viernes, 26 de septiembre de 2014

FASE 7 (2011), de Nicolás Goldbart

Los romanos no inventaron nada bueno. Eso de cambiar las domus por las insulae fue el principio del fin de la civilización. Y todo porque el ser humano es egoísta por naturaleza. No estamos preparados para compartir espacios comunes de nuestra casa con extraños que no dudarán en darnos los buenos días al coincidir en el ascensor, que estarán dispuestos a darnos un pellizco de sal en caso de que se nos haya olvidado comprar lo básico en el supermercado o, incluso, que podrán echarnos una mano si algún mueble de nueva compra pesa más de lo debido y, con tal de acallar las voces de la escalera, nos echan una mano que siempre será comedida y, más bien, cicatera.

Esos vecinos, tan educados y dispuestos, no dudarán en darnos la puñalada más trapera en caso de que decidan hacer algo que se les haya metido entre ceja y ceja. Desde una obra que, sin dudarlo, presentarán como algo inofensivo y que no va a causar la más mínima molestia a los demás hasta echar para abajo cualquier proyecto que tengamos aludiendo al bien común.
La cosa se pondría aún peor si resulta que, por un accidente de vaya a usted a saber por qué, nos vemos obligados a guardar cuarentena en el edificio porque se sospecha que los virus van volando por el hueco de la escalera. Imagínense. Los alimentos no llegan y basta con invadir el territorio del vecino para tener asegurada una semana más de supervivencia. Entonces es cuando se sueltan las bestias corruptas que todos llevamos dentro y lo que es una pacífica comunidad de vecinos se convierte en una jungla donde solo el más fuerte podrá proferir con ganas el grito de la selva.
Y así se ponen en juego las idiosincrasias tan particulares que nos distinguen de los demás. El vecino preparado, el vecino oportunista, el vecino desorientado, el vecino bueno, el vecino malo, el vecino escondido, el vecino feroz…y además no tienen por qué ser adjetivos aplicables a una sola persona sino que una sola persona puede tener varios de estos calificativos. Todo depende de quién grita más alto en esta particular reunión sin administrador y donde solo vale ser brutal.
Con una asumida condición de serie B, Nicolás Goldbart ha dirigido esta película que bebe directamente de los clásicos imposibles de ciencia-ficción de los años cincuenta con un héroe que no es tal y que adquiere la expresión ligeramente irresponsable de un Daniel Hendler que solo quiere proteger su mundo manteniendo en la ignorancia a su mujer, embarazada de siete meses. Tal vez porque no quiere que su futuro hijo nazca en un mundo tan feo, donde nos devoramos unos a otros sin piedad, donde somos capaces de cualquier cosa con tal de mantener una posición de supremacía vital que se nos está yendo irremisiblemente por el sumidero. Las broncas aguantadas, la perplejidad ante los acontecimientos y la mansedumbre también aparecen en el portal de este edificio de apestados que, poco a poco, se va transformando en un ghetto de indeseables, de locuras encerradas puestas en zonas comunes, de neurosis progresivas que resultan útiles de forma imprevista. Pactar, quizá es la única tabla de salvación, y convertirse en un asesino comienza a ser la salida.

Y es que el disparo a bocajarro es lo que te suelta tu vecino cuando, con buenas palabras y en un ejercicio en el que la forma supera al fondo, quiere invadir tu espacio vital sin devolución posible. Pero las formas son lo único que nos separan del salvajismo. Imaginen al vecino de al lado sacando una ametralladora para hacer valer su deseo, cualquiera que sea. ¿Votarían que no a su propuesta? Pues prepárense porque van a manchar de rojo las paredes de la escalera y eso va a suponer la enésima derrama.

15 comentarios:

Raúl dijo...

Que blog más guapo César, eres un devorador de películas, ya tengo carne freca para visionar!
Esta película la buscaré porque parece interesante. Que razón tienes en lo del mundo chusco en que vivimos tío, un mundo con menos moral que el de la época romana aún, diría yo, en el que incluso, leo en redes sociales como critican a los médicos, héroes contemporáneos, que van a salvar vidas as África y contraen el ébola, enfermedad sanguinaria, y la gente en las redes critica el hecho de que los repatrien con una demagogia hiriente. Yo creo que esto forma del espíritu cainita de los españoles. Voy a seguir revisando tu blog, un abrazo.

César Bardés dijo...

Cuidado, que de tanto ver películas puedes llegar a rayarte con ganas. Lo he experimentado varias veces aunque ahora esté fresco después de las vacaciones. La profusión de artículos de película es más trabajo que otra cosa pero se agradece el elogio.
En cuanto a lo demás, pues totalmente de acuerdo. Somos incapaces de superar ideologías para ver dónde está lo justo y dónde está lo inmoral. La reforma que necesitamos no está en una voladura del sistema, ni en una ruptura social...la reforma está en nosotros mismos que nos hemos deshumanizado hasta puntos que llegan a ser escalofriantes. ¿Lo que habría que hacer es dejarlos morir allí? Yo es que he llegado a leer críticas feroces por la actuación en Madrid de la Delegada del Gobierno con el caso del pederasta de Ciudad Lineal (me toca muy de cerca pues vivo en este barrio). Que si incompetencia, que si se ha tardado demasiado...mi dolor, sin dudarlo, está con las víctimas que no merecen sin ninguna duda la actuación de este asesino de la infancia pero, coño, reconozcamos que la policía ha estado en los parques (la he visto, puedo dar fe que sí), ha estado en los colegios, y que el caso era especialmente difícil por las características del individuo. Pero como es una política de derechas...no, mejor no elogiar su labor...si fuera de Podemos, habría fuegos artificiales. Por una vez, y con esto no quiero decir que esté de acuerdo con unos o con otros, me he sentido protegido y la actuación, mejorable por supuesto, ha sido buena. Somos incapaces de ver eso, de valorarlo y de saltar la barrera ideológica y rabiosa que nos separa cada vez más. ¿Un partido que propone una ruptura social? No puede salir nada bueno de ahí, se pongan como se pongan los jóvenes. Pero la mayoría silenciosa, eso también hay que reconocerlo, también guarda un excesivo silencio en demasiadas ocasiones.
Me enrollo y esto no viene a cuento. En todo caso, gracias por el interés y por la amistad. Sigamos evadiéndonos.
Un abrazo.

dexter zgz dijo...

Bueno, pues yo sigo devorando películas en mi afán de ponerme al día tras el jet lag. Ayer cayó la de Clint. Bien es cierto que como decías en tu artículo no es ninguna obra maestra pero tampoco es que pretenda serlo. Lo que sí se demuestra es que este tío sabe contar una historia y domina a la perfección los resortes de la emoción. Y eso que al principio me despistó un poco el Clint metiéndose en terrenos scorsesianos y "goodfellianos", tanto movimiento de cámara, alguna elipsis algo regulera (estarás conmigo en que las podía haber resuelto mejor), no sé, todos sabemos que el estilo de Clint es más pausado y más medido.

Lo que me llega más es cuando se centra en la historia del grupo. A la película le falta algo de garra y no es redonda pero hay momentos realmente emotivos. Con todo lo que más me emociona de las últimas de Clint, y me empieza a pasar con Woody, es pensar que quizá esta pueda ser la última vez que veamos su nombre al lado del "directed by". Y pensar que ese luminoso "ending tittle" pueda ser el epitafio maravilloso a una carrera colosal. Eso es lo que realmente me pone los vellos de punta.

Me enrollo y esto no viene a cuento del post. En todo caso, gracias por el interés y por la amistad. Sigamos evadiéndonos, ostiss, dónde he leído yo eso últimamente?

Abrazos en falsete

César Bardés dijo...

Me has leído ya tanto que hasta te sabes dónde me repito...eso no vale, tío.
A ver, lo que dices de "Jersey boys", estoy de acuerdo. Podría ser mucho mejor y las elipsis podrían haber estado mejor resueltas. Clint es más pausado y aún he leído por ahí que era un musical para que lo dirigiera Scorsese (para mí que, salvando las distancias y que puede que esté en la misma obra de teatro en la que se basa la película que Eastwood ha intentado hacer un homenaje al cejas). En todo caso, la película está rodada de forma correctísima. Los números musicales "se ven", la música acompaña a la imagen y, al final, Clint se da el gustazo de rodar un número musical en plan clásico, con su calle, su multitud, su coreografía y demás. Y sobre todo está Christopher Walken que me parece, con mucho,lo mejor de la película. Sigo diciendo que ya ese primer plano, con el signo antiguo de la Warner en blanco y negro y la música de "Oh, what a night" de fondo y te das cuenta de que no, que esto no es lo que habitualmente te ofrecen otros. ¿Que Eastwood ya no es el que era? Totalmente de acuerdo, a ver quién es el guapo que con 84 años vuelve a rodar "Mystic River" o "Sin perdón" (el pedante de turno dirá "Oliveira"...y unos cojones). Lo cierto es que sabe lo que quiere, lo hace con sentido, me da lo que espero y no espero nada más porque no lo hay y aún así me está contando una historia que, siendo mediocre y mil veces contada de diferentes maneras, hace que me meta ahí dentro, tamborilee con los pies y quiera cantar con Frankie and the Four Seasons.
Por cierto, en marzo tendremos nuevo estreno de Clint: "American Sniper" o también "El francotirador americano" con Bradley Cooper. Así que aún nos queda un suspiro más.
Abrazos tóxicos.

dexter zgz dijo...

Lo del cejas está claro, y la prueba definitiva quizá esté en la referencia a Joe Pesci. Por cierto que cabr.. el vejete la escena en la que Gaudio está viendo la tele en la fiesta. Porque él lo vale.

Abrazos sin poder apartar mis ojos del blog

César Bardés dijo...

Es un cameo ¿no? Una especie de homenaje autocomplaciente a sí mismo, poniéndose como parte de una época en la que él también disfrutaba con esta música. Él lo vale, desde luego.
Clint es Clint, aunque cosas que no funcionen (véase "J.Edgar"). Un pero sí le voy a poner. Debería de cambiar de encargado de maquillaje.
Parece ser que usa al mismo en todas sus películas y no, que no, que no.
Abrazos hipnotizantes.

CARPET_WALLY dijo...

Ufff, no he visto la peli, pero tiene muy buena pinta por lo que cuentas...tal vez otra del pequeño microcosmos de la comunidad de vecinos que ponga al descubierto nuestro comportamiento social, es un reclamo muy interesante.

Sin embargo, en cuanto al debate político-moral suscitado no puedo resistirme...lo siento.
Estoy de acuerdo con el espíritu cainita de los españoles, sin embargo no creo que se trate sólo de un asunto de ideologías. Suelo tener bastante claro donde está lo que yo considero justo y donde lo que considero inmoral. Desgraciadamente a veces esos conceptos no son totalmente objetivos, ni mucho menos. Y de lo que si estoy seguro es que no lo valoro en función del partido o sigla política que encabece la acción o la inacción.

Yo no he leído esas feroces críticas a la Delegada del Gobierno, pero seguro que existen, y sin duda estoy contigo que la policía ha estado actuando con diligencia y con todos sus esfuerzos, la delegada del gobierno lo mas que habrá hecho es dar 4 gritos por teléfono y/o amenazar a algún gerifalte para meterle prisa y minimizar las consecuencias políticas, pero al fin y al cabo es lo que le corresponde (a esta o a otra de cualquier color). Y habrá que aplaudir el despliegue para evitar nuevos casos tanto como la actuación policial para la captura del monstruo (no al ministro, ni a este ni a ninguno, que no se apresan más o menos criminales porque el ministro sea mejor o peor).

....Sigo

CARPET_WALLY dijo...


...

Otra cuestión es la del ébola y los misioneros infectados. Ideologías al margen nuevamente. A mí me parece un exceso. Efectivamente esa pregunta de "¿que había que hacer? ¿dejarles morir allí?" me parece que tiene doble filo.
Son héroes, cierto, pero héroes con los que nadie mueve un dedo mientras realizan sus grandes hazañas. España olvida durante años la labor de estos grandes hombres, gente que estaban pidiendo durante estos meses ayuda a la Comunidad Internacional, no sólo a España, para contener una epidemia que mata a miles, pero todos están sordos. ¿Hospitales de campaña?, ¿Equipos médicos especializados?, No, eso es demasiado. Ayer decían que se necesitaban cosas tan mínimas como mascarillas, guantes, bolsas para depositar restos, etc. Tampoco esto se manda. Sin embargo, un español (¡¡¡¡ un español!!!!) ha enfermado y por tanto es justificable un despliegue que según dijeron en el primero de los casos costó cerca de 150.000 Euros para traerle a morir dignamente a un país civilizado y bien atendido. Si ha costado lo mismo el segundo caso, creo que 300.000 Euros dan para mucho y que estoy seguro que ambos héroes fallecidos lo hubieran agradecido mientras estaban allí.

Al primero se le trajo a él sólo mientras que a dos monjas de su congregación que le ayudaban y también infectadas no se las incluyó porque ninguna era española, que se encargue su país, debieron pensar. Alguien puede pensar que es justo que cada palo aguante su vela, pero a mí me parece inmoral.

¿Había que dejarles morir allí?, preguntas. Pues tal vez no, pero tampoco habría que dejar morir allí a los que mueren, tal vez se debiera intentar ayudar a curar allí a unos y a otros, independientemente de su nacionalidad.

Particularmente, yo me siento español por nacimiento y no cabe duda de que tengo una herencia cultural que me emparenta de alguna forma con muchos de mis compatriotas, pero no entiendo de fronteras cuando hablo de personas individuales y no entiendo las discriminaciones (positivas o negativas) en función de la nacionalidad.

Esto puede entenderse como un discurso demagógico, pero no lo es en sentido estricto puesto que yo no trato de ganarme el favor popular apelando a emociones o prejuicios, es más bien al contrario, pues no poca parte del despliegue en este asunto es una utilización demagógica de los recursos públicos: "¿veis como hacemos lo que haga falta para cuidar a los españoles?" (ni a todos los españoles ni en todos los casos, habría que añadir). De hecho, estas reflexiones no consiguen atraerme simpatías sino más bien al contrario en parte de mi círculo.

Digamos entonces que si no es demagogia es utopía porque pretendo un tratamiento igual para los iguales. Y efectivamente será cierto, mi discurso es utópico porque no parece que se pueda aceptar en nuestra actual España civilizada ese trato igualitario, ni por supuesto que se destinen fondos, materiales y medios humanos a erradicar una epidemia mientras no afecte a nuestros conciudadanos. Esto no es demagogia es constatación de la realidad. Si se empieza a mover algo es por el miedo a que la epidemia se extienda y pueda resultar amenazante para nosotros los occidentales. Ya he dicho alguna vez que las películas de zombis sin pretenderlo son una representación del actual sistema de países ricos y personas pobres de cualquier lugar del mundo.

....Sigo más

CARPET_WALLY dijo...

....

Y por último, en cuanto a la referencia a Podemos. Sinceramente tampoco lo veo como la solución porque creo que le sobra discurso y le falta plan de acción, de cualquier acción, incluso el de esa ruptura social que dices que plantean. No sé si tal cosa sería buena o mala, pero en cualquier caso deberían explicar en qué consiste y como se materializa, mientras tanto es como decir que en verano hace mucho calor y que la forma de que no sudemos es que no salga el sol. Eso sí, hay que reconocer que al menos tienen claro que los españoles sudamos y no salen como otros ( de cualquier signo político) a decir que la temperatura ha bajado 0,2 décimas en los últimos años y que estamos mucho mejor ahora mientras ellos (cualquiera que sea su sesgo político) se tumban frente al aire acondicionado.

Perdón por la extensión y el desahogo político-moral, pero no he sabido evitarlo.
Coincido con Raul que el blog es guapo y gracias por el interés y la amistad y seguiremos evadiéndonos repetidamente.

Abrazos abrazos.

César Bardés dijo...

A ver, dices muchas cosas y en algunas estoy de acuerdo y en otras no es que no lo esté sino que quizá haya que matizar las intenciones de mis palabras.
Por supuesto que la actuación de la Delegada del Gobierno no habrá pasado de dar dos o tres voces y apresurar al jefe de turno para minimizar los resultados políticos. Pero no por ello deja de ser un éxito, sea cual sea la ideología del partido que defienda, lo es. Pero por el mero hecho de que es de un determinado partido, no se duda en criticar ferozmente a la tía (que ni me cae bien, ni me cae mal ni todo lo contrario) porque suena como candidata a alcaldesa y porque aplaudir algo que haya hecho bien el gobierno es como asumir y asimilar la condición de fascista. Y eso es así, como lo es el hecho de creer que un catalán se puede sentir catalán y español y no ser un fascista como era el caso de mi padre. Y solo por el hecho de sentirse catalán y español, los catalanes ya dicen que quien se sienta así está traicionando los principios catalanes.
Por otro lado, el misionero. Yo no digo que los países, y entre ellos, por supuesto España con su gobierno a la cabeza, no sean culpables de todo lo que está ocurriendo. Por supuesto que lo son, y me duele muchísimo que seamos uno más entre la multitud. Ahora bien, yo también tengo unos derechos como ciudadano español y quiero que mi país haga por valer esos derechos. Lo ideal, por supuesto, sería que todos los que tuvieran el ébola y pudieran venir, viniesen, sea cual fuere su nacionalidad pero eso no deja de ser una utopía tan clara como aquella, típicamente izquierdista, que proclama que la inmigración tiene que ser libre cuando otros países, entre ellos aquellos mismos que nos mandan sus emigrantes, nos ponen duras condiciones para poder residir allí.
¿Que cuesta 300.000 euros repatriar a estas dos personas y que ellos mismos hubieran preferido que ese dinero se hubiese empleado en mejorar las condiciones allí? Estoy totalmente de acuerdo con ellos. Ese dinero que se ha gastado en los ciudadanos españoles infectados tendría que haber sido enviado previamente y quizá así no hubiéramos tenido ningún caso que lamentar. Y si no se ha hecho, lo mínimo que se tiene que hacer es preocuparse por estos héroes que, tan calladamente, han sido también vilipendiados porque, ideológicamente, se han visto arrastrados por las críticas inherentes a "como son religiosos...el PP se ocupa de ellos, si fueran médicos o fotógrafos los hubieran dejado morir". Eso sí es demagogia, amigo.
En cuanto a Podemos...lo siento no se sostiene por ningún lado. Primeramente, el individuo y su segundo me desagradan mucho (sé lo que él contestaría a lo que yo diría que sí, que Bárcenas, ya desde hace mucho tiempo, también me desagradaba muchísimo). En segundas, te diría que he tenido que leer en compañeros que tienen columnas...que son gente que está sobradamente preparada políticamente...Y lo siento, pero no. Para muestra ese botón que nos ha dejado el fulanito diciendo que no hay que pagar la deuda pública (lo que conlleva, según lo que tú y yo hemos estudiado, la expulsión de los mercados financieros, nos gusten o no, necesarios hoy en día) y bajar los impuestos. Claro que con dirigente de tan bajísimo perfil, de verdad, ya me he dado cuenta de que hemos pasado unos cuantos años de carrera haciendo el panoli porque se encargan de destrozar todo lo que hemos estudiado. Desde que se van a crear cien o doscientos mil puestos de trabajo creciendo al O,6% (cuando tú sabes que el empleo solo empieza a crecer de forma estable y definida por encima del 2%) hasta que la nueva crisis que pasa por nuestra influencia comercial más importante como es Europa y que está en ciernes no nos va a afectar en absoluto. Pero como vale cualquier cosa, desde aquí digo que estoy dispuesto a financiar todo el teatro que se haga en España y a dejar la entrada de todo espectáculo a no más de diez euros. Y a ver quién es el guapo que me rebate diciendo que así lleno todos los días.
Abrazos airados.

CARPET_WALLY dijo...

Bien, bien. Muy de acuerdo contigo en todo lo que dices, absolutamente acertado.

Las críticas sectarias actuales son tan ridículas como injustas. Efectivamente creo que los gritos de la Cifuentes habrán agobiado a algún jefecillo y se habrá puesto manos a la obra aunque fuera aumentando la vigilancia para que no se dieran más casos de niñas raptadas, luego la Delgada del Gobierno actuó de forma que consiguió su propósito y hay que aplaudirla. De hecho, no es la primera vez que a mi me parece que esta mujer actúa adecuadamente, como también creo que se ha equivocado otras veces.

Lo del ciudadano español y los derechos por serlo, también pero con matices. Yo no creo que el gobierno lo haya repatriado por ser religioso y no hubiera hecho lo mismo si no lo hubiera sido (espero al menos que no sea así), pero no tengo claro donde ponemos el límite pra este tipo de despliegues. Desde hace 5 días hay un espeleólogo español herido en una cueva peruana, es bastante complicado sacarle de allí por las dificultades propias de la cueva y por las heridas que tiene el hombre. Hasta allí se van a desplazar 25 españoles particulares de varios grupos de salvamento para intentar sacarle. El gobierno dice que no puede enviar a un equipo militar especializado porque no puede enviar militares fuera del país (??). Tampoco les ha facilitado ninguna ayuda para el desplazamiento de forma que los 25 se están buscando la vida vía vuelos low-cost que pagan de su bolsillo de forma que probablemente no logren estar todos hasta dentro de una semana para intentar el rescate. Yo no tengo claro dónde está el límite para considerar en qué casos el gobierno debe proteger a los españoles en el extranjero y cuando no. Pero a partir de estos casos se pueden establecer una serie de agravios comparativos que no me parecen de recibo. Realmente no me parece demasiado ético el despliegue para trasladar a estos hombres, sinceramente no me parece bien. Y no digo que nos traigamos a todos los enfermos de ébola sino que intentemos curarles allí aunque cueste más dinero que el traslado, porque no lo gastaremos en una sola persona española, sino en varias personas y eso lo daría por bien gastado.

Y si, es obvio lo que dices de Podemos, por eso decía que les sobra discurso pero les falta plan de acción real y viable. Como decía aquel el papel y la hoja de excel lo aguanta todo. Sobre el papel se pueden decir muchas cosas bonitas, pero cuando profundizas en cómo realizar lo que propones se cae todo como un castillo de naipes. Pero bueno, lo de la creación mágica de los puestos de trabajo no es monopolio de Podemos, tristemente.


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CARPET_WALLY dijo...

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Pues sí, creo que hicimos la carrera para nada, porque hay varias recetas económicas actuales que me resultan incomprensibles y que sin embargo se están tomando como panacea global, mientras se demuestra que la economía clásica no se equivocaba en los modelos y que la contención absoluta del gasto público contrae la economía, como desgraciada, pero previsiblemente está sucediendo en la zona euro, pese a los alardes triunfales de nuestros políticos de turno. No estamos en un mercado perfecto entre otras cosas porque no se valora (y si se hace se oculta) en su justa medida el elemento distorsionador que suponen los movimientos especulativos.

Claro que no se puede dejar de pagar la deuda pública como no se puede dejar de pagar la privada. El caso argentino debería ser suficientemente representativo de ese tipo de barbaridad. Efectivamente quien lo dice, sólo está brindando al sol y ofrece soluciones ridículas que probablemente hasta se crea él mismo y eso es bastante triste. Yo tampoco los valoro demasiado. Lo que sí creo es que este tipo de movimientos pueden y deben despabilar a una clase política más racional que se ha dormido en los laureles de su propia indolencia y que parecen situados en su Olimpo particular para mirar desde allí a los pobres humanos que no son capaces de vivir si no fuera gracias a su saber hacer como dioses que son.

Hay un retroceso claro y una cierta posibilidad de un cambio de modelo global, cada vez veo más cerca una especie de revolución francesa que modifique el actual sistema. No creo que el Podemos español modifique gran cosa, creo que son flor de un día y que ya han alcanzado su techo, pero no sé qué pasaría si se extendiesen e internacionalizasen ese tipo de propuestas.

Abrazos dialogantes. Es un placer.

César Bardés dijo...

El placer es mío, Carpet, ya lo sabes.
Totalmente de acuerdo en una cosa. También sé lo del espeleólogo y también estoy de acuerdo en lo que dices. Se debería mandar ayuda allí y/o financiar de alguna manera a los voluntarios que se ofrecen a sacarlo. Ahora bien, eso no quita para que la repatriación de los infectados del Ébola esté mal, todo lo contrario, está bien. Lo que está mal es poner trabas al rescate del espeleólogo. También es ciudadano español, también deberíamos poner de nuestra parte y no importa que el tipo fuera a hacer turismo mientras los otros se estén jugando algo más que la aventura de ir. El sectarismo es algo que llevo muy mal, lo siento. Y no por ello soy de derechas o de izquierdas. Al fin y al cabo, Truffaut (por poner algo de cine) decía "Soy de izquierdas porque es lo más justo. Las personas son las que hacen que quizá vote otra cosa".
No, no, lo de la creación mágica de los puestos de trabajo, ni mucho menos, lo decía por Podemos, lo decía por el Partido Popular e incluso por el Partido Socialista (Zapatero en ningún momento dudó en poner a la par el crecimiento con el empleo. Si se crecía el 0,1% entonces el empleo crecía. Mentiras y gordas. Lo peor es que esa misma necesidad de sectarismo llevó a mucha gente a creerle igual que ahora hay mucha gente que cree a Rajoy y a de Guindos con las cifras actuales).
Podemos tiene el respaldo de una gran parte del voto juvenil, decepcionados y sin salida, y que ven en esa especie de rebelión como actitud una especie de luz tonta que se acerca, tanto en la imagen que da el susodicho (tengo un buen amigo que lo conoce de cerca y dice que no, que no y que no y el que me lo dice es muy de izquierdas) y lo que da algo de miedo es que esta gente llegue a tener la llave de gobierno bien a nivel de municipios o a nivel de comunidades autónomas o, llegado el caso, incluso a nivel de nación y eso es posible. Como bien sabes, cuanto más éxito se tenga en las elecciones, cualquiera que sea su tipo, más dinero entra en las arcas del partido y eso hace que el fenómeno crezca. El desencanto en la política actual hace que crezcan los Beppes Grillo en Italia, los fascistas en Francia y Podemos en España y ninguno de ellos es la solución para nada de lo que nos aflige. Yo, sinceramente y lo digo con la mano en el corazón, no soy partidario de cambiar el sistema. Soy partidario de mejorarlo, de reformarlo, pero no de cambiarlo. Hay que exigir que los que nos gobiernan trabajen para nosotros y que sepan bien a las claras que lo que hacen es un servicio público y no un servicio particular. Regular las incompatibilidades, mejorar gestiones, eliminar las diputaciones provinciales, los organismos superfluos donde proliferan los enchufados pero no destruir una democracia que costó cuarenta años lograr, que nos ha garantizado prosperidad y la entrada en el escenario mundial y el crecimiento en muchos aspectos como sociedad. Eso quien no lo vea, no ha estudiado demasiada historia.
La verdad es que el tema se derrama por los bordes y creo que estoy meando fuera del tiesto pero a menudo los pensamientos son difíciles de sujetar.
Abrazos placenteros. Es un diálogo.

CARPET_WALLY dijo...

Si, efectivamente estamos muy de acuerdo en casi todo. Yo también creo que Podemos sólo tiene de fondo que es llamativo y que no es alternativa real. Lo que si creo es que puede servir para despabilar a muchos.

Y totalmente de acuerdo con muchas de las recetas que planteas, la política no es tan dificil, solo hay que poner un poco de sentido común y no tener miedo a tomar decisiones que pueden costar votos. Y eso puede significar en un momento dado subir los impuestos o cerrar determinados servicios públicos deficitario que cuestan más de lo que benefician.

hace poco me comentaba un conocido que es catedrático de una Universidad del Sur que hay una especialidad en su facultad de ciencias físicas que tiene 8 proferoeres pra impartir las asignaturas a ¡¡2 alumnos!!. En su momento tuvo cierta aceptación y se justificaba la existencia, pero ahora es una especialidad marginal que nadie se atreve a cerrar entre otras cosas por no dejar en el paro a los 8 profesores (bueno, son funcionarios así que no se pueden ir al paro).

Es un ejemplo ridículo pero es una muestra más de la ineficiencia, tan española ella, como el caracter cainita del que hablabamos.

Abrazos sabatinos.

César Bardés dijo...

Efectivamente, Carpet. Solo hay que tomar decisiones difíciles sin plantearse la pérdida de votos. Aferrarse al poder intentando contentar a la mayoría es de lerdos e inevitablemente lleva a la corrupción (en uno o en otro sentido).
En la Universidad ha habido mucho mamoneo (lo sabemos los que hemos ido) y hemos visto cómo catedráticos se tocaban totalmente las narices mientras el que daba el callo era el no numerario de siempre que se batía el cobre en la clase y que, además, tenía que responder ante el catedrático en caso de que los resultados no fueran los que se esperaban. Lo que está claro es que ha habido enchufados para aburrir, labores de pasillo que se han convertido en corredores de futuro para muchos que se han apalancado allí. Ojo, hay muchos otros que han trabajado como negros. El mismo Pablo Iglesias reconocía el otro día que se ha rascado la barriga tanto en la Universidad que, por contrapartida, le ha permitido ir a todos los debates televisivos sin ningún problema. El tío me vende su chollo perezoso como una ventaja y, de verdad, es para cogerle de la coleta y ponerle a picar piedra. (Sí, Pablete, sí, a Bárcenas también le cogía del abrigo loden y le ponía fundir hierros a cien mil grados, igual que a Magdalena Álvarez).
No, no es tan difícil hacer política y buena política. Es muy sencillo mirar hacia lo que es justo y no plegarse tanto a los intereses económicos que presionan con fuerza amenazando con retirar financiaciones que son meramente políticas. En ciertos mentideros se me ha chivado que el PP tiene la estrategia de sacar a Podemos a colación cada dos por tres aunque sea para criticarlos porque saben que, cada vez que se les menciona, suben en intención de voto y eso resta posibilidades al PSOE. Maravilloso, Una jugada política genial. Al final, acabarán con las manos quemadas, al menos de tercer grado. Y si no, al tiempo.
Abrazos relajados.