martes, 1 de abril de 2014

EL CUARTO PODER (1952), de Richard Brooks

El periodismo ético, ése que ya no se lleva. Impresionante la frase que Ed Hutchison dirige a uno de sus empleados: “Aquí se apoya o no se apoya a un candidato en base a su capacidad, no en base a la ideología que representa”. Y así es cómo se defiende la verdad y la auténtica libertad de prensa. No valen noticias partidistas, ni convenientes, ni analíticamente ladinas para que salga la cuenta del que escribe. El periódico que sale en esta película está en trance de desaparición y su director tiene muy clara cuál es su obligación: realizar una última edición con el rigor que ha caracterizado al verdadero periodista. Sin obviar opiniones, contraponiendo unas contra otras y ofreciendo pruebas de que se está diciendo la verdad. Sin ceder a presiones de chantajistas de baja estofa que quieren dominar lo que se dice para poder controlar lo que se hace. La cabecera del periódico se apaga porque el negocio es lo primero y siempre hay alguien, algún rival, algún político, que luchará para que no se diga la verdad. Porque, no nos engañemos, estamos rodeados de mentiras y muchas cabeceras se afanan en publicar noticias que son mentiras con apariencias de verdad.
Pero, claro, para ello hay que entregarse y luchar por lo que se cree. Y lo primero en lo que un ser humano debe creer es en la honestidad del trabajo realizado. ¿Cuántos podemos decir eso? Muy pocos. Contados. Incluso los mecanismos del autoengaño funcionan a toda máquina para anestesiar las conciencias y dibujar sinceridades falseadas en una moral que se encuentra en fuga permanente. La prensa, si no hubiera caído a un perfil tan bajo como el de los políticos, sería precisamente la voz que expondría las cosas tal y como son, con una objetividad que es pura utopía. Los intereses creados dominan las líneas editoriales y se trazan claramente las fronteras de lo políticamente correcto aunque eso signifique instalar a los sinvergüenzas en posiciones de poder. El periodista no tiene que ser una prostituta. Ya lo dice Hutchison en otra memorable frase: “Esta puede que no sea la profesión más antigua del mundo…pero es la mejor”. Tal vez porque aún cree que llevar la verdad a los hogares es una tarea reservada a aquellos que, de verdad, piensan que la democracia tiene que ser salvaguardada. Y solo puede hacerse en las líneas de tinta de unas rotativas que son implacables cuando se mueven.

Película-homenaje a la profesión periodística por parte de un ex – periodista como Richard Brooks, que no duda en arremeter contra los elementos mafiosos (que existen en todas partes) que tratan de controlar los medios ejerciendo una censura que no es más que un medio para moverse con comodidad en medio de la basura que ellos mismos crean, que resuelve dudas para todos aquellos que se debaten en medio de la indecisión porque todo son medias verdades, pasadas por el filtro ideológico…cuando, en realidad, lo que debería predominar son los idealismos. Más que nada porque el idealismo está siempre mucho más cerca de la verdad que la ideología. Incluso las páginas deportivas de ese diario intentan ofrecer líneas frescas de objetividad y dejarse de preferencias por equipos, jugadores, excusas, justificaciones y observaciones tan inútiles como propagandísticas que a la gente le encanta porque ofrecen un asidero del cual colgarse y desde donde gritan su aborregamiento. No vale tan solo con dar un golpe en la mesa y salir con cara de rebeldía. Eso no es nada. Sobre todo porque siempre hay un coche esperando en la puerta y eso es lo que realmente se teme perder. Y para ganar, siempre, hay que perder. Los hombres y mujeres de este periódico que describe Richard Brooks lo hacen hasta el último momento. Con líneas de honradez y de verdad.

11 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Lo cierto es que esperaba post sobre "Grupo Salvaje" que toca esta noche en el Conversacines. No importa, esta peli que no recuerdo tiene una pinta estupenda, no sé si tanto como el post que le dedicas.

Lo cierto es que, en general, el cine ha sido bastante biondadoso con los periodistas, una profesión muy estimable, que pocas veces ha sido criticada, aunquelos ejemplos de Wilder en "Primera plana" o sobre todo en "El gran carnaval" han sido derechazos a la mandibula.
Abundan más los que les encumbra como tipos que se juegan la vida para traernos la noticia, como la que comentabamos el otro día "Bajo el fuego" o otra visión de algo similar en "Los gritos del silencio" o algo parecido envuelto en una dulzona historia de amor en "Intimo y personal".
En cuanto a los periodistas de raza y a pie de exclusiva podríamos recordar a Redfor y Hoffman en "Todos los hombres del presidente"o a Russell Crowe en "La sombra del poder", aunque este tuviera intereses persoales, finalmente se decanta por el código de honestidad con la noticia.
Y Michelle Pfeiffer también enamoraba a otro periodista encantador e incisivo en esa pequeña pero estimable peli tirando a comedia clásica llamada "Un dia inolvidable".

Hay algunas que parten de una visión crítica pero terminan salvando a los herores (los periodistas de pro) concediendoles el triunfo de la verdad sobre la sensación, así le pasaba a Michael Keaton en la solo pasable (una vez más Ron Howard sin sacar provecho de algo bueno) "Detrás de la noticia".

Hay muchos periodistas en el cine...Seguro que sabéis más.

Abrazos en la rotativa

César Bardés dijo...

La única razón por no hacer el artículo para "Grupo salvaje" es que ya hay artículo en este blog para esa impresionante película. Te dejo el enlace por si quieres pasarte:
http://losojosdellobo.blogspot.com.es/2010/03/grupo-salvaje-1969-de-sam-peckinpah-el.html

En cuanto a los periodistas, tienes razón. Wilder atacó sus cimientos con saña porque sabía que en la profesión abundaban los carroñeros, sobre todo en los años en los que él ejerció como tal. Habría que nombrar a los periodistas arribistas Thomas Mitchell, George Sanders, John Barrymore Jr. y, por supuesto, Dana Andrews en "Mientras Nueva York duerme", de Fritz Lang. Con Andrews y Lang hay otra de periodistas, en esta ocasión no tan ensalzante de la profesión, como es "Más allá de la duda", que también tiene una versión más reciente de Peter Hyams. Por otro lado tenemos al periodista liberal y descreído que encarna Gene Kelly en "La herencia del viento" o al periodista que se inventa una noticia sensacional con Carole Lombard como centro para hacer de ella "La reina de Nueva York", de William Wellman, por cierto, llevándose uno de los derechazos más demoledores salidos de una mujer.
Periodista también es Peter Beck, deseoso de ganar el Pulitzer, en "Corredor sin retorno", de Samuel Fuller, que homenajeó a la profesión en más de una ocasión con películas como ésta o "Park Row", una especie de crónica del nacimiento del periodismo en Estados Unidos. La corresponsalía de guerra de Ernie Pyle, encarnado por Burgess Meredith, quedó retratada en "También somos seres humanos", estupenda película de Wellman con Mitchum en su única nominación al Oscar. Periodistas y periodistas pero del medio televisivo eran William Hurt y Holly Hunter en la aceptable "Al filo de la noticia", de James Brooks. Y un periodista como John Ireland era en parte protagonista y en parte narrador de "El político", que significó el Oscar para Crawford y para el director Robert Rossen. Patricia Neal también era una periodista ávida de encontrar caras nuevas en "Un rostro entre la multitud", de Elia Kazan. Y, desde luego, periodista era Humphrey Bogart decidido, después de hurgar desde dentro, a destapar las miserias mafiosas del mundo del boxeo en "Más dura será la caída", de Mark Robson.
La tinta, ese vicio.
Abrazos desde la imprenta.

CARPET_WALLY dijo...

Si señor es que el periodismo daba para mucho, y mucho más si los periodistas inventan algo que acaba convirtiendose en verdad, porque ahí estaba Ford con lo de "Cuando los hechos se convierten en leyenda, se imprime la leyenda", de "El hombre que mató a Liberty Valance, otra peli donde el periodista es atacado mientras invoca la libertad de prensa.
Y aun más a la hora de inventar noticias podríamos hablar de Barbra Stanwyck en "Juan Nadie", creando un personaje de la nada y al que presta vida Cary Cooper para acabar viviendo la vida impostada.

Las críticas al periodismo de baja estofa si que abundan y así tenemos al arribista desconsiderado de "La jungla de cristal 1 y 2", arriesgando las vidas de otros con tal de conseguir la exclusiva. O algunso que arriesgan la suya para conseguirla, como Hank Azaria o Maria Pitilo en "Godzilla".
Y obviamente no podríamos hablar de periodismo y cine si no comentasemos el nacimiento del gran imperio periodistico y su corrupción por convertirse ne poderoso tal y como relató Welles en "Ciudadano kane".

Y en televisión también tenemos a periodistas de pro, tan integros que hacen frente al gran poder político en la peli de Clooney "Buenas noches y buena suerte".

Abrazos veraces

dexterzgz dijo...

Y qué es "A sangre fría" del propio Brooks que comentabáis hace poco. Y quién si no un periodista desembascaraba a Lancaster y a la Simmons en "El fuego y la palabra" también de Brooks.

Un periodista era Tintin cuyas aventuras se traen ahora entre manos Mr Spielberg y Mr Jackson. Reportero también Jack Nicholson en la peli de Antonioni. O Mel Gibson en "El año que vivimos peligrosamente" de Weir. Periodistas eran la pareja Hepburn- Tracy en "La mujer del año". Eso por no citar las películas que han surgido del artículo más reciente, el caso más reciente "Philomena".

Abrazos a cinco columnas

César Bardés dijo...

Así da gusto, uno anda liado con piscinas y gestiones variadas y enojosas y cuando vuelve se encuentra con que habéis copado el mercado periodistico-cinematográfico con unos ejemplos que son la leche en verso en rima asonante.
Periodista también es Meryl Streep intentando entrevistas a una de las grandes promesas de la política estadounidense para comprobar que es uno más pero con encanto traicionero como Tom Cruise en "Leones por corderos". Por seguir con Redford, periodista es Shia LaBeouf intentando encontrar a los culpables de un asesinato cometido unos cuantos años antes en la reciente, y sigo diciendo que excelente, "Pacto de silencio". El periodismo está presente a través de varios retratos muy representativos en "Zodiac" e, incluso, podríamos decir que también lo está en "Buenas noches y buena suerte" a través del personaje de Ed Morrow que interpreta David Strathairn. "Llamada a un reportero", una película ochentera con Kurt Russell intentando encontrar a un asesino no estaba mal. Afinando un poco más tenemos "El reportero de la calle 42", una película también ochentera con un papel "serio" de Christopher Reeve pero que, más allá de eso, significó el "descubrimiento" de un tipo bastante ambiguo y no del todo fiable como Morgan Freeman. Periodistas pero de otra clase eran Diane Keaton y Harrison Ford en "Morning glory", haciendo de la frivolidad un toque de distinción. Y, por supuesto, tenemos las distintas versiones de "Primera plana", desde "Un gran reportaje", hasta "Luna nueva" e, incluso, la peor de todas como fue la versión de Burt Reynolds y Kathleen Turner con el título de "Interferencias". Y periodistas son, por aportar el toque europeo, los dos protagonistas de éticas muy diferentes de la muy recomendable "Dos hombres en Manhattan", de Jean Pierre Melville.
Abrazos sin correcciones.

CARPET_WALLY dijo...

El caso es que el tema da mucho de si, porque el cine ha tratado más estos temas de los que recordaba cuando plantee el transversal.

Porqué en aquel momento no recordé algunos títulos míticos que también tienen en el peridoismo un papel fundamental: Están los de papel couché, los reporteros del corazón que van a cubrir la segunda boda de la niña rica Kate Hepburn en la maravillosa "Historias de Filadelfia". Otro reportero buscavidas trata de aprovechar la escapada de la princesa Audrey hepburn en "Vacaciones en Roma", pero al final se impone el caballero. Y una propuesta inicial algo parecida está en "Sucedió una noche" con gable intentando aprovechar el encuentro con la rica heredera escapada.
Otra forma de tratar al corresponsal de un periódico es el de Hitchcock en "Enviado especial" con Joel McCrea envuelto en la lucha contra el fascismo.

Otro que también lucha contra el nazismo pero muchos años después de la guerra es Jon Voigth en "Odessa". Reportero de chismes era el gran Marcello en la crónica social romana de "La dolce Vita". Y Michael Douglas y Jane Fonda que gracias a Jacl lemond hacen saber al mundo los riesgos de seguridad de una central nuclear.

Pufff lo dejo pro falta de tiempo, pero tengo otras cuantas en la cabeza.

Abrazos incisivos

César Bardés dijo...

Ah, y no olvidemos, porque era crítico teatral pero eso también es periodismo, al Addison de Witt de "Eva al desnudo". Como también lo es ese periodista déspota y manipulador, J.J. Hunsecker, despiadadamente interpretado por Burt Lancaster en "Chantaje en Broadway". Periodistas en matrimonio eran los formados por Meryl Streep y Jack Nicholson en "Se acabó el pastel", periodista cínico y despreciable era el Waldo Lydecker interpretado por Clifton Webb en "Laura", de Preminger. Periodista sensacionalista que solo era capaz de publicar basura era Tony Curtis en "La pícara soltera" como también lo era toda la redacción que se afanaba en buscar a un asesino en "The big clock" con Ray Milland y Charles Laughton jugando al gato y al ratón. Periodista deportivo era el Clive Owen de la muy, muy mediocre "Solo ellos". Periodistas, además, eran Matthau y Lemmon en "La extraña pareja" aunque su historia no se circunscribía al ámbito del periodismo. Periodista era el ladino Joseph Wiseman siguiendo las hazañas de Emiliano Zapata en "Viva Zapata", de Kazan. Y, en fin, periodista eran tanto Michael Redgrave como Michael Caine en las dos versiones de la novela de Graham Greene "El americano tranquilo" de Mankiewicz y "El americano impasible" de Noyce.
Abrazos corresponsales.

CARPET_WALLY dijo...

Y periodista era Grant en "Serenata nostálgica" enviado a Japón donde muere su hijo por un terremoto. también periodista en este caso gráfico era Joe Pesci en la multiples veces aquí reivindicada "El ojo público". En la busqueda de la noticia y como crítica a la manipulación informativa se mueve Hoffman en "Mad City" una especie de vuelta de tuerca a "El gran carnaval" que ya comentamos de Wilder.
Eastwood también fue periodista en "ejecución inminente", el reportero de vuelta de todo dispuesto a salvar a un tipo de la pena de muerte sólo guiandose de su olfato.
Hayden Christensen ya se había pasado al lado oscuro del periodismo en "El precio de la verdad" basada en la historia real del tipo que subió como la espuma en su periodico y alcanzó gran prestigio a fuerza de inventarse sus reportajes.


Y por cierto, en españa también tuvimos una inmersión en la vida de los corresponsales de guerra gracias a la adaptación al cine de la novela de Perez reverte "Territorio Comanche"

Abrazos a micrófono abierto

César Bardés dijo...

E incluso podríamos continuar con Tracy de periodista deportivo y Hepburn de periodista político en "La mujer del año", de George Stevens. Algo así como Gregory Peck de periodista deportivo pero con una mujer dedicada a la moda en "Mi desconfiada esposa". Periodista a bordo de un barco encargado de informar sobre las rutinas de un barco de guerra en plena guerra fría era Sidney Poitier en "Estado de alarma", del socio de Stanley Kubrick, James Harris. Escritor, periodista y crítico teatral era también Cary Grant en "Arsénico por compasión", periodista que cambiaba de postura erróneamente era David Janssen en la infumable "Los boinas verdes", un papel que se le daba bastante bien porque repitió como corresponsal en el Vaticano en "Las sandalias del pescador". Un periodista interpretado por Jeffrey Hunter se encarga de seguir los pasos del candidato a la alcaldía Spencer Tracy en "El último hurra", de John Ford. Una periodista de actualidad como Eva Marie Saint no dudaba en seguir el circo de la Fórmula 1 en "Gran Prix", de Frankenheimer. Periodista en los más diversos sitios "calientes" era Sean Penn en "La vida secreta de Walter Mitty", de Ben Stiller. Y periodista era James Woods intentando encontrar algo de sentido en la guerra de "Salvador", de Oliver Stone. Y periodista, en fin, era José Sacristán pero en las ondas radiofónicas de "Solos en la madrugada", de Garci.
Abrazos sensacionales.

CARPET_WALLY dijo...

Ciertamente todos esos que mencionas eran periodistas de diverso pelaje, como lo era Kevin Kline, un blanco liberal en la Sudafrica del apartheid, cubriendo la trayectoria de Steve-Denzel-Biko en "Grita libertad".
Bill Murray era el enviado a cubrir la información del festival anual del Dia de la Marmota en "Atrapado en el tiempo". Y Johnny Depp era un escritor que empieza a trabajar como redactor en un periodico del Caribe en "Los diarios del Ron". Y no sólo de hombres periodistas vive el cine, que ahí está la mujer de "Cimarrón"-Glenn Ford capaz de levantar un gran periódico.

Abrazos en titulares

César Bardés dijo...

Uy, en cuanto a mujeres...no olvidemos a la mujer del tiempo Nicole Kidman en "Todo por un sueño", que quería ser algo más que la chica que daba la información metereológica sin pararse en tonterías por el camino.
Otra mujer periodista que metía la pata hasta el fondo podría ser la Sally Field de "Ausencia de malicia", de Pollack. Y un pedazo de periodista como la copa de un pino es ese Rudyard Kipling que escribe como corresponsal bajo el rostro de Christopher Plummer en "El hombre que pudo reinar", de Huston.
Abrazos en tercera.