martes, 29 de mayo de 2018

1997: RESCATE EN NUEVA YORK (1981), de John Carpenter

Si queréis escuchar lo que hablamos en "La gran evasión" de Radiópolis Sevilla alrededor de "El puente", de Bernhard Wicki, podéis hacerlo aquí.

La noche se cierne sobre la isla de Manhattan, la mayor cárcel del mundo. Los presos se hacinan y tratan de buscar comida mientras la ciudad es un hervidero de hogueras y  maldades. Entre ellos, camina una sombra. Un hombre que decidió revelarse y que, ahora, tiene que prestar un servicio a su país. El Presidente está entre los presos y hay que rescatarle a cualquier precio. Plissken lo sabe. Es hora de volver a demostrar por qué es el serpiente.
Las autoridades no vacilan en incluir un explosivo en la sangre de Plissken por si se decide a huir. En algún lugar del pasado, se puede intuir a un oficial que, un día, desobedeció órdenes, harto de asesinar y de masacrar en nombre de la paz. Lo cierto es que es como poner a un escorpión en un hormiguero. Plissken no tiene problemas en apretar el gatillo tantas veces como sea necesario. Basta con acordarse de aquellos que le han enviado. ¡Cuánto cinismo! Hay que rescatar al Presidente porque es un hombre de paz.
Las calles siempre tienen su cara mojada y su agobio a punto. Hay más delincuencia dentro de esa gigantesca cárcel que en ningún otro lugar. Es como soltar a millones de asesinos dentro de un gran recinto para que se vayan eliminando lentamente. Al final, solo puede quedar el más desalmado de todos. Plissken es un buen candidato, pero él no es así. En algún lugar de ese ojo perdido, tiene una ética esperando. Y no espera ningún agradecimiento. Solo se le limpiará la ficha de antecedentes. Poco para lo que arriesga. Y para ello tendrá que buscar a un antiguo camarada que también le abandonó en la estacada, en algún lejano día de uniformes y misiones peligrosas. Ninguna lo es tanto como ésta porque Plissken tiene que ir solo. Y acabará solo. No puede ser de otra manera. Él mismo, a su manera, también es una cárcel para algunos comportamientos que nunca deja salir. Solo cuando es absolutamente necesario.

Ha pasado tiempo sobre esta película. Sus hechuras de serie B ya son demasiado evidentes y algunos elementos estéticos resultan descaradamente anticuados aunque, curiosamente, los gráficos de ordenador aún guardan una cierta modernidad. Kurt Russell compone un héroe que ya no se lleva. Lee Van Cleef resulta trasnochado. Los tiempos han cambiado y, sin embargo, algo se conserva en toda aquella magia que John Carpenter ideó para una película de culto que desapareció durante mucho tiempo porque una parte importante de la acción se desarrollaba dentro y fuera de las tristemente célebres Torres Gemelas. Donald Pleasance resulta un Presidente cortado de un solo trazo y los decorados parece que caen en su propio truco. Era una época en la que se tenía miedo al crecimiento de la delincuencia y a la inoperancia de los responsables políticos y sociales. Para eso, nada mejor que construir unos muros y dejar a todos los que sobran dentro. Y hoy hasta eso suena casi normal.

11 comentarios:

Suso Susillo dijo...

¡Hola!Bueno, bueno...sinceramente no puedo ser objetivo con este señor, la verdad. A pesar que sé que dista muchísimo de los llamados grandes directores, este señor es mi cineasta favorita. Crecí con él y me encanta su cine, las formas de ver las cosas. Me gusta (casi) todo lo que ha hecho, lo sé, pero es lo que hay. No sé cuantas veces he visto sus pelis.
En cuanto a este filme en particular, pues me parece que tiene mucho pero que mucho, mucho encanto y aunque es cierto que ha perdido "punch" posiblemente porque otras producciones más tardías y con mejores presupuestos la han relegado un poco, a mi me chifla todo lo que hay en ella. Es más, me gusta hasta la autoparodia de su continuación, a pesar de saber sinceramente que no es mucho. E incluso sus últimos filmes, como la incomprendidísima "Vámpiros" o incluso esa vuelta a lo hawksiano que es "Fantasmas de Marte" me gusta (sus grandes pelis, creo que de sobra conocidas, ya se defienden solitas). Quizás más que una peli no le saliese redonda lo que más me jodía era cuando se tenía que plegar a los designios de la industria y hacer aquellas mas comerciales, creo que John es un "espécimen" que vive mejor el cine siendo lo más "outsider" posible (una suerte de Peckinpah, un alma indomable). Se puede decir, que soy FANático de este señor y pisaría el suelo por donde pisa. ¡¡Larga vida a Juanito Carpintero! ¡Ja,ja! ;-)

CARPET_WALLY dijo...

Pues coincido con Suso que es un cineasta bastante interesante aunque haya quedado casi para el olvido.
Y es cierto que algunos crecimos con su cine. Aunque su cine siempre se ha movido en el límite de la serie B (o dentro de ella directamente) y casi ninguna es una película plenamente redonda tiene algunos hitos muy interesantes. Desde "Asalto a la comisaria del distrito 13" mucho western mezclado con terror, mucho mejor que la moderna con Fishburne y Ethan Hawke, también "la niebla" me parece mucho mejor la de Carpenter que la nueva aunque lo único que compartan ambos films sea el título. En cualquier caso estas dos películas es obvio que tienen muy pocas pretensiones y su resultado es mejor del esperable. Sin embargo "La cosa" aun me parece un pequeño clásico con una gran capacidad ara atrapar y un ritmo de lo más adecuado. También "Starman" es una película muy apreciable, muy deudora de "E.T." pero con un gran Jeff Bridges y "Golpe en la pequeña China" es un divertimento muy simpático. A partir de ahí si que el listón cae bastante y sólo "El pueblo de los malditos· me parece que tenga alguna imagen lo suficientemente magnética.

Los rescates.este en Nueva York y el de L.A., no están nada mal, mucho mejor el primero, pero es cierto que ha envejecido regular, aunque "El serpiente" sea todo un personajazo intemporal.

Abrazos con parche

Suso Susillo dijo...

Sí,"La cosa" para mi es prodigiosa, Asalto... Una pasada, influenciada tanto por Hawks como por La noche de los muertos vivientes, La niebla estupenda peli con una atmósfera muy buena y un prólogo maravilloso y encantador, Halloween un clasico, En la boca del miedo, una joyita, posiblemente el mejor acercamiento a Lovecraft en cine, Golpe simpatiquisima y llena de aventuras... Están vivos, El principe.. ... Bueno, ya lo decía antes...no puedo. Ja, ja!! Las que menos: Memorias de un hombre invisible, Christine (pedazo de comienzo eso sí) e incluso Starman (las mas comerciales, vamos).Saludacos.

Suso Susillo dijo...

Se me olvidaba, magnífico y mítico cartel ochentero el de Rescate en N.Y., vaya!!

César Bardés dijo...

Bueno, Carpenter siempre se ha movido de manera bastante cómoda por los recovecos, siempre tortuosos de la serie B. Citáis muchas de sus películas y algunas me gustan mucho y otras, la verdad, me parece que también se ha aprovechado de esa imagen que tiene de rebelde que se escuda en la propia pobreza de sus películas para hacer cosas que no estaban al nivel de su talento con tal de seguir en el candelero.
A mí la película que más me gusta de John Carpenter es "Asalto a la Comisaría del Distrito 13". Aparte de ese homenaje explícito a "Río Bravo", me parece soberbiamente inquietante, oscura, con esa sensación de que, en cualquier momento, puede pasar cualquier cosa. Tiene pulso y es brillante, a pesar de esa condición de la que presume de estar, incluso, en la serie C.
Dicho esto, estoy de acuerdo, Suso. "Vampiros" no está mal, ha recibido muchos palos sin merecerlo y "Fantasmas de Marte" me parece algo inferior pero aún se puede ver al cineasta imaginativo y con ganas de entretener que casi siempre ha sido.
Me gusta mucho también "Están vivos", me parece una "Twilight Zone" hecha con mucha coña y poco dinero, con fantasía sobre la mesa.
Supongo, Carpet, que "La niebla" a la que te refieres no es la de Darabont, que se inspira en la novela de Stephen King, sino al horrible "remake" que, desde luego, nada tiene que hacer frente a la versión de Carpenter. "La cosa", efectivamente, tiene su aquél aunque ya ahí me parece que baja un poco porque, en algunos momentos, me parece que prefiere la coña al miedo. "Starman" la volví a revisar hace poco y aguanta estupendamente aunque sus efectos especiales hayan quedado tan anticuados. Casi vi más ganas de parecer un "Encuentros en la tercera fase" que un "E.T." aunque argumentalmente, es verdad, se parece a esta ultima. Probablemente "Starman" sea la película en la que Carpenter ha estado más cerca de la serie A.
Con "Golpe en la pequeña China" tengo un pequeño problema. No acabé de entrar en esa coña que destila, ni en esa supuesta aventura que describe. Me parece todo muy alucinado, como si Carpenter se hubiera fumado unos cuantos porros y hubiese hecho la película (cosa bastante probable). Comprendo que muchos consideren que es muy simpática y sé que hay legiones de seguidores con esta película. Ahora vuelvo la vista atrás y es posible que, en esa época, yo estuviera demasiado influenciado por el espíritu de Indiana Jones y que cualquier aventura que estuviera por debajo me pareciera demasiado pequeña. La volví a revisar una vez y seguí sin entrar demasiado en ese universo de neones y mamporros.
"Halloween", sin duda un clásico. Ahora, nuevamente, se me ha quedado como anticuado, creo que no resiste muy bien el paso del tiempo. "Memorias de un hombre invisible" es otro acercamiento a la clase A y creo que el gran problema de esa película es el protagonista que no se acerca, ni de lejos, a lo que Carpenter solía tener en mente. "Christine" no me gusta nada, lo siento. Como bien dices, un arranque bueno y luego de desinfla totalmente.
En cuanto a "Rescate en Nueva York", sí, superior a "Rescate en L.A.", pero como bien decís, el principal atractivo de estas películas no es la situación, ni el argumento, ni el ambiente...es el protagonista, una suerte del hombre sin nombre de Leone reciclado y con una ética que apenas se vislumbra pero que posee. Hay que reconocer que es un hallazgo que merecía la pena recuperar.
Cierto lo del cartel. Gran parte del éxito que tuvo en el momento de su estreno fue el impactante cartel publicitario de la película. Atrayente a más no poder.
Abrazos marginados.

Suso Susillo dijo...

César, lo de: "La cosa", efectivamente, tiene su aquél aunque ya ahí me parece que baja un poco porque, en algunos momentos, me parece que prefiere la coña al miedo.", me ha matado, fulminado más bien diría. ¡¡Ja,ja!!!
Particularmente, la coña no la veo por ningún lado, la verdad, y opino que es el discurso más acertado sobre el miedo a la despersonalización y la falta de identidad en la sociedad moderna, desde un punto fantástico, del cine moderno junto a "La invasión de los ultracuerpos", el grandísimo remake de Philip Kaufman de "La invasión de los ladrones de cuerpos", obra maestra de Siegel. Saludacos.

César Bardés dijo...

Pues la secuencia en la que deciden inyectarse droga para ver quién tiene la cosa dentro, me parece bastante de coña la verdad. En cualquier cosa, quizá me he expresado mal. Al decir "coña", quiero decir que le puede la "cutrez" al miedo, prefiere no tomarse demasiado en serio cuando sí tiene mimbres para que se la tome. Matizado está.
De acuerdo con lo que dices de la película de Kaufman. A mí me parece superior a "La cosa", no obstante.
Saludos.

Suso Susillo dijo...

A mi esa escena que comentas, me parece realmente terrorífica. Y no es "coña". ;-)

César Bardés dijo...

Yo creo que es una broma en toda regla. Puedo estar perfectamente equivocado. Ojo, eso no quiere decir que no la acepte. La acepto sin problemas.

CARPET_WALLY dijo...

Entro al trapo sobre "La cosa". Hace un par de años la revimos en casa, mis hijos también, animados por su madre y por mi que recordábamos la película como bastante "atrapadora" y muy ochentera (en eso si reconozco que hay un cierto factor lúdico en aquel cine, incluso el de terror como podía ser este). Mientras mi chica y yo nos dejábamos envolver de nuevo y no perdíamos detalle, nuestros hijos hacían "coñas" sobre los efectos especiales que, vistos ahora, efectivamente resultaban casi ridículos.

Aquellos efectos especiales, monstruitos, etc que nos parecían lo más y nos aterraban, eran ahora mucho plástico, caucho y gom y se notaba...Que pena. Pero lo importante de la película no era eso, lo interesante residía en aquel recinto cerrado, imposible saber quien era "el asesino", incluso si era descubierto podría haber tomado otro cuerpo y no podías fiarte de nadie, ni estar seguro con quien tuvieras al lado...Es rizar el rizo de las novelas de Agatha Crhistie y lo dificil era hacer entrar al espectador en el juego propuesto, mantener la tensión, aguantar el ritmo y ahí, yo creo que, Carpenter lo logra como nadie.

Poco después, en casa también, comenzamos a ver "La cosa" de 2011, la especie de precuela que se sacaron de la manga en esta moda de aprovechar cualquier buena idea del pasado para hacer caja. Los efectos especiales eran mucho mejores, la historia, salvo el planteamiento (un acierto en la peli de Carpenter que desde el inicio te engancha), no diferia mucho del original, el mismo aislamiento, las mismas dudas y sospechas...Resultado: Aburrimiento absoluto...No es lo que cuentas sino como lo cuentas....y en eso Carpetner podía dar un buen baño a muchos directores de hoy.

En cuanto a la escena del "analisis" (no recuerdo inyección de droga sino enchufar un hierro candente a un poco de sangre extraída de cada uno de los personajes), como bien dices muchas veces Bardés, lo único que debe tener una escena para ser aceptable es que tenga concordancia con lo que se nos está contando, y aquí aunque pueda resultar un poco "de coña" es plenamente aceptable en el contexto en el que Carpenter nos ha metido.

Abrazos con lanzallamas

César Bardés dijo...

¿Yo he dicho que no sea aceptable? En absoluto. Por supuesto que lo es. No chirría en la historia, nada de eso. Yo sólo digo que a Carpenter le podía a veces la "cutrez" lo cual no quiere decir que no me lo pasara bien, que no disfrutara, que no creyera que esa escena no pegara ni nada de eso. Y que sí creo que hay una buena dosis de "drogaos y seréis quien realmente sois", eso también.
En cuanto a lo que comentas sobre la diferencia entre "cosas", bueno, eso es evidente. El cine moderno se ha entregado a la tecnología con una cierta sensación de superioridad, creyendo que eso bastaba para superar películas que se han quedado anticuadas precisamente porque los efectos especiales o los animatronics están más que superados a través del CGI. Por supuesto que reivindico a Carpenter y también reivindico su "La cosa" (que además tiene una banda sonora de Morricone muy buena, cosa rara en Carpenter que solía hacer las bandas sonoras de sus propias películas y algunas con un cierto aire interesante).
Abrazos con brazos desplegables.