martes, 20 de enero de 2015

BABADOOK (2014), de Jennifer Kent

La semana pasada tuvimos un debate sosegado en "La gran evasión" a propósito de "Robin y Marian". Si quieres disparar la última flecha con nosotros, lo puedes escuchar aquí

La falta de sueño hace que las paredes parezcan más estrechas y que el espacio sea solo para el aire. El estado consciente escarba en la mente y comienzan a salir las frustraciones más grandes, las iras más escondidas aunque en el corazón predomine la dulzura. La inconsciencia es esa puerta giratoria que esconde nuestros miedos más recónditos, nuestros secretos mejor guardados porque ni siquiera nosotros mismos los conocemos. Los monstruos de ficción parecen realidades y no nos damos cuenta de que nosotros somos los monstruos.
Un niño de ojos grandes y de preguntas nunca respondidas intenta buscar soluciones cerca del calor único que desprende una madre. Pero ella no puede dar ninguna respuesta porque ni siquiera sabe las preguntas. Todo parece conducir hacia el pánico que intenta ahogar, tratando de tapar por la fuerza la verdadera razón de su frustración, de su estancamiento, de su sueño escapado, de su vida decaída. Cree que nadie puede entenderla porque, sin querer, la gente está creando un vacío a su alrededor. Su hermana, sus compañeros de trabajo, su rutina…solo una anciana que ya ha visto todos los miedos emanados de la soledad es capaz de ofrecer algo de tranquilidad a una madre y a un hijo de almas atormentadas por la culpabilidad, de recias y acongojantes realidades que no se atreven a enfrentar. Igual que los miedos. Igual que la muerte.
Mediocre película que hunde muy claramente sus raíces en El exorcista, de William Friedkin para, después, pasar a El resplandor, de Stanley Kubrick y en otras múltiples variaciones sobre el mismo tema aunque, a ratos, consigue tensar los músculos y extraviar la mirada no queriendo saber demasiado qué es lo siguiente que va a ocurrir. No es ninguna obra maestra y, mucho menos, la película definitiva sobre el terror latente y en algunos momentos hay una cierta sensación de que todo está innecesariamente alargado cuando podría ser un cuento corto bastante aprovechable. En algunos instantes la película llega a traicionar las reglas que establece y el todo vale es lo que hace que el terror no consiga llegar a los niveles de otras décadas. Hay escenas que instalan el desasosiego como un cuchillo que se pasa suavemente por la piel, a medias por la caricia del acero en la confortable seguridad del rostro, a medias por la amenaza cortante de un filo que, en el fondo, todos somos capaces de usar. Incluso contra quien no nos deja dormir, incluso contra quien no nos dejó vivir aunque no tuviera la culpa. Eso sí, tal vez todo esto sabe a poco. No pasa de un escalofrío bastante discreto.

Cabe destacar el espléndido trabajo de Essie Davis en el papel de esa madre que, poco a poco, se va precipitando por el barranco del desquiciamiento y que exige una amplitud de registros que enriquece toda la historia porque sabe ser tierna, inocente, sensual, depredadora, instintiva, luchadora, única, aterradora, fantasmagórica, redentora y verdadera en todas sus emociones que no esconden más que un buen puñado de miedos surgidos a partir de un trauma que la dividió en dos, como alguien que murió y comenzó a vivir el mismo día y por ese orden, como alguien que no supo canalizar todo lo que la vida ha ofrecido y que prefirió quedarse en un lado demasiado oscuro que erosionó el carácter por mucho que la dulzura sea el escaparate. Cuidado, no dejemos entrar esa rabia que tanto nos azota. Podemos llegar al asesinato.

10 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Pufff, mediocre, me parece algo sobrevalorada.
La verdad es que como comenté es muy complicado hacer una buena peli de terror, debes intentar huir de caminos muy trillados porque es dificil ofrecer algo nuevo que sorprenda y la sorpresa es uno de los elementos del miedo. El temor a lo que se desconoce.
Aquí intenta acumular miedos conocidos, bien mencionas "El exorcista", "El resplandor", yo añadiría "Candyman" e incluso "Jeepers Creepers" o el terror nipón, hasta de "Expediente Warren" diría yo ( para mi la más conseguida de los últimos años en este género, sobre todo porque está muy bien interpretada. En la mezcla en vez de acumular sorpresas nos repite algunos detalles y sin capacidad de sorpresas o generas un buen ambiente propicio o se pierde la tensión.
Yo creo que no hay apenas tensión salvo en un par de momentos y lo peor es que en el momento más propicio y dramatico, en las escenas culminantes, todo se vuelve tan chapucero que en la sala en vez de levantar gritos de pánico sólo se oían risas.
En definitiva una película muy fallida, para mi, ni siquiera yo destacaría como tu la interpretación de la actriz principal, que me parece correcta en el primer tercio pero poco creíble cuando la película entra en acción (y tarda demasiado en hacerlo).

Abrazos si me dejas entrar

César Bardés dijo...

Es verdad que esta película tiene un error fundamental. Nos llega con la propaganda hinchada porque Friedkin dice que es la mejor película de terror y hay diversas críticas circulando por ahí diciendo que esta sí es una película de terror y demás y luego vas y no lo es tanto. Bien dices que hay un par de momentos buenos a pesar de que recurre a tópicos bien conocidos. Y no despierta muchas simpatías tampoco porque el niño (Noah Wiseman) es para darle con el cinturón hasta hacer sangre, no solo porque sus comportamientos son bastante reprochables, sino porque el chico ni siquiera tiene un físico agradable y se escuda en el arma de la infantilidad para parecer más adorable.
Por otro lado, la película tiene una virtud muy poco reconocida y es la ausencia de vísceras, recurso facilón y bastante astragante que han repetido hasta la saciedad muchísimas películas de terror y que ha llegado un momento en que la mera aparición de la hemoglobina en pantalla hacía que se evaporara el miedo.
En cuanto a la valoración de Essie Davis es que me parece que hace muy bien de madre inocente, ingenua, amorosa aunque claramente traumatizada (la escena del bingo me hizo mucha gracia, la verdad) y luego se descubre como una tía llena de rabia, de esa rabia desbocada que todos llevamos dentro y que no siempre sabemos controlar.
Es una película muy fallida, de acuerdo, tiene virtudes, también tengo que decirlo. Yo creo, sinceramente, que lo mejor que se ha hecho de terror en los últimos años es "La mujer de negro". Ésta, desde luego, no está ahí arriba, por mucho que Friedkin (un tipo que se creyó que era la leche y luego dio menos leche que un biberón chupao) diga que ésta es la bomba.
Abrazos zook zook.

CARPET_WALLY dijo...

Si, lo del niño es terrible antes, durante y después de pasar todo el trago.
Y si, también entiendo toda esa rabia acumulada de la madre adorable hacia el niño que, en último caso, le hace aparecer como culpable de haber perdido a su marido (un giro inhabitual, pues suelen ser los padres quienes sufren ese odio escondido hacía el crio que provocó la muerte en el parto de la madre). No hay spoiler, casi todo se intuye en la primera escena.

Con todo, lo peor es ese momento posesión y los trucos de acorralado de un niño de 6 años...ahí es cuando te digo que empezaron las carcajadas.

El momento en el coche está muy bien planteado y si da miedo, pero está resuelto muy mal, con el accidente y me piro que aquí no ha pasado nada. Algunas de las escenas nocturnas iniciales, pero cansa tanto el amago y no doy, que cuando dan casi te importa poco. Bien el momento de la vieja en la ventana, pero tampoco bien aprovechado.

Y luego hay escenas y personajes que se pierden sin sentido. El del ligue de la residencia que parece tener un papel y luego desaparece para siempre. La aparición de la vecina en pleno fragor ¿terrorífico? que sólo aporta unas frasecitas de buen rollo y ya está, se vuelve a perder...Y el final, ¿puerta abierta para segundas partes?...
No entiendo tampoco el cambio de mascota...

"La mujer de negro" está bastante bien, el terror victoriano es mucho más angustioso aunque nos quede lejos. La actualización del género implica un problema de credibilidad, tienes que hacer pensar al espectador que eso les puede pasar a ellos, era la propuesta en cierta manera de "Poltergeist" y funcionaba bien, aunque ahora se descubra tanto la pirotecnia que entonces ayudaba mucho a sentir un miedo pavoroso. "Expediente Warren" tampoco tira de vísceras y tiene el aliciente, además de la interpretación, de crear el malsano ambiente de tensión que hace que te inquiete mucho la historia (aunque decaiga algo al final cuando debería subir). Algo parecido pasa con "Insidius", otra película bastante aceptable que cuando se descubre la raíz del problema y se propone la posible solución se enreda en un lio argumental que rebaja mucho la tensión acumulada. Con todo, hay una película que en su momento fue muy maltratada y que a mí me hizo sentir verdadero miedo cuando la vi, se trata de la española "Darkness" con una Lena Olin maravillosa y una menos maravillosa Anna Paquin. Balagueró logró crear la atmosfera que asustaba, al menos a un tipo como yo que tampoco es muy difícil, las cosas como son.

Abrazos oculto bajo la manta.

César Bardés dijo...

Pues básicamente creo que tienes razón en todo lo que dices. Y estoy totalmente de acuerdo en que Balagueró (muy, muy por encima de la saga "Rec") hizo en "Darkness" una película más que estimable.
Te veo muy puesto en el cine de terror. La verdad, tengo que reconocer que es un género que no consigue atraerme demasiado. No porque no me gusta (una buena película que de verdad me aterrorice me gusta mucho) sino porque no me aterrorizan, no consiguen asustarme. Creí que la reciente "Mamá" lo conseguiría pero, lamentablemente, comprobé que daba más miedo el "trailer" que la película.
Yo creo que uno de los grandes problemas del género de terror es su inclusión sin ambages en la serie B contemporánea. Ello implica que los guiones estén muy, muy poco currados. Insisto, es muy curioso como muchas películas de terror tienen un arranque más o menos atractivo y en un abrir y cerrar de ojos la película cae por una pendiente sin freno. Y en parte es debido a que se establecen unas reglas siempre al principio que, luego, se modifican, se traicionan o, simplemente, se obvian. Ello ha dado lugar a esperpentos tipo "Annabelle" o "Líbranos del mal" que se centran en una escena en concreto que se alarga y se alarga porque, sencillamente, la historia no tiene más que ofrecer porque los que se han sentado a pensarla no les ha dado el cacumen más de sí. Erróneamente, gran parte del público en general que es "fan" del terror ha creído que el pánico debe proveer de la imagen y estoy en absoluto desacuerdo. El pánico tiene que venir de la misma historia, lo que tú dices, que haya una posibilidad de que eso pueda ocurrir al incauto espectador que está asistiendo impotente a la historia y, no solo eso, sino que la historia lleve un desarrollo lógico que, de acuerdo con las reglas que se han establecido en el planteamiento, llegue a ser creíble por mucho que nos estén hablando de monstruos o ambientes o lo que sea.
En cuanto a "Babadook" en sí, pues estoy de acuerdo en que los momentos "niño acorralado" no dejan de ser típicos y tópicos y es que, de verdad te lo digo, casi prefiero que se lo carguen. También es cierto que las escenas que nombras están muy mal resueltas por lo general (planteamiento de la situación bueno y resolución nefasta). Lo del compañero de la residencia es bestial (seguro que pensaron que al público no le importa a no ser que se haya quedado en el suelo de la sala de montaje el desenlace de ese personaje). Un personaje claramente antipático y que me parece totalmente desaprovechado es el de la hermana que podría haber añadido algún toque de pánico a la cosa y también de originalidad. Simplemente desaparece también para solo estar presente a través del teléfono (lo necesitan para dar sensación de claustrofobia siguiendo no sé qué reglas) y para dejar de manifiesto (como desde el principio) que aborrece al niño y que la hermana le importa tres pingás.
Abrazos sin libro.

dexter zgz dijo...

Yo también soy bastante profano en el cine de terror, básicamente porque siempre he sido un flojo (tengo que confesar que nunca he visto "El exorcista", pero estoy de acuerdo con que el género ha conocido mejores tiempos. Cuánto daño han hecho el gore y el slhaser desde luego. De hecho creo que una película decente como "Expediente Warren" se malogra por un final algo rimbombante. Tengo que decir que las dos pelis del cine contemporáneo que más miedo me han dado no sé si calificarlas dentro del género, una es "Tesis" de Amenábar y la otra "Funny games" de Haneke.

No obstante, le tenía cierta fe yo a este "Babadook" este, la relación madre-hijo me recordaba a "El sexto sentido". Desde luego después de vuestras opiniones lo tengo clarísimo. Supongo que el bicho este da bastante menos miedo que una clase de J K Simmons.

Abrazos con redoble

César Bardés dijo...

Te advierto una cosa por si acaso alguna vez te entra el yuyu y quieres verla..."El exorcista"...tampoco es para tanto. Está bien, se deja ver, psí, psá pero está a años luz de, por ejemplo, "Al final de la escalera" o de "La profecía", películas que me parecen más apasionantes (aunque abundan los tópicos en ellas) y con algún elemento que hace que me remueva realmente inquieto en el sillón. Con "El exorcista" eso no me pasa. Admiro la tremenda interpretación que hace el amigo Max, aborrezco la que hace el muy mediocre Jason Miller, no me gusta nada Linda Blair, la maravillosa Ellen Burstyn me parece tan desaprovechada que es para ir a un juzgado a denunciarles y miedo, lo que se dice miedo...no he pasado nunca con esa película.
A tí lo que te produce verdadero miedo es el que procede de los seres humanos. Tengo que reconocer que siempre hay un elemento inquietante en todo eso. No hay muchas películas recientes que me hayan transportado al pánico. Ya digo, la que más cerca estuvo fue "Mamá" pero no llegó a sobrecogerme. Será que me estoy haciendo viejuno y que estoy curado de espanto.
Abrazos con ritmo de jazz

CARPET_WALLY dijo...

Bueno, mi recorrido por las pelis de terror no provienen de mi gusto, sino del de mi señora, verdaera fan. En cuanto cruza una peli de miedo ella se lanza encantada a verla, mientras que yo, que soy un cagao me dispongo a pasar un mal rato. Lo cierto es que la mayoria de las veces, ni ella termina contenta con el resultado y yo suelo respirar aliviado porque no he manchado mis pantalones.

Dices bien lo de "El exorcista", Lobo. Fue una película que me aterrorizó mucho más cuando no la había visto que cuando por fin me atreví con ella. Lo que si supuso fue una novedad vibrante y la temática, la sorpresa (como comentaba) y la tensión dramática (ahi si que Friedkin supo dar en el clavo) es la que creó ese pánico generalizado en su estreno. Hoy día ha quedado tremendamente anticuada y sólo sobrevie como mito cinéfilo por el impacto que causó.

Yo también prefiero, "Al final de la escalera" o "La profecia", pero aun hay otras que me parecen también muy destacables, por ejemplo "Los otros", muy deudora de "Al final de la escalera" y a la que persigue su coincidencia con "El sexto sentido", pero hay que reconocer que Amenabar logró en algunos momentos transmitir miedo y ambientarla de forma que irradia verdadera angustia, y lo mejor es que el final no decae sino todo lo contrario, el ambiento malsano de toda la película se traduce en verdadera fuente de terror al final.

Y si, hay una especialización del género que se aleja de lo sobrenatural para fijarse en lo etrrorifico que puede ser el semejante, el vecino, el compañero de viaje, el que se para a ayudarnos a cambiar la rueda. A mi no me gustan mucho este tipo de pelis, sé que existen psicopatas y violentos irracionales, pero no entiendo que se les tome como modelo. Con esto queiro decir que no encuentro el gusto a señalar el sin sentido del mal, a jugar con la perversión o con la mente retorcida, a disfrutar o hacer disfrutar con el sufrimiento del otro. Yo con esas no puedo.

Y por cierto si hablamos de buenas pelis de terror, yo creo que habría que señalar otras dos que no son puramente del género: "Alien" y "El silencio de los corderos".

Abrazos asustados

César Bardés dijo...

Es muy curiosa esa atracción del género femenino por el cine de terror (aunque mi madre dudo mucho que haya visto una sola película de terror en su vida salvo "Suspense" y le encantó -por cierto, esa sí es "Los otros").
Lo que pasó con "El exorcista" es que el cartel de la película era muy sugerente cuando se estrenó (estamos hablando de 1973) y yo, evidentemente, no fui a verla en ese momento, solo tenía 7 añitos. Mi hermano creo que sí la pilló y cuando vino dijo un escueto: "No está mal".
Yo la pillé cuando debería tener unos 15 ó 16 en el primer videoclub que se puso en el barrio...y, la verdad, terror poquito. Estoy hablando que debió de ser el año 82 ó 83. No me dijo nada la película. Mi hermano la volvió a ver conmigo y me dijo que la gente gritaba de pánico en el cine cuando la chica levitaba...pues vale.
Estoy de acuerdo también en que "Los otros" es mejor película de lo que se ha tenido a bien concederle y que resulta un cuento fantástico fantástico. Hay momentos en la película que sí realmente te sientes inquieto. Sobre todo, el momento puerta.
En cuanto a lo de "terrenalizar" el miedo, yo no lo rechazo "per se" siempre que me cuente algo. Hace poco hablábamos de "De repente, un extraño" que sí tenía algo de eso aunque se movía más en el terreno del suspense. Una vez recuerdo que salí de clase de la Universidad y llevaba todo al día y demás y decidí irme al cine. En el Real Cinema, ya desaparecido, estaban echando una que tenía una pinta enorme de serie B pero aún así me animé a entrar (era día con descuento) y era "Carretera al infierno" con Rutger Hauer y Thomas Howell...coño, me pareció estupenda, una película de esas "sorpresa" que te parece bien hecha, con cuatro duros, muy dosificada en el suspense, con momentos muy conseguidos y que ha caído en el más clamoroso olvido.
Cierto es lo que comentas de "Alien" y de "El silencio de los corderos". Ambas consiguieron acojonarme bien cuando las ví en el cine. Aún recuerdo esa sensación en "El silencio de los corderos" que me causó Hopkins de que, en cualquier momento, se podía hacer unos pastelitos de carne con la yugular de Jodie Foster...aún con un cristal de por medio. Muy buena, hay que reconocerlo.
Abrazos escalofriantes.

CARPET_WALLY dijo...

Es curioso cuando escribía mi respuesta anterior y pensaba en películas que dentro del género terror "terrenal", como bien señalas, yo también pense en "Carretera al infierno", efectivamente más bien B, pero con momentos muy logrados y bastante angustiosos, lo que pasa es que la olvidé al irme por otras ramas. Aun recuerdo el adelantamiento del coche donde va Rutger con los que le han recogido y hace el gesto de pasarse el dedo por la garganta efecto degollamiento, puro miedo.
Hace poco pillé un remake de esa peli, lo que entonces parecía serie B había ido descendiendo vertiginosamente en el vocabulario. Seguía teniendo buenos momentos debido al buen guión original, pero había perdido en interpretaciones y sobre todo en un final sin sentido, eso si la chica compañera del prota era más mona que Jeniffer Jason Leigth y Sean Bean sustituía a Rutger con poco acierto.

Y nop hemos hablado del terror nipón. Que en un momento dado se puso tan de moda que nos invadió las salas. Lo mejor de aquellas era el planteamiento original, pero a fuerza de ver aquellas chinas en camison blanco con los pelos sobre la cara y los ojos negros como un abismo, fueron perdiendo mucho poderio. A mi me dio bastante miedo, sin embargo, la adaptación de Verbinsky de "The ring".

Abrazos en el pozo

César Bardés dijo...

También es cierto que de lo mejor del terror nipón importado es "The ring". Lo de la moda de importar fórmulas ajenas no es más que una muestra más de la crisis de ideas que padece el cine americano y "The ring" es una buena prueba de ella. Reconozco que me inquietó, que me tuvo a medias mirando la pantalla y a medias apartando la mirada...y el final me supo a desilusión pero hay que reconocer que el resto es efectivo.
Abrazos al borde de la calzada.