martes, 14 de abril de 2015

EL HOMBRE ILUSTRADO (1969), de Jack Smight

La piel dibuja escenas que parecen retorcerse ante los ojos del extraño. La venganza late bajo todo ese estampado vital que reconoce al hombre como parte de la creación y a la creación como parte de un error. La realidad virtual sustituye al juguete, el afán de protección y de ahorrar el sufrimiento se anticipa a la perdición y la lluvia cae, no deja de caer, golpea en la cabeza con sus palos de tambor y vuelve locos a los peregrinos en busca de refugio. Solo la voluntad, en el fondo. Eso es lo que pierde a la Humanidad. Ella es quien nos salva y quien nos condena. Ella es quien nos hace asesinar al sueño mientras buscamos el destino incierto. Y solo habrá una carrera hacia ninguna parte en la que el hombre no descansará jamás. Ni siquiera cuando sus pasos son tambaleantes y las historias desagüen por la cabeza. Ni siquiera cuando se da cuenta de que el amor es algo tan huidizo y tan resbaladizo que solo se puede disfrutar en la felicidad de unos instantes que se hunden en las letras de la genialidad.
Puede que no sea una obra maestra y, desde luego, no abarca todas las historias que se exponen en el libro de Ray Bradbury pero deja un regusto inquietante cada vez que Rod Steiger está en escena. Con su cuerpo tatuado hasta el alma, sabiendo que el tormento está ahí y no puede librarse de él, con la desconfianza latente hacia todo lo que le rodea, con la rabia inmediata de querer quitarse la tinta de la piel a través del disolvente de la venganza. El hueco es lo que el espectador tiene que rellenar. Aún con la estética trasnochada de un futuro que se antojaba demasiado fantástico. Aún con el sentimiento anticuado de una Humanidad absolutamente atenazada por el mundo que se ha construido.
Y es que es fácil estar en todas las historias y no estar en ninguna. Basta con mirar fijamente a la fantasía y, tal vez, se aprendan una serie de lecciones sobre el error, sobre la reacción inútil, sobre la torpe previsión, sobre el empuje que lleva a una victoria en solitario frente a los elementos. El miedo se apodera de nosotros porque también dormimos en un prado verde, hipnotizados por unos dibujos en lienzo humano que lo cuentan todo y, al mismo tiempo, parecen la misma entrada del infierno. Y el infierno existe porque lo ves dibujado sobre la piel de un hombre que quiso aprovecharse y se convirtió en el anuncio del destino.

Sonrisas socarronas para una conquista a precio de poro. Mujeres enigmáticas que trazan la horrible verdad en parábolas sobre el bien y el mal. Testigos inocentes que se convierten en malvados culpables que aplastan el umbral de la imaginación porque la realidad, quizá, es menos molesta. Niños que juegan con leones y hombres que juegan a sobrevivir. Huir hacia delante es la única salida ¿verdad, Hombre? No tienes imaginación para nada más.

9 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Vaya, parece un transversal de tatuajes: Edward y su svastica, Steiger y sus dibujos ilustrados...

Si seguimos con hombres marcados recordaremos a Mitchum con su "Love-Hate" en los puños, o a Max Cody (de Niro) y su espalda en "El cabo del miedo". O al grafitero de Guy Pearce en "Memento". De hecho hasta los niños tienen sus cositas, como la niña de "Waterworld" con el mapa de tierra firme.
Y no podíamos olvidar entre los personajes tatuados más interesantes de los últimos tiempos a Lisbeth Salander o a Viggo Mortensen en "Promesas del este".

Dibujos, letras, mapas,...muchos dan un poco de miedo, otros casi lástima, ni en la realidad me atraen demasiado los tatuajes, aunque hay que reonocer que algunos en algunas señoras son de lo más estimulante.

Abrazos pictoricos

César Bardés dijo...

Aunque reconozco que hay algunos que son verdaderas obras de arte sobre el lienzo de la piel, también tengo que reconocer que otros son una solemne tontería y un intento bastante infantil de llamar la atención aún a precio de manchar con gilipolleces el cuerpo y de forma bastante irreparable, además. Por otro lado, creo (o, al menos, hace unos años era así) que si te haces un tatuaje eso te invalida para donar sangre, lo mismo estoy diciendo una tontería del quince pero tenía una amiga hace años que no lo hacía aunque tenía muchas ganas y resulta que no le dejaban donar sangre por esa razón.
Sinceramente, a mí tampoco me gustan. Y tampoco me encantan sobre cuerpos femeninos. Soy muy sobrio y, en algunos casos, hasta aburrido.
Tatuajes en el cine, los de Malamadre en "Celda 211" (no se puede estar en la cárcel sin tatuajes), habría que recordar al "Duende mordedor" de "El dragón rojo" con la piel de Ralph Fiennes, el tatuaje tribal cabecero de Wesley Snipes en "Blade", los bracitos inscritos con palabras de Tennessee Williams que la Jolie luce en "Wanted" (incluso se comenta que se pusieron ahí porque el resto del cuerpo lo tiene verdaderamente tatuado) o esa leyenda, tal vez cierta, de que Johnny Depp no puede rodar escenas de cama delante de una cámara porque tiene todo, todo, todo el cuerpo lleno de tatuajes y hay que utilizar dobles....quién fuera doble...
Abrazos tintológicos.

dexter zgz dijo...

A mí también me parecen una horterada los tatuajes. Bueno, había una peli infumable del inclito Greenaway que iba precisamete de eso ¿"The pillow boock" podría llamarse? También hacía su papel un tatuaje en "La isla de las cabezas cortadas" y no digo nada que es spoiler.

Da la casualidad de que últimamente estoy metido en el universo Bradbury por circunstancias que no vienen al caso. Me obligo a leer en breve "El hombre ilustrado", pero estoy centrado más que nada en "Farenheit 451". Me parece una obra fascinante y no menos fascinante me parece bucear en el contexto histórico en el que surge: el inicio de la guerra fría, la bomba atómica, el impacto del nazismo en los escritores de esa generación, el "mccarthismo"...

Abrazos incendiarios

César Bardés dijo...

"The pillow book", sí es verdad. Con "El libro de Próspero" marcaron el inicio del olvido de Greenaway, santo altísimo de los cines gafapasta de la época y del cual apenas nadie se acuerda ya aunque tenga películas que están realmente bien como "El contrato del dibujante" o "Conspiración de mujeres" y otras realmente vomitivas como "El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante" o "El vientre de un arquitecto". Modas y modos...¿Alguien se acuerda ya de Alan Rudolph?
Bradbury...por aquí circulan "Crónicas marcianas", "El hombre ilustrado" y, por supuesto, "Fahrenheit 451". Sin duda, una obra maestra no solo por el contexto, sino porque solo leyendo el libro te das cuenta del trabajo maravilloso de adaptación de François.
Abrazos entre encuadernaciones.

CARPET_WALLY dijo...

Yo me releí hace poco tambén "Farenheit 451" que como os comenté hace poco mandaron a mi crio en el Instituto. He de decir que gustandome, era incapz de sacarme la peli de Truffaut ede la cabeza y que el cine ganó en esta ocasión a la literatura. Será que las imagenes tendrían mas potencia que las letras o que me quedaron mas grabadas las evocaciones de aquellas que lo que era capaz de imaginar cuando lees.

Y or cierto, hablando de otro cienciaficcionofilo, en el día del padre mis rios me regalaron un librito con una colección de relade Asimov, pero no son de ciencia ficción sino detectivescos, realizados a modo de entretenimiento por el bueno de Isaac y que recuerdan mucho a la manera de tia Agatha, curiosos y sumamente entretenidos, tiene por título "El club de los viudos negros" y me lo estoy pasando bien leyendolos.

Por cierto, hace poco también vi "El libro de Eli" y hay algo de Bradbury ahí, como si fuera una especie de spin-off o secuela no declarada. en ese futuro apocalíptico los libros también son protagonistas.

En cuanto a los tatuajes, ya digo que no me resultan especialmente atrayentes, y es terrible ver en las playas como abundan y sobre todo la falta de gusto de muchos de los tatuados. Mi chica, por aquello de que los 40 también afectan a las mujeres se hizo una especie de finísima lluvia de estrellas en un tobillo y lo cierto es que le queda de lo más atractivo aunque he de reconocer que en esa materia no soy lo suficientemente objetivo.

Lo de la Jolie es más que cierto, y otra que también está muy decorada es Megan Fox, además del famoso y horterisimo Antonio de Melanie. Y eso que gracias al tatuaje real de la Griphitt en el culo en forma de pera era localizada en la peli de dDe palma "Doble cuerpo". También tribal y en el cuello lucia Clooney un tatoo en "Abierto hasta el amanecer".

Y un tatuado importantisimo en la historia del cine es claramente Darth Maul en "Star wars I", y por supuesto Robert Shaw en "Tiburón" cuyo tatuaje en el brzo da pie a que cuente la tragedia vivida con el hundimiento del USS Indiannapolis (una historia real, por otra parte).

Abrazos a dentelladas

César Bardés dijo...

Hay un libro de Isaac Asimov, de ciencia-ficción, por supuesto, que siempre me ha gustado mucho y que es muy poco conocido. Se llama "El fin de la eternidad" y es una novela sobre la capacidad de viajar en el tiempo y el héroe intentando llegar a los límites de ese viaje. Me pareció interesantísimo. Me apunto lo de la serie de casos Asimov. Tiene pintaza.
Sin duda, hay algo de Bradbury mezclado con Kurosawa en "El libro de Eli", una película que me pareció estupenda (entre otras cosas porque las escenas de acción están muy bien rodadas) y porque no era maniqueísta. La supuesta salvación de la Biblia para mantenerla dentro de los libros que merecen ser salvados esquivaba el tema del fundamentalismo religioso cristiano con gran habilidad. Y además tiene un detalle en el que nadie se fijó. Cuando Washington está dictando el libro y ya está en la recta final, lo hace con una túnica blanca, una especie de sótana...propia de los musulmanes. Me pareció un detallazo, la verdad.
Recordemos que, al igual que Melanie llevaba el tatuaje de Antonio, Johnny Depp llevaba el de Winona, modificándoselo después a "Wino". Je. Otro que va tatuado hasta las cejas es Billy Bob Thornton. Creo que la Jolie y él competían a ver a quién le quedaban menos centímetros cuadrados de piel.
Lo de la pera en el trasero de Griffith ya fue muy comentado en una de sus mejores películas y menos recordadas: "Algo salvaje", de Jonathan Demme. Otra que vi en un cine gafapasta.
Bien visto el tatuaje de Clooney, mi mujer enloquece con ello.
Abrazos con pellejo.

CARPET_WALLY dijo...

Y ahora que hablas de tatoos que enloquecen, el de "Octopussy" en la espalda del pibón que se liga Roger Moore en la peli con Maud Adams recuerdo que fue un sueño bastante morboso en aquella época.

Abrazos de pulpo

CARPET_WALLY dijo...

Epa, que he encontrado jugando con google a buscar el tatuaje de "Octopussy" a la propia Maud Adams muy tatuada y muy poco vestida en una peli de los 80 que no conocía y que se titula en castellano: "Tatuaje al desnudo", ¿pornográfica o artística?, preguntaba la publicidad. Con Bruce Dern y todo, lo mismo tenía su aquel.

Abrazos pintados

César Bardés dijo...

Es que la Maud Adams estaba de toma pan, moja y no te dejes ná. Eso hay que reconocerlo. Si la memoria no me falla es la única chica Bond que repitió no? Me parece que sí.
Abrazos con nostalgia morbosa.