viernes, 22 de enero de 2016

LOS ODIOSOS OCHO (2015), de Quentin Tarantino

No hay nada como poner unos buenos tacos de madera clavados en la puerta para dejar el frío fuera y el misterio dentro. Las mentiras se suceden como balas girando en el tambor y es difícil sacar algo en claro en medio de la ventisca. Las postas de diligencias se inventaron para descansar, hablar y confraternizar entre los pasajeros. Solo que algunas veces llega la sangre a la barra repleta de aguardiente y entonces comienzan a matarse. Todo tiene una intención. La charla interminable es tan brillante que apenas hay lugar para la ironía verbal. Solo los revólveres hablan. Solo la brutalidad espera.
Y es que cuando se busca a alguien la recompensa puede ser la libertad o un buen fajo de billetes en un lugar donde la ley es solo una palabra. El café corre como un caballo desbocado y la intriga va de la mano de la tensión. Los disparos llegarán tan tarde como las heroicidades y la nieve es un desierto blanco que devora los ojos y engulle las imaginaciones. El salvaje Oeste es así, amigo. Un lugar donde la vida no vale nada a no ser que seas un fugitivo.
Así es como uno llega a encontrarse con verborreas incontenibles, emociones absurdas, silencios elocuentes, interrogantes infames, deducciones asombrosas, viejos prejuicios, nuevas alianzas, homenaje a los hombres buenos que nunca fueron verdad, estúpidas apariencias, sorpresas a bocajarro, violencias definitivas…Una posta de la diligencia donde se sirve de todo y se enreda aún más. Todo porque alguien tuvo la genial idea de aprisionar algo valioso. Todo porque alguien más quiso narrar un cuento de convivencia que no es más que una hoguera donde se queman los odios. Es mejor clavar la puerta. La sangre va a correr y es mejor no verlo.

Quentin Tarantino vuelve a sorprender con un western atípico, lleno de diálogo y brillantez que se aleja mucho de la diversión con la que sorprendió en Django desencadenado para ofrecernos un misterio a la vieja usanza más propio de salón de té que de calle polvorienta con ruido de espuelas. Para ello cuenta con la colaboración de una expresiva y vigorosa banda sonora de Ennio Morricone y un elenco de actores que no ofrece dudas en ningún momento y en el que destacan Kurt Russell y Samuel L. Jackson (homenajeando con el nombre de su personaje  al director de Charro, Charles Marquis Warren, único western de toda la carrera cinematográfica de Elvis Presley). El resto no deja de ser una desmitificadora visión de una época donde imperaba el odio por encima de cualquier leyenda, la mentira por encima de cualquier síntoma de amistad, la traición por encima de la ley y la seguridad de que las pistolas hablaban por encima de cualquier voz. Hay menos humor en esta ocasión pero sigue siendo ese director que sorprende mezclando fórmulas sobradamente conocidas para hacer algo nuevo. Para hacer que sintamos de nuevo el agridulce sabor de la sangre en la boca que sale de nuevo a borbotones y que llega a salpicar a presión. Es lo que tiene pararse a descansar en mitad de un camino azotado por la tormenta, que todo puede quedar enterrado bajo el blanco manto del olvido. Tal vez porque nadie quiso creer nunca que hubiera algunos hombres de palabra cuando había tanto odio buscando víctimas a medida. 

16 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Bueno pues ya estamos aquí por fin. Conteniendo las ganas de comentar, al amparo de Dianne West y su : No habléis, no habléis, no habléis.

Y si, lo que dices en el post es muy cierto: Talento enorme. Dialogos brillantes, aunque a veces innecesarios, a mi entender, alargados sin necesidad más que para lucir la capacidad de Quentin para la verborrea. Dominio de los espacios, los abiertos y aun mucho más los cerrados. En general, control del tempo, dominando la tensión con distracciones verbales hasta que la situiación se desata, aunque yo creo que aquí se le va un poco la mano en alguna ocasión.

Todo eso es muy tarantiniano, nadie más que él podría haber hecho una película así, hay una estética maravillosa en muchas de las escenas antes del gran guiñol....y....

Y yo creo que esta vez se ha pasado un par de pueblos. Al menos para mi, hay momentos mortalmente aburridos...no suele pasarme que a los dos minutos de la película ya esté pensando..."pero venga hombre avanza" pero ese inicio con Samuel l y Russell de: vaya hasta esa piedra y ponga sus pistolas sobre la piedra y levante lasmanos...y el tipo va lentamente pone las pistolas, limpia las piedras, levanta las manos, no así no más arriba...Ufff, empiezas a pensar que las casi tres horas tienen pinta de haber podido ser algo más reducidas y que te queda mucho camino aun.

Otra cosa es pintar un personaje para Christoff Waltz y que como no lo hace él, le pongas a un imitador. Tim Roth chirría lo suyo en ese papel. Como me chirría la Jason Leigth en un papel que no comprendo en ningún momento, se puede ir de dura pero va de niña salvaje incluso algo subnormal (perdon, con capacidad intelectiva aminorada, o como coño se diga) y al final resulta toda una estratega...aysss, no cuela. Madsen será uno de los odiosos pero su personaje es un poco farola, el odioso lo tendrá en el pasado pero en la merceria solo demuestra algo cargandose al tio escondido en el water. Estioy de acuerdo que tanto Jackson como Kurt Russell se llevan lo mejor de la función, Walton Goggins está excesivo y desquiciado, aunque no sabemos si es demerito suyo o exigencia de Quentin que ya sabemos que gusta de ese tipo de cosas.

En general se puede decir que es de una factura impecable (como se le dice a Spielberg), pero al final y tras muchos momentos mirando el reloj me preguntaba...¿para qué?, ¿que me ha contado?...Vale, no es que todo haya que mirarlo así, la historia de "Malditos bastardos" tampoco tiene un mensaje del que se pueda reflexionar mucho, al menos de forma aparente, que si le das vueltas le encuentras unos cuantos o al menos te hace hacerte preguntas: La venganza, la traición, el uso de la violencia extrema contra los teóricos enemigos...
Pero aquí no hay nada de eso, aparte de una banda de forajidos casi imposible, de una fraternidad impensable (esos abrazos previos a la llegada de la diligencia, el ofrecerse moribundo como recompensa para liberar a Domergue,...).

Mucha chachara, mucho artificio, mucha brillantez...y no le veo ninguna utilidad.

Para mi, este Tarantino no es una buena película.

Ah, y vale Ennio es un genio, pero aquí ni entrega su mejor partitura (ni una de las mejores a mi entender) ni está bien tratada, a veces aparece o resuena cuando no debe o se pierde una escena porque se potencia otra cosa: Ejemplo, el primer plano a camara lenta de los caballos no cuadra con la musica ni de lejos, que (siempre a mi entender) creo que estaba hecha para sonar en un momento con un plano abierto que le diera algo de épica a la imagen.


Abrazos defraudados

César Bardés dijo...

Bueno, digamos que cualquier película de Tarantino puede correr los riesgos que comentas ¿no? Verborrea incontenible, etc, etc. A mí me parece que la película es muy exacta (quizá lo que echo de menos es el Tarantino más sorpresivo) muy de reloj, muy medida en todo. Quentin aplaca todo con una trama lenta precisamente para que el estallido de la brutalidad sea aún más impactante (hay gente que se marchó del cine precisamente cuando empieza la brutalidad) porque construye una trama a lo Agatha Christie que tiene que perderse en diálogos, es lo natural. Lo que pasa es que erróneamente han dicho algunos críticos que se parece a "Asesinato en el Orient Express" cuando, en realidad, es más "Diez negritos" (o "Diez afroamericanos", mejor dicho).
A mí no me molestan esos diálogos, me parece que la partitura de Ennio es buena (cierto, no es la mejor), me sorprende muchísimo la secuencia de la cámara lenta con los caballos pateando la nieve (me parece una de esas secuencias que te cuela Quentin precisamente para decir que él, cuando quiere, también sabe hacer cine, al estilo de la sangre salpicada en el algodón en "Django desencadenado"). Yo no me aburrí en ningún momento porque, entre otras cosas, no sé hacia dónde me quiere llevar la película y mi mente lo que hace es saltar de uno a otro intentando encontrar a alguien con quien empatizar porque, realmente, los ocho son bastante odiosos.
El detallismo al que haces referencia en la primera secuencia tampoco me molesta, me parece que está presentando ambiente y personajes. Se conocen, incluso compartieron una cena pero en cuestión de recompensas no hay que fiarse. El personaje de Russell es excepcionalmente precavido y le pillan precisamente en algo que no puede ni imaginar. Ya te digo que no me molesta porque no sé hacia dónde me lleva la película. Se presiente que algo extraordinario y muy violento va a ocurrir y que hay algo muy oscuro en toda la historia y eso hace que estés alerta, por mucho que intente distraerte con sus discursos interminables. En "Pulp fiction", al principio, es interminable el discurso de Travolta a Jackson hablando de las hamburguesas y de los masajes en los pies, aunque los masajes en los pies te estén situando (igual que hace con toda la conversación en la diligencia).
Otra cosa, ya cuando se estrenó "Malditos bastardos" dije justo lo contrario a lo que dices tú. No que Roth sea un imitador de Waltz, sino que Waltz era un imitador de Roth. Puede que estuviera pensando en Waltz para interpretarlo, pero dado que tiene una importancia limitada...no sé, no sé, lo pongo duda porque no creo que Waltz se aviniera a hacer un personaje tan poco dado a lucirse. Lo de la Jason Leigh, bueno, una nominación totalmente injusta, no creo que sea para eso ni mucho menos (distinto sería si el nominado hubiera sido Jackson o Russell). Está bien visto ese retrato de niña salvaje que, al final, se convierte en directamente diabólica. No creo que sea tanta estratega puesto que el plan, se supone, lo ha pergeñado otro. De acuerdo en lo gris y casi innecesario del personaje de Madsen. Goggins no me gustó nada aunque se le está elogiando a unos niveles de ensueño. Excesivo, desacertado, dando bandazos de aquí para allá...

César Bardés dijo...

Yo creo que no me importa demasiado la historia de un complot llevado a cabo por ocho tipos nada recomendables, me parece una buena historia y me parece que un Agatha Christie regado con sangre en pleno Oeste no deja de ser una buena idea. Lo que pasa, ya lo digo en el artículo, es que no es una película tan divertida como "Django desencadenado" y eso, a la gente, no le ha gustado demasiado. Como tampoco le gusta la que es la película más equilibrada de Quentin, pero quizá una de las mejores, como es "Jackie Brown". Yo creo que todo es trampa y todo es una gran mentira. Es más, estoy seguro que la historia que cuenta Jackson es mentira porque todo lo es. Todos picamos con la primera mentira y luego, lo que va después, Quentin se ocupa de mentir una vez y otra, incluyendo un "flashback" que es mentira. Por eso lo difícil de la decisión final y por eso un misterio que se va planteando cuando se va resolviendo el anterior.
Si te fijas, la banda sonora de Ennio comienza de un modo muy minimalista. Es obvio que se ha estudiado el guión al dedillo, porque, poco a poco, con una melodía muy suya, muy simple, lo que va haciendo es ir metiendo instrumentación poco a poco para sugerir el estallido de violencia que va a venir después. A mí me parece una banda sonora inteligente aunque no necesariamente, desde luego, la mejor de las suyas. Si la escuchas detenidamente tiene algo de "Los intocables".
Abrazos en general desacuerdo.

CARPET_WALLY dijo...

Bueno, es posible que a mucha gente le haya disgustado porque no sea tan divertida como "Django" pero no es mi caso.
Lo de la verborrea tarantiniana es marca de la casa, cierto, pero generalmente suele jugar con ella para presentar a los personajes con una especie de monólogo del club de la comedia (Travolta y las hamburguesas, el propio Quentin y el "Like a virgin" o Tim Roth y las propinas en "Reservoir dogs"). a veces lo hace para incrementar tensión en la escena como en la comida con Leo y Samuel en "Django" o la escena de la taberna de "Malditos bastardos"...aquí creo que se le va la mano.

Distingamos, la charla de Jackson sobre el hijo de Bruce Dern es larga y excesiva pero correcta viniendo de Tarantino, presenta al personaje como odioso, que hasta ese momento no parecía serlo y tiene sentido incluso dentro del contexto de trampas y mentiras. Vale.

Lo del inicio, creo que es excesivo sin embargo, ya hemos visto en muchas peliculas lo de las precauciones y se puede resiolver mejor y más rápido aunque sea una presentación de personajes. También que esas presntaciones de grupo pueden ser mucho más elocuentes y expresivas sin necesidad de dialogos inflados innecesariamente, en muchos casos hemos destacado la capacidad de algún director de hacerlo en un par de escenas...y Agatha Crhistie es un gran ejemplo.

Obviamente es más un "Diez negritos" que "Asesinato en el Orient Express", aun así disiento del tratamiento. Porque la escritora inglesa iba dandonos pistas de cara al misterio y su resolución, utilizaba un largo prólogo para que captases detalles mínimos que luego cuadrasen. Aquí Tarantino sólo hace eso con el caramelo en el suelo y un poco con la charla entre el Mayor Warren y el mejicano en el establo. El resto no aporta gran cosa a nada más. Lo de que todos mienten lo sabes al final, pero no se abre ninguna sospecha salvo en el caso de Damien Bichir (por cierto menudo papel, que parece que va oculto y disfrazado) precisamente por la escena del establo.

Y finalmente, como digo, veo hinchado el metraje para contarme lo que me cuenta. El misterio se resuelve a medias, se desata la bomba tarantiniana, pero no se juega a continuar con la posible interesante prouesta. Por eso digo que se pierde el sentido. Aceptemos que se trata de la resolucion de un misterio y traguemosnos que todo el preludio es un cúmulo de antecedentes. Vale, Jackson Poirot resuelve una parte, pero el resto..., bueno el resto me juego una de mis orgias de truelos o cuatruelos (duelos de mas de dos) y ya ni misterios ni leches, yo a lo mio...truculencias, sangrecilla, violencia y mantengo el tipo con la necesidad de tomar una decisión. Y aun más, ¿porque destapan a Madsen que hasta ese momento todavia nadie podía sospechar de él y aun era una de sus pocas posibilidades?

y si, efectivamente la escena de los caballos me recordó como a ti la sangre en el algodón de Django (aunque allí había mucha más metafora que aquí) y la capacidad de filmar cosas tan bellas de un tipo al que muchos critican por cosas varias y dicen que gusta por lo violento...una reivindicación como dices de que sabe rodar tanto o mejor que muchos. pero yo creo que la música no cuadra con esa imagen, a mi me lo parece y que echa a perder parte de la partitura.

Abrzos encontrados

dexter zgz dijo...

Esto no se hace. Hacienda me da cita previa el mismo día en el que CB cuelga el ansiado artículo de Tarantino. No te lo perdonaré jamás, Montoro, jamás.

En fin, parece que no llego muy tarde. Y añado que yo que no soy un tarantinófilo empedernido en parte me veía esto. Y yo que soy de los que piensan que la primera impresión es la que cuenta y me quedo con "Reservoir dogs" como la mejor de entre su filmografía digo que esto llega a escocer un poco. Y retomo una de las frases de C.B en su artículo que habla de Quentin "mezclando fórmulas sobradamente conocidas para hacer algo nuevo".Sí lo que pasa es que a base de mezclar fórmulas sobradamente conocidas el resultado es también cada vez más es conocido. Y eso es lo que pasa. Yo aquí noto mucho desgaste, lo que unido a cierto divismo, da un film en el fondo algo mediocre. Veo cierto "deja vu", tanto en las situaciones como en la estructura de los diálogos (reconozcamoslo, aquí no hay margen para el Big Mac y la Royale con queso). Y divismo, pues sí, y te llegas a preguntar como Carpet, para qué. Para qué ruedas en 70 mm. si ni llega a la media docena los que la pueden disfrutar en este formato. Y rodando en interiores encima (para western en cabañas me pongo en plan pedante y elijo "El rastro de la pantera de Wellman). Para qué introduces a media película la voz en off (que encina es ¡¡¡ la tuya ¡¡¡), qué aporta eso, además de alimentar tu ego.

También coincido con Carpet en que la banda sonora de Morricone es potente pero a veces entra a destiempo.

En cuanto a los actores, creo que Waltz iba a interpretar en un principio el papel de Roth, pero al parecer fue uno de los principales sospechosos de las filtraciones del guión que hubo antes del estreno. Y lo de Jason Leigh, bueno, pensad, que podía haber sido peor, que el papel se lo había ofrecido a la otra Yenni y esta le dijo que no. No me chirría tanto como a vosotros, creo que esta bastante convincente en su papel de "lerda de cojones" (otro cantar es que la cosa dé para una nominación al Oscar). A mí de todas formas, el que más me gusta es Damian Bichir, el más Peckimpah de los personajes.

Y no es solo que la película se asiente sobre una mentira, con un buen uso de la carta de Lincoln como Mcguffin principal. Se asienta además sobre un guión plagado de incongruencias. Yo conte dos errores garrafales que no son ni de Segundo de carrera, pero otra gente vio más. Aunque sobre eso, don´t speak, don´t speak, don´t speak.


Abrazos como la melaza

César Bardés dijo...

Bueno, parece que los dos habéis visto más errores en la película que lo que yo los veo. A mí no me parece la mejor de Tarantino, ni tampoco la peor. Está mucho más cerca de "Reservoir dogs" de lo que parece (de hecho, también detecto otra dosis de autocomplacencia por su parte) y creo que toda la escena de la diligencia va encaminada a mostrar a los cuatro personajes principales: Goggins, Jackson, Russell y Leigh. Creo que está muy clara la intención y que sí que me los presenta y, es más, aprovecha para crear un universo que está claro que va a estar plagado de traiciones y de personalidades equívocas.
Lo de la charla de Jackson a mí me parece correcta, desde luego, pero que es mentira también me lo creo. Más viniendo de un tío que durante toda la película parece que tiene un cierto código (desde luego, el único que lo tiene). Es una escena que Hitchcock nunca rodaría de acuerdo pero recordemos que "Pánico en la escena" está rodada sobre un "flashback" que es mentira, al igual que lo hace "Sospechosos habituales".
Yo creo que Tarantino también nos hace lo mismo que Agatha Christie con la puerta, insiste mucho en ella, de hecho al artículo lo titulé así: "Clavos en la puerta". También creo que hay algo de todo el asunto con el personaje de Bruce Dern, un personaje que no cuadra con lo que hay ahí dentro. Russell se huele enseguida que hay algo que no va bien en esa reunión tan heterogénea de personajes.
Yo creo que el misterio se resuelve y la gracia está en que acaben de aliados quienes acaban de aliados y que todo termina como una tragedia griega, igual que en "Reservoir dogs". Seamos sinceros...¿queréis que todo termine como en Agatha Christie sin que haya derramado ni una gotita de sangre? Ese no sería Quentin, sería otro.
En lo que estoy de acuerdo es en lo poco trabajado que está Madsen. Lo ponen ahí contra la pared y tal y no le disparan porque no va armado...luego pasa lo que pasa...en fin, ese admito que es un cabo algo suelto, no tan milimétrico.
A mí no me molestó para nada la partitura en la escena de los caballos, todo lo contrario, me sigue entrando muy mal rollo en una diligencia que claramente cabalga hacia la muerte.
Yo creo que hay diálogos muy brillantes...lo que pasa es que no tienen la agudeza de esa ironía verbal de la que tanto ha hecho gala Tarantino en otras películas. Para mí están muy trabajados los diálogos, hay frases enormes, con mucha pimienta dentro y muy bien sacadas. Otra cosa es que estemos acostumbrados a lo otro.
Gracias por la aclaración a lo del papel de Roth y Waltz. De todas formas, lo mismo Waltz lo hizo porque le tocó las narices un papel tan poco importante.
Cuenta los errores garrafales, ya total. Dos contra uno...
Abrazos en inferioridad.

CARPET_WALLY dijo...

Si, Dex, speak, speak, speak..please.

Totalemnte de acuerdo con ese momento narrador tan inoportuno y tan fuera de lo que estaba pasando...

Por cierto, si me pareció brillante el momento de la charla de Jackson con Dern y Bichir tocando el piano que casi molesta y que no tiene mucho sentido real, pero que luego se convierte en fundamental. Aunque con ello se nos deje la cosa en sólo dos sospechosos...quiza por eso al final pasamos del misterio y a otra cosa, porque hemos cerrado demasiado el círculo y no podemos añadirle mucha tensión más.

Es obvio que no estaba pensando viendo a Quentin que terminara sin derramaiento de sangre a lo Agatha y un "te he pillado" y un "jolín, que listo eres, con lo que me lo habia currado", pero tampoco pues yo voy a desenredar el misterio y tu eres un malo y ahora...pummm, callate ya "que no tienes huevos" para seguir investigando, vamos a jugar a hacer tratos.

Para mi otra cosa que chirria es Channing Tatum y todo lo que sucede con él, no entiendo el porqué de su "posición", ni su entrada quizá a destiempo...

Pues fijate que la otra Yenni, en viendola apaleada en plan "Winter´s Bones" lo mismo le daba más enjundia a la cosa.

Abrazos en superioridad

dexter zgz dijo...

Pues speak

¿Por qué se nos dice que la tal Minnie odia a los chicanos y a los perros. Y luego en el flasback cuando entra Bichir en la tienda se queda tan panchita ella?.

¿Por qué la banda de Diumergue se atrinchera en la cabaña esperando a la diligencia si luego se nos dice que la diligencia se ha salido de la ruta para refugiarse de la ventisca? ¿Había móviles en esa época?

Abrazos spoileadores

Por cierto, alguien me puede decir que pinta una cama de matrimonio EN MITAD de un comercio?

César Bardés dijo...

De acuerdo en lo del narrador y en lo de los dos fallos. En lo de la cama, no, porque en algún lugar tienen que dormir Minnie y su marido, creo yo. Y por lo que se ve no hay muchas más estancias.
Es que a mí no me molesta que se "pase" del misterio, que en realidad está resuelto y se convierta en vamos a pactar (daría para muchos chistes esta frase sobre todo después de la comparecencia del coletas en la Zarzuela). Ahí todo vale con tal de sobrevivir y la cosa sale como sale, claro.
Lo de Channing Tatum, bueno, aparte de un autohomenaje a "Malditos bastardos" y ponerlo del revés haciendo frente a los invasores, creo que es lo que da lugar a la matanza final. E interviene, obviamente, cuando las cosas se ponen chungas porque a él la muerte de Dern ni le va ni le viene.
No sé yo si la Yenni le hubiese dado más enjundia a la cosa. Quizá hubiera sido todo más sorpresivo.
En cuanto a los errores, pues sí, cierto, además arruina una gran frase dicha por Jackson con los chicanos y los perros. Creo que la cosa se resuelve con una mirada de reproche y ya está (quizá me equivoque).
Cierto es lo de la diligencia. Lo que pasa es que, claro, eso se dice muy al principio y la gente tonta, como yo, no cae. Bien visto.
Abrazos arrogantes.

dexter zgz dijo...

Claro, que tenían que dormir, pero podían haber puesto alguna cortinilla o algo, digo yo.

Enga, Bardés, no te me vengas abajo, que ahora viniendo en el bus me he empezado el prólogo de Anna Bosch y pinta muy bien la cosa.

Abrazos en 70 mm.

César Bardés dijo...

No si abajo no me vengo, para nada. Sigo pensando que es una buena película. Disfruté viéndola y disfruté escribiendo sobre ella, lo cual ya es mucho viniendo de ver "La chica danesa".
Abrazos nevaditos.

CARPET_WALLY dijo...

Cierto lo de los mejicanos, yo también lo pensé...de hecho tenía más sentido todo lo que pasa en el flashback si se hubiera iniciado por eso....

y otra cosa que a mi me chirrió y que acabo de recordar: la otra diligencia ¿desaparecio? y ¿la sangre la limpiaron en un ratito?

Y cierto lo de esperar a que vengan los que no se sabe que iban a ir.

Y vamos, yo creo que hay al menos 100 ocasiones anteriores para resolver el problema que tal y como se hace.

Bueno, Minie y su marido viven ahí...


Abrazos mal milimetrados

dexter zgz dijo...

¿Hay récord de visitas o quieres más sangre?

Abrazos fumando Red Apple

César Bardés dijo...

La diligencia hay un plano de estar desenganchada al lado de la mercería. Y ya que limpiaron todo e hicieron desaparecer los cuerpos...En fin, además se supone que no es un ratito. Todo ocurre por la mañana mientras que los que no se sabe que iban a ir llegan ya en el crepúsculo.
Vamos bien de visitas. Más o menos al mismo ritmo que ayer. Si queréis echar más sangre, adelante. Yo soy como la Domergue, tengo a quince tipos esperando para romperos las piernas.
Abrazos con veneno.

Anónimo dijo...

Hola, felicidades por el blog.
La película me encantó y en cuanto a los dos fallos que se comentan en los comentarios, el de porque esperan a la diligencia en la mercería no hay excusa, error de guión.
En cuanto al tema de que Minnie odie a los mejicanos creo que es otra de las muchas mentiras que cuenta Samuel L Jackson en la película, y a través de esa mentira, como el mejicano no se la rebate (siendo falsa como se ve en el flashback), el Mayor está con la mosca detrás de la oreja. Y luego para rematarlo le cuenta la vacilada del cartel de los perros y mejicanos...
En la versión Roadshow después de matar al personaje de Bruce Dern hay un descanso de unos 15 minutos y al volver es cuando la voz en off nos recuerda por donde íbamos.
¡Saludos!
Juan

César Bardés dijo...

Bienvenido por estos lares, Juan, a esta casa que es la mía y también la tuya.
Yo también pensé que el tema del cartel del mejicano es una forma de presionar por parte de Samuel Jackson para llegar a la verdad. Sin embargo, hay que reconocer que no está del todo claro y eso es culpa del propio Tarantino. En cualquier caso, se agradece una mirada diferente sobre un punto espinoso.
Gracias por la aclaración de la versión Roadshow.
Un saludo y vuelve cuando quieras.