martes, 12 de enero de 2016

ATRAPADO POR SU PASADO (1993), de Brian de Palma

Si queréis escuchar lo que se dijo sobre John Ford y "El gran combate" en "La gran evasión" lo podéis hacer aquí

Los ojos se cierran con el cansancio como compañero. Todo va perdiendo su color y se presentan las ensoñaciones y recuerdos en blanco y negro, como si esos nuevos ojos que se han abierto en el estómago fueran ya los definitivos. Fue difícil dejar el andén del dinero fácil y comenzar a pensar como un hombre honrado. Y el pasado una y otra vez haciéndose presente, tratando de arrastrar de nuevo la intención hacia el pozo. Los viejos amigos que traicionan. Los favores pendientes. Los sueños inalcanzables para la gente que ya ha visitado el infierno unas cuantas veces. El paraíso se diluye aunque la sombra de ella sea lo más hermoso que se pueda recordar en la muerte ya que la vida se está escapando a cada respiración. Ya queda poco. Solo un par de errores, un par de menosprecios, un par de jugadas astutas y creer que aún se puede confiar en alguien. Carlito Brigante ha llegado al final del camino. El agua está ya muy cerca. La estela de la luz del sol llama hacia la belleza y ya no se puede apreciar nada. Ni la belleza, ni la fealdad, ni lo que está bien, ni lo que está mal. El pasado ha ganado. Carlito, sencillamente, ha perdido la última mano.
No es fácil intentar seguir un camino recto mientras se ponen continuamente obstáculos. Nadie es lo que dice ser y hay que mantener la cabeza fría mientras se piensan las cosas con calma. Los italianos, la tranquilidad, el maldito Kleinfeld que solo ha sabido ser débil y ambicioso, los portorriqueños, las drogas llamando a la puerta, las viejas amistades que dejaron de serlo por unos años menos en prisión, las bocas cerradas y las puertas abiertas. ¿Quién sabe? Las segundas oportunidades existen y hay que aprovecharlas con un poco de efectivo en el bolsillo. La calle ya solo es un pedazo de sol abigarrado de gente y ya no tiene ningún sentido. Nada lo tiene salvo ella en el paraíso. Porque ella fue el amor, fue la ventana por donde respirar, fue la inspiración para que hubiera un mañana, fue el día luminoso entre tanta noche. Ella fue el sueño de irse cuando ella ya estaba lejos. Y sin embargo, ese eterno pretendiente que es el pasado vuelve de nuevo para hacer que todo sea equívoco, falso, inevitable. Es como si el pasado hubiese escrito el futuro y se hubieran hermanado en una extraña combinación de balas, suerte y código. El paraíso se desvanece. Ella llora. Los ojos se cierran. La libertad fue un sueño. El camino se acaba.

Brian de Palma dirigió una de sus mejores películas, más contenidas, más comedidas y más sabias cuando el argumento era muy propenso a ser presa del exceso. Y contó para ello con la colaboración de un Al Pacino enorme, fantástico, preciso en el gesto y certero en la actitud que domina toda la historia de principio a fin con la seguridad de que ese camino, el camino de Carlito Brigante, es de su propiedad porque él le dota de carne y espíritu, de ánimo y de comprensión…y también de enorme derrota aceptada porque el destino, ese maldito traidor, tiene desde hace mucho tiempo un par de balas grabadas con su nombre. Las dejó encargadas el pasado.

4 comentarios:

Nacho dijo...

Buenos días César. Me gustó esta película, como bien sabes. Ese aire trágico que sobrevuela continuamente está muy bien llevado por De Palma, con la imprescindible complicidad del gran Pacino. El que me rechina bastante es Sean Penn, un poco pasado de rosca en su interpretación. Pero no desmerece en absoluto el conjunto, que, como bien dices, resulta ser una de las películas más interesantes del director.

Un abrazo (y feliz año nuevo)

César Bardés dijo...

Sin duda es de las más interesantes de de Palma. Pacino está francamente extraordinario y estoy de acuerdo en que lo de Penn es bastante malo. Generalmente suele ser así cuando un actor (cualquiera) quiere distanciarse tanto de sí mismo que cambia su aspecto físico y eso parece que le da permiso para hacer cualquier gesto porque no es él el que está ahí. Algo que le pasa últimamente a Javier Bardem, por ejemplo.
Uno de los miedos que me levantó la película en su día es que fuera demasiado parecida al estilo desbocado y muy, muy pasado de rosca que de Palma y Pacino exhibieron en "El precio del poder", una película que a mí no me gusta tanto a pesar de que hay legiones de admiradores. Y me gustó, como también sabes muy bien, precisamente porque aquí tenemos al de Palma contenido, muy pensado (ese duelo final en Grand Central Station es francamente espectacular) y sin dejar de ser ese director virtuoso que tantas veces ha jugado con la cámara, a veces con acierto y a veces con no tanto. En esta ocasión, no obstante, sus planos son maravillosos, acertados, lo que pide la historia porque, además, esto corría otro peligro y es que fuera una historia más del típico mafiosillo de tres al cuarto que lo quiere dejar y que no puede porque su pasado le persigue. De Palma consigue un raro equilibrio entre lo atrevido y lo elegante, cosa que no siempre ha conseguido. Una película para recordar, sin duda. Y también la ocasión en la que se vio. Mira por donde, porrón de años después la comentamos en el programa de radio. Cosas de la vida. Como el "Carlito´s way".
Un abrazo y feliz año nuevo para ti también.

Raúl dijo...

Salió un buen programa!. De acuerdo con que es de las mejores pelis de De Palma,si no la mejor, me han recomendado Passion, y eso que la crítica no la adula mucho. Es cierto que Carlitos Way es un cine negro en color del más exquisito, con la voz en off y el gran flashback que nos lleva a títulos como Retorno al Pasado, Sin consciencia, Sunset Boulevard, etc.
A mí me gusta Sean Penn, lo veo pasao de rosca claro pero es que el tío es un desfasado que está perdiendo los papeles desde el principio, el típico metepatas y al final ruín y triador, lo que yo no me esperaba y me sorprendió cuando vi la peli por primera vez. Pacino supera a todo el plantel por supuesto, el actor con mayúsculas, en torno a él gira todo y es uno de sus grandes papeles. Lo recuerdo en Serpico, El padrino como no, Tarde de perros, Donnie Brasco, que decir de la tarantiniana Scarface El precio del poder, el cubano Tony Montana acompañado de la abombada Michelle Pfeiffer que se mete más coca aún que el tal Kleinfeld antes de un juicio. Un abrazo.

César Bardés dijo...

Sí salió bueno, sí. A mí "Passion" no me gustó porque cae en uno de los mayores defectos del cine de de Palma y es que empieza muy arriba, muy alto, muy bien y la cosa decae hasta límites insospechados. Recuerdo que mi primera decepción fue con "Vestida para matar" porque decían que era un guión que Hitchcock había barajado y que de Palma lo hacía muy bien y tal. Y me pasó exactamente lo mismo. Empieza maravillosamente bien, muy Hitchcock, muy "Vértigo", muy obsesiva y la cosa decae hasta ser demasiado evidente todo porque todo lo reduce a un solo sospechoso.
Está muy bien vista la referencia a "Retorno al pasado", ese pasado que no te suelta, que inevitablemente va a salir a tu encuentro y que además te descuadra la vida y el presente que resulta que, puede que no sea el mejor de los presentes, pero es un presente tranquilo.
Sigo diciendo que la interpretación de Penn es evidente y yo me olí desde el principio que acabaría traicionando a Pacino. Un tío que se entrega al desenfreno no puede acabar de otra manera y más si está continuamente dando el espectáculo como lo hace Penn. Precisamente una de las características del personaje de Carlito Brigante es lo contrario. Desea pasar lo más desapercibido posible hasta llegar a juntar los 70.000 dólares que necesita. Diferente es lo de Mortensen que también se sabe desde el principio que no es trigo limpio pero su aparición se reduce a una secuencia y tiene que trabajar rápido.
En cuanto a Pacino...es un actor muy poderoso, muy potente. A mí me gusta el Pacino que nombras en todas esas pero también me gusta mucho el Pacino de "Heat", o el de "Insomnio", una estupenda película de Nolan y una de las más desconocidas, o el de "Glengarry Glen Ross" integrado en ese maravilloso reparto, y siempre he defendido una comedia suya (un terreno en el que no se suele mover) que se llamó "Autor, autor". Caramba, incluso me gustó su documental sobre su acercamiento al "Ricardo III" de Shakespeare en "Looking for Richard". A mí no me gusta el Pacino que intenta dejar a todos boquiabiertos con el gesto inesperado que, en ocasiones, llega a ser ilógico y extravagante. Es cuando a veo a Pacino intentando ser genial adrede y sin llegar a conseguirlo.
En cuanto a "El precio del poder" ya he dicho que no es que me disguste, sino que no me gusta tanto como le gusta a mucha gente. Está muy pasada de rosca (la escena de la muerte, la terrible escena en el baño cortando al tío en pedazos...) y hasta el estilo de de Palma, habitualmente más sereno en su virtuosismo, es desquiciado. Sí, sí, ya sé, adrenalina a raudales pero no me parece que eso tenga tanta virtud en el interior.
Un abrazo.