viernes, 10 de abril de 2015

EL NUEVO EXÓTICO HOTEL MARIGOLD (2015), de John Madden

Los meses cambian la vida muy rápidamente para aquellos a los que les queda muy poco tiempo. Tal vez porque es el momento para decir a todo que sí cuando los miedos y las limitaciones propias de la edad invitan a decir a todo que no. Ya no hay búsquedas sino los avatares correspondientes a una vida que cada día es una nueva promesa pero también un poco más de agotamiento. La cuarta edad está llamando a las puertas de la misma esperanza y el terror se apodera de esos rostros que cuentan las experiencias por arrugas y la sabiduría por miradas.
Tal vez el terror de la cuarta edad no esté en la cercanía de la muerte sino en el pánico que puede producir la incertidumbre de la soledad. Afrontar el último de los pasos sin ninguna compañía aboca a una sensación de haber pasado sin haber sido notado, de levedad vital que se escapa por momentos, de duda y de necesidad. Y, en la mayoría de las ocasiones, no hay nadie al otro lado, ni siquiera para escuchar las inquietudes de las rectas finales. Somos nuestros recuerdos pero también somos la huella que dejamos y no estamos seguros de que hayamos dejado ni siquiera un rastro del cariño que hemos derramado, una gota de las lágrimas que hemos vertido, una pista sobre todo lo ha guardado con tanto celo nuestro inquieto corazón. El ser humano, al fin y al cabo, es un cúmulo de errores aunque haya que reconocer que, cuando acertamos, damos en todo el blanco.
Más irregular que su primera parte, con más altibajos, sin llegar a ser tan redonda como aquella aventura que nos hizo sentir jóvenes a través de una última visión de la vejez, John Madden ha hecho una película algo corta que, sin embargo, se crece por la inmensa gozada de ver de nuevo a Maggie Smith, conquistándonos a todos de nuevo, asumiendo mucho más protagonismo y dejando tras de sí una estela de miradas sugerentes, sabias, impresionantes, únicas, de auténtica dama de la interpretación que da mucho más de lo que la película es capaz. Ella es quien sabe remover los sentimientos de esta secuela y solo por ella merece la pena volver a perderse en las tribulaciones de este exótico hotel para la plácida vejez de quien no se resigna a encerrarse en casa esperando lo inevitable.
Y es que en otra parte del mundo puede que no sea tan mala idea volver a dejarse enamorar, u optar por la sencillez frente a la tentación de la opulencia, o decidirse por fin a hacer lo que siempre ha sido la simple voluntad, o encontrar a alguien que hace revivir alguna noche que aún no ha pasado, o caer en el error de hablar con quien no se debe dando más dinero del que se tiene. Todo eso no importa. Lo que tiene que estar ahí es que no hay más futuro que el presente y que hay que vencer los miedos para poder mirar con una sonrisa el baile de una boda entre jóvenes aunque, tal vez, signifique ir dejando atrás otras experiencias que también nos construyen cada día. Como seres humanos. Como hombres y mujeres hechos de cariño, de comprensión, de lucidez, de verdad. Quizá eso haga que la satisfacción salga a nuestro encuentro cuando los achaques nos obliguen al retiro y, en un instante de magia, sepamos que pasar por este mundo ha merecido tanto la pena como ver a Maggie Smith hablar con sus ojos de amor por la interpretación y de tanto respeto por quien nos acercamos a apreciar su trabajo.

6 comentarios:

dexter zgz dijo...

No he visto aún la película y sinceramente no sé si acercarme. La primera era muy agradable, además de por ver a tanta estrella junta. Como comedia funcionaba muy bien, pero yo lo que más recuerdo es la subtrama dramática de Tom Wilkison que era realmente emotiva. Me daba por pensar que esta vez se habían volcado más en la comedia (de hecho la presencia de Richard Gere es ya en si misma bastante paródica).

Y jugando a la ciencia ficción yo siempre me he imaginado esta película hecha hace 20 años con la flor y nata de los veteranos ingleses de la época (O´Toole, Guinnes, Ustinov...) No estaría mal que si hacen una tercera parte pensasen en Michael Caine, aunque como últimamente le toca siempre hacer de malo... y qué pena que Connery esté ya retirado porque también me pega muy bien de invitado.

Abrazos desde la recepción

CARPET_WALLY dijo...

Pues no me apetecía mucho ir a verla, lo de las segundas partes a veces se sostiene o se puede sostener si lo que se nos cuenta en la primera se nos ha quedado corto o si lo que se nos cuenta en la segunda amplia lo de la anterior.
El caso de Indiana Jones, por ejemplo, es del pirmero de los motivos, no es que "En busca del arca pérdida" no se cerrase lo suficientemente bien, sino ue nos dejaba con más aventuras del arqueólogo más famoso del celuloíde. Sin embargo "El padrino 2" respondería más a la segunda opción, pues obviamente amplia, explica y agranda los avatares vitales de los Corleone.

Ninguno de estos supuestos parece adaptarse a la historia que nos contó "El exótico hotel Marigold", cerrada correctamente tanto en situación como en personajes, no nos sentíamos ávidos de conocer nuevos andanzas de los "viejos" conocidos, ni creo que esta segunda parte nos ensanche las miradas hacia los personajes que tan bien fueron definidas en la primera.
Todo lo más nos suena al habitual nuevo intento de hacer caja de un film cuya carrera comercial sorprendió a propios y extraños, sustentada en esa pequeña colección de entrañables personajes que se nos metieron en el corazón a base de humanidad.
Esta segunda parte me temo que provocará que pierdan algo de esa sensibilidad que tanto nos gustó y que juegue a desarrollar lo que ya no tiene mucho que contar. Todo lo más algo anecdotico que refuerce alguna de las presencias (como mencionas, tal vez la de Maggie Smith) y que introduzca algún personaje algo descolocoado (lo de Richard gere antes de ser un reclamo me resulta un obstaculo) en ese universo tan exótico como el que nos contaban.

Para la tele, me parece.

Abrazos pensionistas

CARPET_WALLY dijo...

Estoy con Dex, lo mejor de la primera era la historia de Tom Wilkinson.

Y si,en vez de Richard Gere y puestos a meter a un americano, quizá hubiera ido mejor Bruce Dern que tras "Nebraska", tal vez no ligase mucho pero daría un buen juego como anciano cascarrabias. O incluso Redfod de ligón, aunque no sé si el amigo Robert se atrevería a aceptar sus arrugas operadas.

Pero si tiranmos de británicos, hasta Brendan Gleesom tendría cabida o Ian Mckelen o Geofrey Rush. En cuanto a mujeres Vanessa Redgrave. E incluso una Jane Fonda decidida a que no se le noten los años tendría su gracia.

Abrazos con botones

César Bardés dijo...

Pues sí, después del buen sabor de boca que dejó la primera (durante toda la proyección de ésta tuve en la mente a Tom Wilkinson y la sensación de que todo se moría sin él), no sé si he dejado claro que, bueno, que la historia, psé, que ni fu ni fa y quizá algo menos de fu que de fa y que lo único que merece realmente la pena es que Maggie Smith tiene un papel mucho más protagonista y con mucho más que el resto. Me hubiera gustado destacar a Judi Dench pero, ay, se le notan demasiado esos terribles problemas de visión que la van a dejar irremediablemente ciega (en una escena en concreto, tiene que dejar el vaso en una bandeja y lanza la mano libre para saber dónde está la bandeja que, en ese momento, está sujeta por un camarero) y, me temo, que su papel fue muy acortado a pesar de que tiene su aquél su no-historia de amor con Bill Nighy (sí, todavía están que sí o que no). En cualquier caso, el panorama era tan desolador en SEmana Santa que me pareció una opción estupenda para cumplir con el estreno semanal.
En cuanto a Richard Gere, yo lo siento por todas las admiradoras que tiene, pero a mí siempre me ha parecido un actor más malo que Rajoy en día de recortes. Y aquí no hace más que quitarle encanto a todo, porque ni da la talla, ni hace el esfuerzo. En cualquier caso, todos los nombres que decís serían desde luego, válidos. Me temo que Connery sería imposible por el Alzheimer que sufre pero Caine pegaría ahí de forma maravillosa y elevaría el nivel de una película que, como bien dices Carpet, no añade mucho más a lo que ya se dijo en la primera.
Y ya que estamos...¿Kirk Douglas en una última y breve aparición estelar?
Abrazos desde el geriátrico.

dexter zgz dijo...

Kirk Douglas y Maureen O´Hara, sí, señor.

Abrazos con bastón

César Bardés dijo...

Bueno...¿te imaginas lo que sería eso? Él con la cara medio paralizada por la apoplejía y ella con los problemas de desplazamiento...solo levantan una ceja cuando llegan al hotel, no haría falta ni diálogo. A pesar de la edad y de todo, yo creo que la película tendría ahí un pico importante.
Ah, la edad, qué mala es. Hasta me estoy imaginando a Sidney Poitier para que luego digan...
Abrazos con engrase en las ruedas.