martes, 24 de noviembre de 2015

EL HOMBRE QUE PUDO REINAR (1975), de John Huston

Arrastrar el fracaso por mundos perdidos, más allá de las dunas, de las montañas y del sufrimiento. Una cabeza como único equipaje y el deseo de dos vividores que solo desean una última oportunidad para salir de la mediocridad. La historia que nunca se cuenta sobre el mayor de los perdedores, que con una corona sobre la cabeza se convirtió en el testigo de la mayor derrota. Casacas rojas allí donde los salvajes se están matando unos a otros y guardan el mayor tesoro jamás soñado. Sikander, el hijo de Alejandro El Magno…Daniel, el hijo de un tendero…la impostura y la terrible erótica del poder que acaba destruyendo a todos los hombres que se atreven a tocarla. Para que solo, incluso después de la muerte, quede la amistad…la profunda amistad…la verdadera amistad…siempre fabulada…siempre ignorada.
Allí donde las nubes se pierden y se encuentran los sueños de los más agónicos, se puede encontrar a la misma belleza, a la misma lealtad, a la misma ambición, a la misma pelea de siempre, a la misma casualidad que, por una vez, juega a favor de los más desgraciados. Peachy Carnahan lo sabe bien y mantiene la cabeza sobre los hombros aunque su mirada ya no es la misma. Pierde un ojo y a su compañero. Pierde el deseo de triunfar y asume que la derrota es total y definitiva, sin paliativos, sin excusas. Morir, en el fondo, es una liberación dentro de un mundo que jamás ha querido a los buscavidas, a los simpáticos granujas que tan solo pedían un poco de suerte una última vez antes de acabar tirados y borrachos en alguna taberna de Bombay, contando viejas historias de batallas de refulgir dorado con más mentira que verdad. Un escritor llamado Kipling oirá la verdadera narración de unos hechos extraordinarios que yacen en el fondo de un precipicio…el de la ambición y el poder acariciado. Daniel y Peachy…nunca volvieron a levantarse…ni siquiera el que tuvo la desgracia de sobrevivir.

John Huston quiso desde siempre dirigir esta película. Comenzó a finales de los cincuenta y estaba a punto de dar el primer golpe de manivela con Humphrey Bogart y Clark Gable en los principales papeles cuando Bogart enfermó y la preproducción se suspendió. Años más tarde, a rebufo del enorme éxito que tenían Paul Newman y Robert Redford quiso volver a intentarlo pero Newman, al leer el guión, que le pareció fantástico, le dijo: “¡Por Dios, John! ¡Coge a dos actores británicos!”. Huston le hizo caso y ofreció el papel de estos dos perdedores máximos a Sean Connery y Michael Caine y el resultado fue maravilloso porque ellos dieron a sus personajes la vida que necesitaban dentro de la increíble historia de Kipling, con aventuras, milagros, buen humor, camaradería, auténtica amistad, celebración del cine, legendaria narración. Todos caemos en el barranco de querer más, incluso cuando la vida se muestra generosa y nos da mucho más de lo que nunca hubiéramos pensado. Todos hubiéramos querido reinar…y todos hubiésemos perdido estrepitosamente dejando el único y solitario testimonio de nuestras cabezas cadavéricas con los ojos en sombra que dejan las cuencas vacías de un triunfo que jamás se atrevió a aparecer.

8 comentarios:

dexter zgz dijo...

Pues fíjate que no veo mucho a Gable y a Boggie en esta historia. Lo de Paul y Robert me cuadra más, pero casi mejor que no fuera así. Connery y Caine forman una pareja insuperable. Y la película, maravillosa, de las mejores películas de aventuras que se han hecho. Y nadie mejor que Huston con su particular ética del perdedor para dirigirla.

Por cierto que se me ha ocurrido una idea para un futuro libro tuyo a propósito de lo de Gable y Boggie y Paul y Robert. Se podría llamar "Los repartos que nunca fueron" o algo así. Yo te lo prologo y te lo presento en la Ocho y Medio.

Abrazos reales

César Bardés dijo...

Pues yo sí veo a Gable y a Bogart (además fíjate el bombazo que hubiese sido juntarlos en una película a finales de los años cincuenta). Evidentemente Bogart como Connery y Gable como Caine. Lo de Paul y Robert también me cuadra, desde luego. Newman como Connery y Redford como Caine aunque creo que Robert le hubiese dado algo menos de profundidas al personaje de Peachy Carnahan.
Esa idea ya me la han sugerido en cierta reunión. Anoto tu ofrecimiento, quién sabe. Lo difícil es encontrar a un editor que quiera hacer algo con eso. Qué cansino es buscar algo así...
Abrazos amistosos.

CARPET_WALLY dijo...

Pues yo, perdonad que disienta, no soy capaz (como Paul) de ver a otros que no fueran Caine y Connery en esta épica aventura tan...inglesa. Ni Bogart, ni Paul; Ni redford ni Gable podrían llevar ese salacot colonial con ese porte. Ni serían capaces de coger su fusta y adentrarse en ese puente con la altivez con que lo hace Sean. Ni podrían reirse de tantas cosas con ese humor británico tan seco. En fin, una de mis películas preferidas (sin duda en la lista de las 100 que algún día existirá) y otra más de las que hacen que Huston sea mi director preferido.

En cuanto a lo de los repartos que pudieron haber sido y no fueron, lamento deciros que ya existe un libro que trata entre otras cosas (anecdotas y curiosidades) de algunos de esos casting que pudieron ser y no fueron, se llama: "De cuando Indiana Jones derrotó al teniente Colombo", precisamente el título viene de que se ofreció a peter Falk el papel de "Blade Runner" antes que a Harrison Ford. Es un libro entretenido y poco más...creo que C.B. ha publicado al menos tres cosas mucho más interesantes.

Abrazos de sikander

César Bardés dijo...

Ojo, no es que no veamos a Connery y Caine, son sin duda la mejor elección pero a mí no me cuesta nada ver a los otros aportando su personal estilo a cada uno de los personajes. En cualquier caso, es un gran Huston, con un gran Caine y un gran Connery dentro y con un gran Plummer también.
Curioso lo de Peter Falk, no lo sabía. Gracias por decir que he publicado tres cosas más interesantes. No sabes cómo se agradecen esos elogios.
Abrazos con gabardina colombina.

dexter zgz dijo...

De todas formas Deckard debe ser como Scarlett O Hara en cuanto a aspirantes al papel. Yo también había oído que Dustin Hoffman, Al Pacino o Jack Nicholson pudieron interpretar el personaje. Sin embargo, esas aspiraciones se perdieron como lágrimas en la lluvia.

Abrazos replicantes

César Bardés dijo...

Lo de Dustin Hoffman sí que lo había oído yo como el más fuerte candidato para interpretar a Deckard. De todas formas, con mi natural rigor, hacer un libro sobre "Los repartos que nunca fueron" no deja de ser algo arriesgado porque habría que diferenciar (y creo que ahí está uno de los puntos culminantes de lo que pudiera ser la obra) entre considerar a un actor para el papel y ofrecérselo, que es algo muy distinto. Estoy seguro de que en las reuniones de "casting" salen nombres que nos dejarían asombrados pero de todos esos no a todos se les hace llegar el guión y una propuesta.
Uno de los más famosos es el ejemplo de Robert Redford en "La jauría humana", inicialmente propuesto para hacerse con el papel que luego haría Marlon Brando, el sheriff Calder. Redford leyó el guión y dijo que el "sheriff" no pero que Bob Reeves, el preso que se escapa...ese sí...
Cosas de estrellas.
Abrazos humanos.

CARPET_WALLY dijo...

Curioso lo que cuentas sobre "La jauria humana", yo había oido que Penn estaba especialmente intersado en fichar a redford que había salido en algunos episodios de series de televisión, pero creíq ue siempre para el papel de Bob. Sin embargo tenía entendido que a brando le ofrecieron inicialmente el del hijo de Rogers, pero quedaba demasiado mayor para la estar con Fonda, así que se quedó con el de Calder, lo que le molestó mucho porque decía que ese personaje se limitaba a pasear toda la película. Lo que si creo es que el papel de Jane Fonda estaba pensado para Marilyn inicialmente y que una de las candidatas fue Faye Dunaway a la que el director de casting rechazó por no ser lo suficientemente bonita para el cine.

Lo de la belleza es que es algo muy particular, se comenta que cogieron a Ryan Gosling para "el diario de Noah" porque no era especialemente guapo...


Y si no es lo mismo lo de pensar en un actor que ofrecer el papel. Según dicen, los actores iniciales del reaprto de "El graduado" iban a ser Robert redford (otra vez él) y Doris Day (en vez de Anne Bancroft). Sin embargo le ofercieron el papel antes que Hoffman a Warren Beatty que abandonó a poco de empezar el proyecto.

Yo os abrazo porque vosotros lo valeis.

César Bardés dijo...

Redford, por la época, ya era algo más que alguien que había salido en algunos episodios de televisión. Había protagonizado un par de películas malas, pero ya había conseguido que todo el mundo mirase en su dirección con aquella "La rebelde", de Robert Mulligan en la que daba vida a un actor que no se atrevía del todo a salir del armario con una ambigüedad muy interesante. Era una estrella en ciernes y Penn quería a Redford para Calder y se quedó a cuadros cuando Bobby le dijo que no quería al Sheriff y sí al preso. Creo que la llamada a Brando fue de urgencia con lo cual pongo un poco en duda lo de que le ofrecieron el papel de Jake Rogers. Me creo más lo de Jane Fonda y Faye Dunaway, más que nada porque estaba luchando por abrirse camino y es más que posible esa afirmación.
De hecho, parece ser (esto lo confirmo con la biografía de Redford escrita por Michael Finney Callan, bastante buena) que tanto Redford como Fonda se alegraron muchísimo de que viniera Brando a darles un par de lecciones. Luego, claro, vino la desilusión porque no podía dejar de ser un divo y era genial para sí pero un tormento para los que compartían plano porque no les daba nada.
Lo de "El graduado" fue más un interés de Redford por interpretar el papel. Nichols le dijo que iba a ser que no con esta frase: "Pero vamos a ver, Bob ¿tú has tenido que conquistar alguna vez a una mujer?". Bob esbozó su famoso gesto de media sonrisa y los ojos entrecerrados y se dio media vuelta.
Abrazos sustitutivos.