jueves, 8 de octubre de 2009

SI LA COSA FUNCIONA (2009), de Woody Allen


Cuando el actor Larry David se adelanta unos pasos del grupo donde está charlando con unos amigos y comienza a hablar a la cámara entablando un diálogo con el público, nos damos cuenta de que Woody Allen ha vuelto. Sí, sí, lo teníamos muy perdido desde Melinda y Melinda porque sus intentos londinenses y españoles sólo han sido meros ensayos que han tenido tan poca fortuna que parecía que podíamos llegar a la conclusión de que el ingenio del genio no era ingente.
Antes de que los puristas y amantes a ultranza del cine de Allen se lleven las manos a la cabeza, dejen que me explique, así podrán ir afilando los clavos con delectación. En esta película, Woody Allen nos habla exactamente de la misma teoría del azar que impregnaba su altamente sobrevalorada Match Point y, si se me permite la herejía, los resultados aquí son mejores porque nos encontramos de nuevo con el cineasta que nos enseña rincones de Nueva York que parecen hechos para ser escenarios de una película que trata sobre el amor, la misantropía, el sentido del humor destructivo que todos quisiéramos tener sin ninguna atadura educacional y la verdad sobre el suicidio, sobre el talento de Dios como decorador y sobre la natural tendencia de todo conservador a ser un liberal que convive en un largo e inacabable menáge a trois. Por si fuera poco, resulta que el jazz vuelve a salpicar con sentido del cinismo todos los escalones de la neurosis y la música clásica es una excusa para un medio y no para un fin. Es Allen. El mejor Allen. No ese otro que nos decía lo bonita que era Barcelona con cheque de por medio y se empeñaba en hacernos creer que Londres es el paraíso donde se encuentran las mujeres que siempre hemos deseado tener.
Por otro lado, siempre he mirado con desconfianza los devaneos de Allen con supuestos trasuntos de sí mismo con resultados bastante insatisfactorios (sin ir más lejos, ahí tenemos el desastre que fue Kenneth Branagh como protagonista de Celebrity) y, en esta ocasión, Allen acierta de pleno con la elección de Larry David. Viendo a este veterano humorista parece que estemos asistiendo al regreso de Allen a la interpretación pero con una mochila de años de más. En boca de él podemos escuchar algunos de los diálogos más agudos de los últimos años (“Boris, dinos algún lugar divertido al que ir aquí en Nueva York” “¿Qué os parece el Museo del Holocausto?”) y regresamos a ese farragoso mensaje sobre el azar, sobre que todo en la vida es producto de la casualidad y que, a veces, el tirarse por una ventana es lo mejor que te puede pasar porque puedes aterrizar encima de la mujer de tu vida pero todo esto mostrado aquí con inteligencia, con unas dosis de ironía que hacen que la sonrisa sea el telón de fondo de la carcajada, que también aparece con frecuencia. Suena la Quinta Sinfonía de Beethoven y, en ese momento, alguien llama a la puerta...¿Quién es? ¿El destino?...No, es tu madre....
Ah, que soy un pesimista, que no me gusta el Allen de Match Point pero me encanta éste que no duda en enseñarme un sentido del humor salvaje...Bueno, me gustaría poder contestarles como lo hace Boris Yelnikoff, el personaje protagonista, pero mejor voy a encerrarme en esa posición que hace que me crea que soy el único que tiene una visión global. Total, en cualquier momento puede que me dé cuenta de que lo mío era salir del armario, o que lo que me apetece realmente es enseñar la jugada del peón envenenado en el ajedrez y me dedique a dar clases en medio de un parque. Lo haré ahora mismo, sólo tengo que lavarme las manos mientras me canto dos veces el “Cumpleaños feliz”, así, quizá, no tendré que preguntarme si lo mío es felicidad o es el encuentro casual de unas fuerzas cósmicas que chocan y que dieron lugar a un falso intelectual en pleno proceso de desintegración como yo...El azar funciona...y si la cosa funciona...dejemos que funcione...¿no?

17 comentarios:

dexter dijo...

Básicamente de acuerdo con usted, Mr X,

Pero...

No es pedantería ni vanidad ni nada de eso. Es más bien vagancia que esto ya lo dije antes

http://www.filmaffinity.com/es/review/47070444.html

PD. El cartel promocional francés mucho más bonito que el que han puesto aquí.

César Bardés dijo...

Bueno, Dex. Te felicito por tu crítica aunque pongas los peros que te apetecen. De todas formas, creo que te vas a quedar con las ganas de volver a ver a Woody Allen en pantalla (creo que la muerte del gran Fantastini en "Scoop" no es casual) y me parece muy bien que creas que la cosa derive en sitcom aunque Allen siempre ha caminado en esa dirección y ejemplos en su filmografía hay varios. En cualquier caso, sé perfectamente que yo arremeto contra "Match Point" y me pongo al mundo entero en contra y eso que nunca he jugado en los yanquis.

Anónimo dijo...

He de reconocer que Match Point me gustó la primera vez pero que a la segunda ya le vi el cartón. De la época europea reivindico ese divertimento absoluto llamado Scoop. Y sí, ya estoy resignado a no ver más a Woody en pantalla. Lo de la sitcom, bueno yo creo que antaño no se notaba tanto, quizá porque en las historias había situaciones más brillantes y más ingeniosas. Respecto a Larry David, no se si a usted le pasó pero en ocasiones tenía la impresión de que Larry David no se creía lo que nos estaba contando, quizá con Woody no nos hubiese pasado (toma, como que lo habría escrito él) De verdad no le echó de menos, no añoró en ningún momento esos gestos, esos balbuceos. Yo sí, se lo juro por la tumba de Groucho Marx.

dexter dijo...

El de antes era yo, que no es por pedantería ni vanidad, es pa distinguirme que aquí escribe más gente.

César Bardés dijo...

Pues mira, Dex. No lo eché de menos. Lo cual no quiere decir que no me hubiera gustado si hubiese estado él. Es más. Veía a Larry David y veía a Allen. Los mismos gestos, la misma cara de incredulidad disfrazada, un montón de cosas me recordaban a él. De todas las películas en las que Allen ha puesto un "alter ego" en su lugar, éste, posiblemente, sea el que más me ha gustado. De la etapa europea a mí también me parece que "Scoop" es la mejor, sin llegar a ser nada del otro lunes. Siempre me quedaré con el Allen de "Manhattan", o el de "Delitos y faltas", o el de "Días de radio", o el de "Balas sobre Broadway", o el de "La maldición del escorpión de jade", o el de "Melinda y Melinda", o el de "Annie Hall", o el de "Zelig", o el de "Poderosa Afrodita" (he leído por ahí algún lumbreras que dice que el personaje de Evan Rachel Wood en ésta es clavado al de Mira Sorvino, joder, hay algunos que tienen el ojo en la uña del dedo gordo del pie derecho, por no decir otra cosa); o el de "Hannah y sus hermanas" y "Desmontando a Harry" y "La rosa púrpura de El Cairo" y "Broadway Danny Rose" y, por qué no decirlo, el de "Si la cosa funciona". Aborrezco "Match Point" y "El sueño de Casandra" y la absoluta tontería de Barcelona, hecha por dinero y con la mediación del dsitribuidor de las películas de Allen en España, Jaume Roures; y "Recuerdos" y "Celebrity". y "Todo lo demás" y "September". Acepto sin discutir "Acordes y desacuerdos", "Scoop", "Interiores" (para mí, su mejor drama de lejos), y "La comedia sexual de una noche de verano" y "Otra mujer", y "Sombras y niebla", "Alice", "Maridos y mujeres", "Todo el mundo dice I love you" y "Granujas de medio pelo" (una primera parte brillante, una segunda decepcionante), "Un final made in Hollywood". Creo que ya he dicho todo lo que he visto de Woody desde ese giro muy calculado en su carrera que supuso "Annie Hall", lo anterior lo considero meras películas de aprendizaje, pintorescas y algo divertidas a ratos pero con un humor demasiado grueso y hasta banal. Ése es el Woody que me encandila, el de las películas que han hecho que me ría un poco más de un mundo que no es más que la casa de una especie fracasada

dexter dijo...

Como diría Danny Rose, ¿puedo introducir un concepto en esta coyuntura? Sí, bueno cuando hablé de que echaba de menos los balbuceos de Woody debería haberme expresado con más propiedad.Al respecto quiero romper una lanza por Joan Pera, el doblador habitual de Allen en España. Como muchos, este hombre ha conseguido que muchos asociemos una voz a un cuerpo que no le pertenece. Aunque he visto gracias al Dvd a Woody expresarse en su lengua vernácula, y aunque suene un poco a aberración y sacrilegio, me hace reir más el Allen doblado. Creo que anteriormente a Pera lo doblaba un actor ya fallecido con un timbre de voz muy parecido. Un hurra por los dos. Me pasa algo muy similar con los doblajes de Groucho. Estoy acostumbrado a ese soniquete tan caracteristico del doblaje castellano que se me hace extraño oir su voz original. Y me rio mucho oyendo eso de "quiereustedcasarseconmigo?ledejómuchódinero conteste a la segunda pregunta",aunque sé que no es Groucho quien habla. Me hace más gracia el Groucho doblado. Se lo vuelvo a jurar por la tumba del susodicho.

Anónimo dijo...

Menage a trois..estos franceses no podían inventara nada bueno..
Tengo que decir que me ha encantado Si la cosa funciona. Me he reído como hacía mucho tiempo que no me reía viendo una peli. No sé si meteré la pata, pero yo he visto a Groucho, he visto Casablanca y he visto muchas cosas, y todas buenas, en esta película. No me duelen prendas en reconocerlo pese a que a mí nunca me gustó demasiado Allen. Hay que ser muy grande para escribir un guión con esos diálogos. NO hay que perderse nada de esta película. Y el color, me ha encantado ese color un poco sepia, clásico. Un poco como de postal antigua. Y New York, y ese ventanal por el que se ven los colores rojizos del anocher. En fin, que me encanta que me haya encantado esta peli porque entre otras cosas habla de mi filosofía. Habla un poco de subirse al tren si ese tren te hace feliz. Habla de que todo tiene un porqué y de que las cosas ocurren porque así ha de ser. Y habla de que las personas se encuentran porque es lo que estaba escrito.
Si la cosa funciona.. por qué no?.

Gracias, tu comentario también ha influido para que fuera a verla.

Gema

César Bardés dijo...

Tienes toda la razón, Dex. Yo no he visto ni una sola de las películas de Woody Allen en versión original (excepto "Días de radio") y el doblaje de Joan Pera es excepcional, como también lo era el de Miguel Ángel Valdivieso, un hombre encantador al que tuve el placer de conocer por pura casualidad en una barbacoa organizada por unos amigos cuando yo apenas tenía catorce años. Además de doblar a Allen, Miguel Ángel Valdivieso era también la recordada voz de Jerry Lewis y nos hizo allí mismo una demostración que nos hizo retorcer de risa. Sentí mucho su fallecimiento al igual que me alegré de quien tuvo la feliz idea de poner a Joan Pera en su lugar.
Bueno, Gema, me alegro de que por fin hayas entrado en el juego que siempre propone Allen. Deberías ver "Manhattan" y cómo nos describe el declive de un hombre que tiene que vencer sus prejuicios para ver que el amor de su vida está ahí mismo a la vuelta de la esquina. El caso es que, como ya dije en el artículo, éste es el verdadero Allen. Sus veleidades dramáticas pueden ser más o menos afortunadas pero un Allen sin Nueva York es como si cogiéramos al "Guernica" de Picasso y lo pusiéramos al lado de "Las meninas" en el Museo del Prado, está totalmente fuera de lugar, entre otras cosas porque, como bien dices, fotografía a la ciudad de una manera especial (que se lo digan al gran Gordon Willis que puso el blanco y negro a "Manhattan"). Allen, de hecho, en sus películas americanas siempre ha estado muy preocupado por las fotografías y ha trabajado sencillamente con los mejores y que siempre son nombres famosos porque suelen trabajar para otros directores. Willis era el fotógrafo habitual de Francis Ford Coppola, Sven Nykvist el de Ingmar Bergman, Giuseppe Rotunno el de Federico Fellini, Zhao Fei es el de Zhang Yimou (y le parodió de forma desternillante en "Un final made in Hollywood", un fotógrafo chino que no entiende ni papa de inglés) y, en esta ocasión, ha cogido al director de fotografía de Gus Van Sant, Harris Savides (y si lo piensas un poco, sí que la fotografía se parece un poco a la de "Mi nombre es Harvey Milk"). Allen ama Nueva York y nadie ha retratado sus historias como él en esa ciudad que parece un inmenso plató de cine.
En cuanto a la filosofía de la película...pues sí, ésa suele ser la filosofía de Allen en sus grandes películas. Todo es producto del azar, del encuentro casual y de las cosas que tenemos que desprendernos para poder tener una calidad media en nuestras vidas. Lo demás es falso y apenas una apariencia. El descreimiento siempre ha impregnado parte de la filmografía de este genial director.
Me alegro de que hayas descubierto una película buena gracias a mí.

dexter dijo...

Manhattan es uno de las películas de mi vida. Bueno en realidad es para mi más que una película, un estado de ánimo. Hay gente que cuando se siente depre acude a Cantando bajo la lluvia, Liam Neeson en Love actually recurria a Titanic, yo me pongo Manhattan, ese arranque espectacular es una de las declaraciones de amor más poderosas que yo he podido ver en una pantalla de cine. Y no está hecha a una mujer, ni a un hombre, ni siquiera me atrevería a decir que a una ciudad, sino más bien a un estilo de vida, a un modo de sentirla. Y con la música de Gerswin de fondo, uff, creo que era Billy Wilder quien decía que una película tenía que empezar con un castillo de fuegos artificiales y a partir de ahi ir subiendo, bueno pues esta hace justamente eso.
Yo te pediría, Gema, ya que Wins te ha pedido que te fijes en Isaac que te fijes en esa jovencita a quien todos menos el corazón le dictan que es muy joven, que ya tendrá tiempo para encontrar el amor, pero porqué hay que esperar para encontrar el amor. Es una película de esas de trenes que conviene coger en marcha de esas que tanto te gustan a ti.
Uff, podría pasarme horas hablando de esta película y de este señor.. but I´m must be going.

Anónimo dijo...

Me hubiera gustado que uno de los dos, Dext o César, me hubiera comentado si ando desencaminada en lo de los guiños a Casablanca y a Groucho. Hay un momento en que Boris le dice a la chica algo así como" si el mundo se derrumba, porque no lo íbamos a hacer nocotros". Y en la escena en que acaban de conocerse Boris y la suegra, cuando esta llega a su casa, en esos diálogos veo mucho del surrealismo de las pelis de Groucho. Yo nunca entendí mucho de guiños, me lo enseñasteis vosotros y me gustaría saber si estoy en lo cierto.

Veré Manhattan. Lo prometo.

Gema

Anónimo dijo...

Se me ha olvidado comentar que la música me ha encantado. Según qué escenas, sonaba una música maravillosa. Hay una que se repite bastante, crfeo que es la que suena también al final de la película. Esa surrealista y maravillosa escena final. Preciosa.

Gema

Anónimo dijo...

Bueno las películas de Woody están repletas de homenajes cinéfilos. Y Groucho y Casablanca son 2 espejos en los que el director se está mirando constantemente. El guiño a Groucho es evidente, no tienes más que ir a los títulos de crédito, toda una declaración de intenciones con la que Allen certifica una vuelta al espiritu marxista despues de lo de Barcelona, li lo lailo y todo eso. También me fije en la frase que comentas que evidentementee es una vuelta de tuerca a la de Casablanca. Frente el idealismo del amor entre Ilsa y Rick, el desencanto y el escepticismo que desprende la historia entre Boris y Miss Reina del Algodón 2.007. Como he oido definir por ahí Si la cosa funciona es un canto optimista al pesimismo. Otro guiño cinéfilo en el que se observa este desencanto está en esa puyita que Woody le mete a Capra y a su Qué bello es vivir como película creadora de ciertos valores sociales.

dexter dijo...

Joer que soy Dex, que se me ha olvidado firmar otra vez

César Bardés dijo...

Hay que decir que dos de las principales fuentes del humor y del amor de Woody Allen son Groucho y "Casablanca". Sin duda, puede que en mucho de su humor haya mucho Groucho. En cuanto a "Casablanca" yo no vi ningún guiño a la película aunque puedo estar perfectamente equivocado, de todas formas siempre hay algo de esa película en Allen, siempre hay despedidas y un deseo recóndito de querer ser como Humphrey Bogart (ahí está "Sueños de un seductor" que no fue dirigida por él pero sí se basa en su obra de teatro "Aspirina para dos").
Tengo que reconocer, Dex, que "Manhattan" sí es una de esas películas a las que hay que volver irremediablemente. Ese comienzo de imágenes asincopadas con la música (insistencia del propio Allen ante su montadora) como una declaración de amor a, sí, muy bien dicho, todo un estilo de vida..eso ya forma parte de la historia del cine y del arte en general. Para mí, es la mejor película que ha rodado Allen nunca, la que más enseña sus miedos, la que más hunde sus depresiones, la que más hace palpitar el corazón. Yo creo que el gran problema de Allen es que ya hizo su obra maestra y esa es "Manhattan".
En cuanto a la música...bueno, ése es el Allen que nos gusta. El que nos enseña el puente de Brooklyn mientras suena "Sing, sing, sing" con Benny Goodman y toda la pandilla (escena de "Misterioso asesinato en Manhattan) o el que pone a Gershwin o el que rueda unos números musicales extraordinarios en "Poderosa Afrodita" con "When you´re smiling" y cosas así. No sé en concreto cuál es la canción que dices, Gema, pero es que el tío cuadra tan bien la música con lo que te cuenta que yo me dejo arrastrar y apenas me doy cuenta.

Anónimo dijo...

Pues nada, a ver si se me quita la cara de pánfila que se me ha quedado. Pensaba que había hecho todo un descubrimiento con lo de Casablanca y Groucho y resulta que Allen bebe de sus fuentes. Debía saberlo todo el mundo menos yo. Pero bueno, el caso es que he sabido descubrirlo sin que nadie me lo hubiera dicho antes.

Gema

Anónimo dijo...

¿Cara de pánfila? No, no, yo creo que todo lo contrario. El merito es precisamente ese, sin saber que esas son dos referencias habituales de este director, haberlas descubierto por ti misma.

Dexter

César Bardés dijo...

El hecho de que no sea una idea nueva no resta para nada el mérito de que lo hayas sabido ver. Lo importante es que lo hayas visto y apreciado. Lo demás, son comentarios más o menos sesudos y pedantes. No des importancia a lo que no la tiene.