, como la llamáis, me parece vital. El clímax final me parece rodado de miedo (¡¡A ver si se enteran algunos que no hace falta mover la cámara a hostias para rodar las escenas de acción para dar sensación adrenalítica). Y eso que el escenario en esta escena es de lo más minimalista pero ¡qué atmósfera! y ¡qué tensión!. Por otro lado, estuve pensando a la vez que la veía lo que comenta César: “El que haya venido a ver acción lo estará alucinando.”
Se habla que es demasiado larga, quizás, pero esas idas y venidas las vamos padeciendo con el protagonista, de alguna manera sufrimos en parte su desorientación, sus dudas (permitidme la comparación, aunque no sea exactamente igual, recuerdo que a “Zodiac” se le achacó justamente eso que las pesquisas acababan siempre en un callejón sin salida, pues eso precisamente es lo que me atrae más de esta película y seguramente fuese uno de los objetivos principales de David Fincher a la hora de desarrollarla).
A mí la BSO si me ha gustado, incluso esos ruidos estruendosos que en determinados momentos resuenan.
En definitiva, me parece una continuación hecha con amor, respeto y cariño al material original del Sr. Ridley Scott y no precisamente lo que hizo el susodicho con la mítica Alien.
En cuanto a la libro, pues es verdad que no se parecen en nada pero a mí particularmente me gusta más la película (original).
Saludacos.

César Bardés dijo...

Es cierto que Denis Villeneuve es uno de los realizadores más interesantes del panorama actual. Hasta ahora no ha dado puntada sin hilo aunque, quizá, en algún momento podamos decir que alguna cosilla se le quede desflecada en alguno de sus títulos (como en "Prisioneros") pasando por excelentes películas como, desde luego, lo es "Sicario".
Cierto lo del arranque, muy potente, pero, también, muy clásico. A pesar del minimalismo con el que está rodado, esperas la explosión de violencia de ese gigante al que K. ha ido a buscar y, desde luego, la hay pero, lo que es aún mejor, es que es una escena de violencia muy contenida. Villeneuve no se pliega a lo seguro sino que, desde el principio, trata de dar algo más que, efectivamente, como dijo tu amigo, cuadra.
Yo creo que las interpretaciones, cuando menos, son correctas. Jared Leto es verdad que es un personaje que hubiera quedado mejor si no apareciese pero eso es una cuestión más narrativa que interpretativa (y hubiese ayudado a que el metraje fuera más asequible). Lo que está claro es que no deja de ser también un personaje "explicativo", que trata de poner alguna motivación al comportamiento mercantilista que exhibe (el diseño de replicantes que puedan crear vida).
A mí es que "Zodiac" me gustó mucho (ya he dicho varias veces por aquí que "Zodiac" y "Seven" son las mejores películas de Fincher de largo, un director que a mí me parece un poco sobrevalorado).
También es cierto que hay mucho respeto por el original, que se han dejado de zarandajas de posibles interpretaciones con director´s cut y han respetado la original y que, como ya hemos dicho, aunque un escalón más abajo de tu entusiasmo, la película merece la pena y que es una segunda parte muy digna. En parte por el oficio que demuestra Villeneuve.
Digamos que la película depura muchísimo al libro y que lo hace más digerible. El relato original de Philip K. Dick tiene su miga, pero lo cuenta de una forma completamente distinta, con recursos narrativos completamente diferentes.
Saludillos.