martes, 26 de abril de 2016

LAS TRES NOCHES DE EVA (1941), de Preston Sturges

Si tenéis ganas de escuchar el atraco a tiro limpio que perpetramos en "La gran evasión" de Radiópolis Sevilla a propósito de "Heat", de Michael Mann con Robert de Niro y Al Pacino está aquí.

Primera noche: El primo es un ingenuo que, en el fondo, tiene algo de atractivo. Es un primo muy mono. Quiere jugar a las cartas cayendo en la trampa de la elegancia. Todas quieren entablar conversación con él. Al fin y al cabo, no se pesca a un millonario en aguas de alta mar todos los días. Su ingenuidad forma parte de su encanto. Porque no cabe duda de que llevar una serpiente en un barco metida en una caja tiene bastante de ingenuo. Es una fruta madura que caerá pronto. Más que nada porque está solo. Tanto tiempo en la selva rodeado de indígenas y serpientes ha hecho que no tenga ni idea de cómo se trata a una chica. Por mucha cara que tenga. La chica, me refiero. Es guapo el condenado. Pero tiene esa mirada perdida, como de no saber dónde se encuentran esos sentimientos que comienza a percibir. La trampa no va a ser el juego de cartas, cariño. El truco está en el beso.
Segunda noche: Un avispado le advirtió que no hay gente buena en los barcos intentando jugar a las cartas. Todo se puede arreglar si una se introduce cual dama de alta alcurnia inglesa en la fiesta apropiada. Basta con hacer que no se es quien se es. Un acentito allí, un gesto allá, un dejarse querer acullá, y el gato está en la talega. Un frac desperdiciado. Sigamos. A pesar de su torpeza parece como algo más seguro. No se da cuenta de que la chica que es una dama también era la que intentaba jugar a las cartas. La nobleza tiene esas contradicciones. No hay nada que le guste más a un hombre que creer que ha seducido a alguien. Y en eso consiste el juego. En el fondo, es otra partida de cartas. Hay que esconder la jugada y apostar fuerte en el momento preciso. Un smoking desperdiciado. Estos asados inoportunos… Es tan encantador…Pero no, no, no hay que dejarse llevar por esa ingenuidad de millonario alelado. La venganza es un plato que se come frío…por mucho que ese plato acabe en el traje de etiqueta de él. Todo el mundo está encantado con la dama inglesa. Todo el mundo menos esa molesta niñera, ese inoportuno guardaespaldas que se cree el padre de él. Todo terminará como tiene que terminar. Con un tercer smoking desperdiciado. Y además de color blanco.

Tercera noche: La boda se celebra y hay que seguir con el juego. Hay que darle a entender en la misma noche de bodas que la dama no es tanta dama. Que ha estado con éste, con aquél, con el de más allá y que se ha pulido hasta un parque de bomberos. Así la humillación será similar a la que sintió ella en la primera noche, en un barco en medio del océano. Solo que es tan encantador, tan especial…se parece a Henry Fonda un poco, con esos ojos tan perdidos, esa cara de elemento harinoso tan especial. Se ofende. El tonto orgullo del hombre hace su aparición. Él no sabe que todo terminará de nuevo en una partida de cartas, detrás de una puerta cerrada, con las cosas dichas al oído sin que nadie más pueda escucharlas. No, ni siquiera el espectador. Pues estaríamos buenos. La cuarta noche es muy privada. Callémonos y besémonos…

4 comentarios:

dexter zgz dijo...

Una obra maestra se mire por donde se mire. A fin de cuentas, puede ser mala una película que tenga a Henry y Barbra dentro, y además juntos? Pues eso. Creo que tanto Sturges como Leitsen están considerados como un peldañito por debajo de los Capra, Lubitsch o Wilder y hay que hacerles justicia. Hay gente que dice que la screwball es cosa del pasado, que son antiguallas, que no hacen gracia (como si los apellidos diesen mucha), que los guiones son una caca. Allá ellos.

Hace un par de años, mi cuñado y mi sobrino volvieron encantadísimos de ver "Magia a la luz de la luna" de Woody. Mi primera reacción fue ir directo a la estantería y decirles "mirad esta del año 41".



Abrazos serpenteantes

César Bardés dijo...

Pues para mí tienen mucha gracia, y además de una manera que ya apuntó Carpet en otros comentarios pasados: tienen mucha gracia y con ingenio. No se puede comparar una "screwball" de Sturges, o de Leisen, o de La Cava con "Plan en Las Vegas" o "Qué dilema", todas basadas en un humor bastante grosero que se pretende loco y que solo es una gamberrada que pretende hacer reír a través de recursos bastante limitados, vulgares y pretendidamente "cachondos". Mucha culpa de ello la tuvieron "Desmadre a la americana" o cosas así.
Realmente, el tío que dice que los guiones de las "screwball" de los treinta y de los cuarenta son una caca, tienen el cerebro realmente pequeño. Probablemente, esos mismos son los que se maravillan con Paul Thomas Anderson, cuyos guiones, efectivamente, son "brillantes y agudos" como la luz del sol.
La película es buenísima, como lo son "La fiera de mi niña", "Un marido perfecto", "La octava mujer de Barba Azul", "Medianoche" o "Al servicio de las damas", rastros de una comedia que ya no se hace porque, sencillamente, no hay genio (que no ingenio) para ello. Por eso, tal vez, yo valoré tanto el intento de Bogdanovich en "Lío en Broadway" que tan poco os gustó.
Abrazos con dibujos animados.

CARPET_WALLY dijo...

Hey, hey...yo aun no vi "Lio en Broadway" pero me da que me va a gustar y bastante el intento..otra cosa es la película, pero habida cuenta de lo que hay...

Estoy hasta arriba de trabajo y apenas puedo seguiros, pero estoy aquí aunque no se me vea apenas. Está claro todo lo que decís de la comedia clásica, especialmente las "screwball" tan perdidas ultimamente. El género como tal requería de mucho ingenio, claro, porque jugaba a evitar la censura con situaciones picantes y mujeres bastante poco manejables....la cosa ha ido degeneransdo y ahora la coomedia romántica se ha vuelto, en la gran mayoria de los casos, demasiado dulzona. A estas alturas tampoco hay censura y no se juega a insinuar y tampoco puede escandalizar demasiado una mujer fuerte y liberada, así que (sin ingenio) no se puede tratar de otra forma.

Sin ser, ni mucho menos, una gran película, entiendo que Paco león y su "Kiki" tenía alguno de esos elementos de las viejas películas, aunque las historias tengan, como el todo un desarrollo irregular, pero por ejemplo la historia de Natalia de Molina si tiene algún punto en común con esas historias clásicas aunque obviamente muy actualizada...esas cosas en los 40 irían directamente a la clandestinidad. Yo creo que el esfuerzo de León merece la pena y me parece muy prometedor.

Abrazos tardios

César Bardés dijo...

Ah, amigo, es que en España también hicimos "screwball" y muy buena "screwball" además. Os recomiendo a ambos que busquéis por esos mundos de Dios una película como "Ella, él y sus millones" con Rafael Durán de protagonista y dirigida por Juan de Orduña, veríais cómo sabíamos hacer "screwball" tan buena como los americanos. No dudo de la calidad "Kiki" pero no es una película que me llame en principio la atención en vista al trailer (que no es precisamente fino) que sí que he llegado a ver. En todo caso, esa la dejaré para la televisión de turno que estoy seguro que no tardará.
Abrazos kikeños.