viernes, 17 de abril de 2009

SEÑALES DEL FUTURO (2008), de Alex Proyas


Hace algunos años Alex Proyas se convirtió en el apóstol de la modernidad para algunos que vieron en su Dark City todo un acercamiento profético al mundo del cómic más tenebroso con mensaje incluido aunque, tal vez, fuera un ejercicio de estilo más vacío que esta hoja de papel que estoy intentando rellenar cual predicción determinista del gusto y del orden cinematográfico. Como siempre, la equivocación acecha tras cada renglón, igual que a este director le cerca tras cada plano.
Después de aproximarse al mundo de Isaac Asimov en Yo, Robot con una evidente sumisión a la estrella de turno que quería convertirse en super-héroe salvador del mundo, Alex Proyas parte en esta ocasión de una premisa tan atrayente que es difícil no dejarse absorber por la historia que tiene a bien contarnos. Lo inquietante de cualquier código que nos desvela la profecía de todas las catástrofes que nos asolan es que, aunque sepamos el cuándo, el dónde y el número de víctimas, tal vez no seamos nadie para poder evitarlas.
El problema de Proyas, en esta ocasión, es que se quiere erigir en un Stanley Kubrick de mirada alternativa entre el argumento prometedor, la ciencia-ficción visitada por una visión bastante poco trabajada de la serie B, el Apocalipsis más evidente (hay que desplegar todos los efectos especiales espectaculares del repertorio de trucos, si no, no hay papilla para degustar) y el mensaje religioso esperanzador y preciso que hace que, al salir del cine, tengamos la certeza de que todo tiene un por qué y un cómo y que la vida en la Tierra no es una sucesión de casualidades y de elementos unidos en cadena que hacen que no tenga ningún sentido que caminemos por este valle de lágrimas.
El propósito, bienintencionado y con vocación de impresionar, se desborda desde el mismo momento en que la trama se nos pasa de retratar un microcosmos reconocido en la situación y el objetivo de los protagonistas (algo que hizo ejemplarmente bien M. Night Shyamalan en Señales, por ejemplo) a un macrocosmos sobre nuestro inútil papel en el lienzo del universo. Para eso, Proyas (por culpa de un guión que pasa por demasiadas manos) no duda en hacer una visita más que evidente a Ultimátum a la Tierra, con mucha más chicha y menos vacuidad pecaminosa, o a El cielo sobre Berlín, de Wim Wenders con mucha más comercialidad horripilante. El caso es que el intento se le queda más a medias que a enteras por mucho que intente impresionar con la imagen, atronar con la música y asombrar con la luz que irradia nuestro sol, fuente de vida y seguro de amaneceres continuados.
De hecho, Proyas comete algunos errores de bulto amparado en la ampulosidad del espectáculo (al que, por supuesto, atribuyo sus méritos) como el personaje pésimamente desarrollado de Rose Byrne, hija de la niña de los números que, a modo de cábala, nos propone el caos reducido a una fórmula matemática de incontables cifras.
Hay que reconocer, por otra parte, que hay escenas destacables por sí solas como la del accidente aéreo (por fin, una secuencia con cámara al hombro con cierta justificación escénica) y que hasta la mitad del metraje, la historia te tiene atrapado con tanta fuerza que parece que el espectador permanecerá enganchado cual trozo de carne a la brasa a través de la más que evidente parábola del calentamiento global, de la incapacidad de escuchar, de la tragedia que nos aboca indefectiblemente hacia el descreimiento, del sentido encontrado en medio del desastre y de la nada absoluta acogida bajo la alargada sombra de Dios. Es el orden determinado que sostiene las estrellas. Es el derribo continuado de la aleatoriedad de toda nuestra existencia. Ahí es nada. Y Proyas es tan débil como la carne.

8 comentarios:

dexter dijo...

Uff dos estrenos esta semana, qué nivel. ¿No te damos envidia los pobres mortales que no somos críticos de cine y no nos tenemos que tragar estas cosas? A mí esta me da mucha pereza. No vi Dark City, pero sí Yo, robot, y creo que los relatos de Asimov daban para bastante más que para un recital de muecas de Will Smith- y que conste, ya creo que lo he dicho aquí en alguna ocasión, que no me parece mal actor. Tampoco me parece mal actor Nicolas Cage al que no termino de creerme en este tipo de papeles y en películas tan comercialoides.

César Bardés dijo...

Yo creo que Cage se ha acomodado en un tipo de papeles que no le crean ninguna complicación. Su gusto para elegirlos no es que sean maravillosos (baste recordar "El motorista fantasma") pero a mí sí me parece un actor aceptable. Aquí está con esa cara de agobio que le sale tan bien y enseñando tórax con camisetas apretadas y eso. El caso es que la película engancha al incauto, eso sí. Al avezado, a la mitad de la peli, ya comienzan a funcionarle las neuronas y se da cuenta que lo que está viendo es más un engaño que otra cosa. La lástima es toda esta retahíla de realizadores que empiezan bien, haciendo un cine bastante personal (aunque sigo diciendo que "Dark city" no me convence) y luego, con tal de hacer películas, se pasan a lo más palomitero del mundo. Hasta se oye masticar a la gente de lo impresionada que está con lo que ven. Pasen por taquilla, señores, el espectáculo está garantizado.

Anónimo dijo...

Nick Cage es un buen actor que se está excediendo en lo de dejar colgar la boica y poner cara de pena. No me gusta demasiado como heroe de acción, si acaso en ese desmadre llamado "Cara a cara" aunque ahi, Travolta le robara la cartera y los andares. Me gustá mucho en ese pequeño film navideño-capriano llamado "Family man" (cuya banda sonora incluye el "Eres Tu" de Mocedades) y en general en las comedias románticas, mención aparte de esos inicios familiares completamente desatado en "Cotton Club".
En cuanto a Will Smith yo también creo que hay actor ahí...pero salvo "Men in black" ( La 1, la de Linda Fiorentino) aun no lo he encontrado demasiado tentador.

Carpet

César Bardés dijo...

Me has dado en uno de mis puntos débiles: "Cara a cara"...cómo puedo llegar a aborrecer tanto una película, un mero videoclip que podría haber quedado bordadito si los dos se disparan en la escena en la que están con un espejo en medio y, por supuesto, si John Woo aprendiera el manejo de la cámara lenta. En cierta crítica yo decía que le iba a castigar a ver...no sé, doscientas o trescientas veces "Grupo salvaje" a ver si sabía en qué consistía lo de la cámara lenta en un medio como el cine y no en el video. En efecto, me gustó mucho en "Cotton club", una película horriblemente mal doblada, por cierto. Pero también me gustó mucho en esa rareza tan especial que es "Birdy", de Alan Parker. Me gusta en "Arizona baby", visitando los dibujos de la Warner al lado de los Coen. Me gusta también en esa otra rareza de John Dahl titulada "Red Rock West", con Lara Flynn Boyle de compañera y que casi nadie ha visto. E incluso le veo virtudes en "Next" y en esa pequeñez de Brian de Palma que se llama "Ojos de serpiente". Ahora, tengo que decir que lo aborrezco soberanamente en otros muchos títulos. Y en Will Smith sí veo actor pero solamente cuando se desprende de su aureola. En "Alí", de Michael Mann estaba realmente fantástico aunque la película se me quedó un poco a medio camino.

Anónimo dijo...

Ah, que buen recuerdo ese "Birdy" del efectista Allan Parker, cierto, me gusta la peli, me gusta Cage y hasta me gusta Modine (que se perdió para siempre y pudo ser alguien). De Parker, sin embargo me gustan sólo esta y "Arde missisipy" el resto de su filmografia ( no he visto todas, claro) me parece un compendio de buenas ideas echadas a perder por excesos de trascendencia hasta resultar cargante.
También agradezco que hayas refrescado mi memoria con "Snake Eyes", película que yo no calificaria de "pequeñez", al menos viendo lo que cae alrededor, lo que me parece es que en esta peli deberían haber dado un valium al bueno de Nick, porque se mete unos excesos gestuales que riete tu de Nickholson. De todas formas, la peli me gusta mucho y su enorme plano secuencia es mítico.
Por cierto y hablando de planos secuencia, el otro día me sorprendi descubriendo uno enorme en la playa de Dunkerke de "Expiación" película que mención aparte de este meritorio y bien realizado recurso me dejo más bien frio tirando a glacial.

No he visto "Ali", pero acepto que Smith estuviera bien...creo que si no se decdica sólo a las penas o los superheroes tiene recorrido.

Carpet

César Bardés dijo...

Estoy bastante de acuerdo contigo con tu valoración de Alan Parker. "Birdy" y "Arde Mississipi", sobre todo ésta última, son sus mejores películas aunque debo decir que no me disgustó nada e incluso me llevé una sorpresa con "Evita", más que nada porque esperaba muy poco de sus protagonistas.
En cuanto a "Ojos de serpientes" yo creo que el problema de esa película es que también canta demasiado quién es el culpable. Y, por supuesto, me gusta muchísimo más Gary Sinise, que me parece un actor que suele estar muy entonado, que el Cage. El plano-secuencia con el que abre de Palma, inmenso, muchos dijeron que era un homenaje al plano-secuencia con el que Welles abre "Sed de mal". Yo disiento de esa opinión. Para mí que de Palma, profundo cinéfilo y conocedor sobrado de los secretos del cine, quiso hacer el plano-secuencia que aparece en "Nadie puede vencerme", de Robert Wise, que, además, es una película que también gira alrededor del boxeo. El que intenta homenajear a Welles en el plano-secuencia con el que abre la película es Robert Altman en "El juego de Hollywood". Todos ellos son planos enormemente complicados, de extrema dificultad en planificación y muy dependientes de la coordinación del director. En cualquier caso, de todos ellos (todos ellos geniales), me quedo con el de Welles, qué sorpresa ¿no?
En cuanto al plano-secuencia de "Expiación", sí, es un plano-secuencia que, sin embargo, entraña algo menos de dificultad porque es un plano circular y la coordinación, aunque difícil, no es tan compleja. Para mí que ahí Joe Wright intentó captar un poco el espíritu de Stanley Kubrick en "Senderos de gloria" pero creo que se quedó muy, muy corto. Además la película no me parece nada del otro jueves.
Ea, abrazos del pedante.

dexter dijo...

Yo guardo muy buen recuerdo de The comitments (¿ porque ha derivado esto en Parker a todo esto?jajaj) No es ninguna maravillas, pero era resultona y molaba. Recuerdo que me gusto cuando la vi no sé si ahora opinaría lo mismo. La banda sonora la tengo, los temas son de lujo, y las versiones están bastante bien.

César Bardés dijo...

Pues sí, es cierto, la banda sonora de "Los Commitments" estaba muy bien, ese "Mustang Sally" cantado por Andrew Strong era de vicio. No está mal, la peli. Recuerdo que, en la época del estreno, quizá estuvo un poco lastrada porque se estrenó a la vez que las incursiones del "cine proletario" que realizó Stephen Frears con las estupendas "La furgoneta" y, sobre todo, "Café Irlandés", mil veces más efectivas que el pretencioso y, a menudo, efectista Ken Loach. Pero está muy bien apuntado.
No importa que derive en Alan Parker, no hay mayor placer para mí que charlar sobre cine, empezar en Alex Proyas y terminar en Alan Parker pasando por de Palma y Welles. Eso es hablar de cine. Lo demás es pura monografía.