viernes, 27 de febrero de 2015

EL DESTINO DE JÚPITER (2015), de Andy y Lana (Larry) Wachowski

No sería de extrañar que algún día nos quedáramos anonadados al comprobar que la reina más fulgurante que podamos imaginar se dedica realmente a limpiar baños. Es lo que tiene el destino cósmico, que te puede reservar cualquier sorpresa. Lo cierto es que si alguien quiere que ese destino se cumpla y además mezcla el asunto con una cuestión de herencias para repartirse el universo y con que nuestra alma humana se embotella en carísimo perfume de la juventud, estaremos ante un par de cineastas que, con toda probabilidad, han fumado un poco más de lo normal.
Y es una pena porque los hermanos Wachowski habían dado en todo el blanco con esa historia extrañamente hermosa que fue El atlas de las nubes y aquí se limitan a describir una aventura más, repleta de efectos visuales y explosiones gigantescas razonablemente sazonadas de conversaciones intrascendentes, charlas jeroglíficas y desviaciones poco oportunas. Aún habría que atreverse a afirmar que con la consabida cámara lenta y algún que otro abrigo largo que se les escapa a los ínclitos hermanos estamos mucho más cerca del universo de Matrix que de cualquier otra cosa.
No deja de ser cierto, por otra parte, que los Wachowski proponen una fábula que mezcla con algún atractivo el misticismo, la existencia de Dios, la burocracia propia de Terry Gilliam en Brazil (de hecho Gilliam sale en la película pero tendrán que adivinar quién es), un toque de Shakespeare y un buen desfile de criaturas que van desde un atractivo guerrero que es mitad hombre y mitad lobo hasta unos lagartos bastante innecesarios que podrían haber sido perfectamente unas personas muy feas y la historia no hubiera cambiado lo más mínimo.
Eso sí, los Wachowski saben rodearse de gente buena y ahí tenemos a Eddie Redmayne haciendo de un malo celestial, a Mila Kunis muy atractiva, a Channing Tatum que vuelve a sorprender pareciéndose a un actor, a Sean Bean, como siempre desaprovechado, y a unos personajes que aparecen y luego desaparecen sin saber muy bien por qué después de tanta jerga universalmente ininteligible. Debe de ser porque destruir el cielo no deja de convertirse en una tarea complicada y hay que explicarlo todo muy enrevesadamente para que el público lo entienda.
Y es que basta con mirar las estrellas para darnos cuenta de que no estamos solos. Allí donde hay una, hay un sistema solar con sus planetas propios que encierran tantos misterios como kilómetros nos separan. Quizá unos habitantes de esos planetas son los que vinieron aquí y exterminaron a los dinosaurios. O tal vez haya que hacer un gel con nuestra alma para que unos seres obsesionados con la belleza consigan rejuvenecer con la esencia de lo que fuimos. Da igual. Los Wachowski ni siquiera se molestan en explicar demasiado lo que no se entiende. En esta ocasión solo les ha interesado lo visual, lo místico y lo humano. Y llegan a cansar en los tres aspectos.


11 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Bueno, yo no sé si "El atlas de las nubes" les salió bien por ellos o por Tom Twyker con el que la codirigieron. En realidad a mi la película que más me gusta de los hermanitos es "Lazos ardientes" y reconozco que "Matrix" como revisión del mito de la caverna de Platón está muy bien, pero se va envenenando por momentos con el tema del envíado mesíanico y mensajes subliminales que pueden fascinar o parecerte una ida de olla de las de caerte en una marmita de LSD. De hecho las demás pelis de la trilogia confirmaron el peor de los pronosticos y salvo algunos momentos visuales muy impactantes y una buena capacidad para rodar escenas de acción, acabaron con todas mis infundadas esperanzas.
Dicen que Lana, ese parentesis con el Larry alguno lo podría tomar como discriminatorio, se cambió el sexo para recuperar a su mujer que era lesbiana...Bueno, eso parece aclarar la madurez mental de al menos uno de los dos hermanos.
bueno también guionizaron y produjeron "V de vendetta" lo que me reafirma en todo lo dicho...aunque a muchos les parezca una película clave, a mi me parece terrible.

Abrazos universales

César Bardés dijo...

Que yo sepa él firmó como Larry en "Matrix" y en "Lazos ardientes" y pongo el paréntesis para dejar bien claro que se trata de la misma persona. Si es como tú dices y puede ser interpretado como machista pues mira,soy machista,capitalista,fascista,racista y corto de vista porque ya estamos llegando a tal nivel de tontería que apesta. Ya sé que tú no lo piensas pero lo digo por si entra aquí algún correctero correccional correctísimo.
De acuerdo en que lo mejor que han hecho estos dos es "Lazos ardientes",de hecho estoy deseando que vuelvan a hacer alguna peĺícula "normal".
Lo de Tom Twyker no sé,no sé,tampoco es un director sobre el que yo tenga mucha confianza después de "El perfume",una película que estaba en la agenda de Kubrick. Aunque debo confesar que ahí puede que me
pueda el favoritismo.
Abrazos agotados.

CARPET_WALLY dijo...

Por cierto acabo de echar un vistazo a El País y me he encontrado con un interesantísmo artículo de Juan José Millás sobre "Birdman". Os pego el enlace.

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/25/actualidad/1424881311_388372.html

Y además abre un debate muy interesante sobre su final...que en mi opinión es correcto, pero...mejor que lo leais y si queréis comentamos.

Abrazos interesantes

César Bardés dijo...

Pues no deja de tener razón Millås pero yo creo que hay que mirar las cosas desde varios puntos de vista. Uno es que no nos podrmos sustraer al realismo mágico (recordemos que de forma muy realista también se sugiere la posibilidad de que el foco del principio caiga por la actuación de Keaton). La segunda es que el final puede ser la ensoñación del personaje mientras agoniza o el mismo sueño de la muerte. Ambas interpretaciones son igualmente válidas y aceptables. Siempre que a ese final hayamos llegado al final con cierto espíritu,claro.
Abrazos con máscara de nariz incluida.

dexter zgz dijo...

Interesante como siempre Millás - lo de los Wachosky mejor dejarlo pasar. Oti también hablaba de anomalía narrativa en su análisis post-Oscars, pero en contraposición a "Boyhood". Y no estoy de acuerdo con lo de que "Boyhood" sea una anomalía narrativa como cinematográfica (qué hubiese sido de esta película si se hubiese rodado en dos meses cambiando a los hermanos protagonistas conforme crecen y maquillando convenientemente a la Arquette y a Hawke para transmitir la idea del paso del tiempo) En cuanto al final me parece un final abierto como corresponde a toda buena obra. Yo particularmente me quedo con la idea de que se trata de una ensoñación por cuanto después de su muerte en el escenario por fin se ha liberado de la carga de su "otro yo". Me cuesta creer que tratándose de Iñárritu sea cosa del capricho de un productor.

Interesantes también los comentarios al post, que cada uno tiene una opinión distinta y eso es lo importante. En lo que no estoy muy de acuerdo es en lo de la revisión del guión de "Magical girl". Uff, es que a mí hay cosas que ya me pillan muy mayor.

Abrazos sin cortes

César Bardés dijo...

Pues sí, Dexter, yo creo que el tipo muere pero oye, acepto cualquier otro tipo de explicación. Millás es un tipo peculiar que escribe muy bien (aunque no siempre me gusta) y yo creo que tiene una visión...¿cómo decirlo? Algo corta del asunto. Entiendo corta en su sentido literal porque sí me parece un hombre muy inteligente.
En todo caso, haces una reflexión que no deja de tener su interés y es qué hubiese sido de "Boyhood" de haberse narrado de forma "normal" con los maquillajes convenientes para la Arquette y Hawke...pues mira...hace doce años que se hizo la película...No me acuerdo muy bien y con el problema de internet no puedo mirarlo ahora mismo pero hace doce años...¿no estábamos dándole el Oscar a Clint y decepcionando una vez más a Marty? "Boyhood" no hubiese entrado ni de coña en las nominaciones. Pero esto es como todo. Depende de quien tengas enfrente para que puedas tener alguna oportunidad.
Abrazos a millares.

CARPET_WALLY dijo...

Uys, el viernes me quedé con ganas de comentar lo del artículo de Millás y ahora veo que habéis entrado en el asunto y ni me he enterado.

Efectivamente yo creo que hay un error de concepción en el artídulo de millás y por ende de su grupo de trabajo, algo en lo que no cae cuando analiza el resto de la película. paracemos aceptar la existencia del alter-ego de keaton, un pepito grillo en negativo que lo único que hace es prolongar la visión que del personaje tienen los externos. Frente a él, Keaton propone la rebeldia del yo, convencido de quien es él en realidad y de lo que es capaz se rebela contra todas las decepciones y contratiempos, reconociendose como un tipo con superpoderes frente al "impostor teatral" que todos ven.
El final para mi es una metáfora de la muerte de Birdman, y la liberación de esa mala conciencia que le ataba a una realidad que quizá no fuera tal.

Es una escena compleja la última porque ahora vemos a la Stone "visualizando" ese superpoder, algo que no se mostraba nunca a los demás o que nadie parecía percibir. Recordemos que había alguna trampa en ese sentido, como cuando estaba en lo alto de un edificio y cuando alguien le pregunta si necesita ayuda, keaton responde que ahora sabe lo que tiene que hacer, y salta al vacio para volar por la ciudad hasta llegar al teatro, cuando entra en él aparece un taxista diciendo que no ha pagado la carrera, lo que determina que le vuelo era un ensoñación. En la última escena, nos muestra a la Stone mirando hacia el cielo descubriendo que Keaton logra volar.
Admito que una lectura es que el personaje ha muerto, pero quien sueña entonces, ¿el muerto?. A mi me resulta bastante incoherenmte eso con el resto de la historia. Yo propongo ese final como una licencia literaria, una más en un filme repleto de ellas, y como una metáfora de credibilidad. Una reafirmación del cuestionado y un reconocimiento de un externo (su hija) del verdadero yo de su padre.

Pero vamos, que lo mismo estoy equivocado.
En cuanto a lo de "Boyhood" renuncio al debate, a Linklater le llaman el mago del tiempo por su preocupación por este tema y como juega con ello en todas sus películas, pero a mi no me cuenta nada...no me dice nada, no me parece que reflexione nada...o al menos a mi no me hace reflexionar. Como yo busco la emoción en lo que me cuentan y aqui no hallo ninguna (que puede ser un problema mio) pues no veo ninguna magia.

Abrazos de altos vuelos

CARPET_WALLY dijo...

Perdonad que vuelva al tema, pero si algo tiene "Birdman" es que me mueve a reflexionar sobe lo visto y analizarlo...que pocas películas actuales nos obligan a eso y cuanta falta haría.

La primera escena y la última yo creo que están intimamente relacionadas. ¿Porque aparece Keaton levitando?, ¿Cual es significado? Lo aceptamos porque aun no nos hemos metido en la historia y luego hay varios momentos en que hay situaciones similares, buscamos explicaciones y hayamos las que nos parecen adecuadas, pero ¿cual es el sentido de la primera escena?.

Mientras Keaton levita, no tiene los pies en la tierra, algo que parece que es lo que todos parecen pensar de esa aventura teatral de una ctor que no ha demostrado más que es capaz de hacer un personaje simplista en una peli de superheroes, ¿como se va a atrever a hacer teatro serio?, hasta Birdman le dice que deje de soñar y haga lo de siempre que se va a estrellar. Si esto parece claro, ¿no podemos pensar que la última escena es que ha sido capaz de convencer, al menos a su hija, de lo que es capaz? Que ya ha escapado de su sambenito, que no era un sueño absurdo y sobre todo, que no se ha estrellado como todos predecían...No ha muerto en el intento, no ha caido, no se ha suicidado persiguiendo un imposible, ha logrado demostrar algo en lo que sólo él creía.

Perdonad mi erre que erre.

Abrazos pesados.

dexter zgz dijo...

Para mí, la clave de que se trata de una ensoñación y de un epílogo a todo lo que hemos visto antes es que se corta el falso plano secuencia. Lo del muerto hablando tampoco es nuevo, de hecho el antecedente más conocido es "Sunset boulevard", una película cuyos ecos es posible apreciar en la cinta de Iñárritu.

Abrazos de ensueño

CARPET_WALLY dijo...

Yo no digo que no sea posible que un muerto hable o cuente su historia, no sólo en Sunset, sino en "American Beauty", por ejemplo. Lo que digo es que no respetaría las claves de la historia que se nos cuenta y además que rompería el significado.
Supongamos que es una ensoñación de un muerto, algo extraño, puesto que en los ejemplos mencionados, el muerto nos cuenta la historia real, no un sueño que ha tenido al morir. Pero admitiendolo, pensemos en qué sentido tiene que la Stone sonreía al mirar hacía arriba, ¿que la angustia de la hija que cree que su padre ha muerto se traduce a una alegria porque ha alcanzado el cielo?. Podría ser, pero entonces estaremos con Millas en que rompe todo el esquema de lo que se nos ha presentado hasta entonces.

A mi hay una cosa que me reafirma en mi visión. Hay varios momentos "suicidas" en los que el protagonista parece que ya no puede más y que parece decidir acabar con todo, renunciar definitivamente, a cada uno de esos momentos le sigue una aparición de flores (la ofrenda al muerto). Y de nuevo el protagonista resurge obstinado en su intención, quiere hacer su obra de teatro, quiere matar a su otro yo, quiere liberarse definitivamente. Finalmente, supongamos que lo consigue tal y como se nos cuenta (literalmente) en la película, aunque sea de manera tan forzada logra el éxito en el que nadíe mas que él creía. No es extraño en ese caso que un personaje mire hacía abajo y vea que no ha muerto, que no se ha estrellado contra el asfalto (ni en el intento teatral) y opor tanto le reconozca su capacidad...

Yo es que cuanto más lo pienso más me convenzo y eso sin duda será malo.

Abrazos suicidas

César Bardés dijo...

Yo es que creo que es lo que le pasa después de muerto. Me explico. Es el alma...¿En cuántas películas hemos visto que el alma tiene vida porque llega al cielo y demás? Bueno, pues él llega al cielo porque se libera de todos sus complejos, de todas sus inquietudes, llega a volar y se acerca al mismo cielo, encuentra la comprensión de su hija, tiene éxito y, sobre todo, deja sentado en la taza del váter a su otro yo. Iñárritu tiene una gran preocupación por el alma y lo demuestra en películas como "21 gramos", o en "Biutiful" y además entronca con lo que ha venido haciendo hasta ahora. No creo que esté traicionando las claves narrativas hasta ese momento. Puedo aceptar que haya finales mejores pero no creo que sea un final que incoherente. Él no solo lucha por llegar al éxito y ser un actor lleno de prestigio, sino que lo hace porque también quiere liberarse y eso lo encuentra suicidándose en el escenario, el mayor gesto de realismo teatral que puede haber (recordemos que Larra se disparó un tiro delante de un espejo) y así es como llega la paz. La paz de un alma que, sin el éxito, no hubiera alcanzado su objetivo.
Abrazos espirituales.