martes, 3 de junio de 2014

EL JINETE PÁLIDO (1985), de Clint Eastwood

Y cuando él hubo abierto el cuarto sello, oí la voz de la cuarta bestia decir: “Ven a ver”. Y yo miré. Y contemplé a un caballo pálido y el nombre de su jinete era La Muerte…y el infierno le seguía…

Cuando la muerte viene de visita, no existen balas, ni pasiones humanas, ni intereses que sirvan al Diablo. Quizá la muerte se lleve a quien se tenga que llevar porque también tiene una venganza que cumplir. La resistencia flaquea y una oración trae a un jinete de vuelta del lugar donde no se regresa y aparece, fantasmal e impasible, para dar una lección de honorabilidad y de entereza, de justicia y de implacabilidad. Las heridas por la espalda no estarán cerradas hasta que se dispare una bala entre ceja y ceja. La valentía merece respeto y el frío, el hielo y la verdad hacen a los hombres duros como piedras, recios como árboles, grandes como el cielo. Hasta allí se encaminan los jinetes que ya han cumplido con su misión. El infierno descansa. La justicia sonríe. El lamento se exhala.
Las botas clavadas en la madera desgastada resuenan como tambores de la ambición. El pueblo calla porque está sometido al cacique que solo desea la explotación del hombre, el sometimiento de la Naturaleza, la carnaza de lo siguiente. No importa que haya seres humanos que luchan todos los días contra las tareas titánicas y casi imposibles de ganarse un bocado para el próximo día. Lo importante es poseer, arrasar, aliarse con el Diablo si es necesario. Al fin y al cabo, si el Diablo garantiza resultados no hay nada malo en ello. Basta con esperar la rebelión. Y de allí, al infierno. Sobre todo al infierno que significa el fracaso.
Cabalga el muerto sobre el caballo pálido. Las nubes grises y pesadas advierten de que nada podrá detener su viaje. Morirá el que lo merece. Morirá el que se atreva a ponerse delante de su revólver sin nombre. La tierra se endurece hasta hacerse piel de roca. El frío precede a los muertos. Tal vez él mereció, en otra época y en otro lugar, morir. Pero eso ya es pasado. Eso ya es carne desgarrada y rabia olvidada. Solo la serenidad de la razón es capaz de redimir. Y él viene para traer la sangre que ya derramó en alguna calle sin fe ni valor.

Clint Eastwood dirigió esta película justo antes de dar el gran salto a la dirección más ajustada de los últimos años del cine clásico. Volvió la mirada hacia  Delmer Daves y su El árbol del ahorcado, hacia George Stevens y sus Raíces profundas, hacia cualquiera de los fondos nevados y abruptos de Anthony Mann, hacia un malvado como John Russell en la mejor línea de John Ford, hacia el personaje del hombre sin nombre de Sergio Leone y colocarlo allí mismo, al otro lado del averno para llevar a cabo una última acción de pistolero con un estilo mucho más depurado y elegante que en Infierno de cobardes. De ahí sacó una historia que empieza a apuntar hacia el gran director en el que se convirtió después. Fue la misma puerta de la gloria, como la que encuentra un jinete pálido que vuelve grupas y escala la ladera en busca de la eternidad.

5 comentarios:

dexter zgz dijo...

Esta es una película muy especial para mí. Bien apuntas que marca un antes y un después de este film en el cine de Eastwood. Porque aunque la que viene después creo que es la excesivamente mitificada "El sargento de hierro" la posterior es "Bird" de la que me enamoro al instante. Pues eso, que es "El jinete pálido" la peli que me reconcilia definitivamente con Clint. Hasta entonces, y aunque el primer Harry me parece super entretenido, me había dejado llevar por su presencia en los westerns de Leone (¿puedo decir que son más los que no me gustan que los que sí?) y por la imagen pública y mediática del director - evidentemente el término "conservador" no funciona igual aquí que en EEUU. A raíz de ver "El jinete pálido" empiezo a ver a Clint con otros ojos. Y me creo que ese sentido tan particular de la moral y de la justicia en realidad ha existido desde siempre.

Con respecto a la película, pues sí, aparte de todas referencias también hay cierto espíritu justiciero a lo "siete magníficos" - y de rebote a Kurosawa. Y yo creo también, fíjate, que los Coen toman mucho de esa relación entre el predicador y la muchacha para su nueva versión de "True Grift".

Abrazos bíblicos

César Bardés dijo...

Con motivo del debate de esta noche, he estado revisando un poco el cine de Eastwood de antes y de después. Y está claro que "El jinete pálido" es el pivote alrededor del cual rueda el cambio de la mirada del director. En "El jinete pálido" la imagen es mucho más estilizada, mucho más cuidada. Además elige rodar con luz del día (es decir, sin ayuda de focos, lo que en cine se llama "luz disponible") y eso favorece el aire tenebroso que necesita la historia. No lo fabrica como ocurre en "Infierno de cobardes" sino que rodea la aparición de ese predicador de una frialdad cadavérica que cuadra perfectamente con lo que está contando.
A mí Eastwood, antes de esta película, me cansaba. Me parece un director que no había pasado nunca del aprobado en películas como "Escalofrío en la noche", "Infierno de cobardes" y, sobre todo, "El fuera de la ley". Me espantaba el Eastwood de "Ruta suicida", el auténtico rollo que fue "Bronco Billy" por muy capriana que sea y no me gustó nada "El aventurero de la medianoche". Me sumergió en la feroz mediocridad "Firefox". Me tragaba sin rechistar "Impacto súbito" y aceptaba con reparos "Licencia para matar" y "Primavera en otoño". Sin embargo, un buen día, salí de facultad y decidí darme una vuelta por la Gran Vía madrileña. Tenía la tarde libre y, más que nada porque no vi algo más atractivo, me metí en el cine Avenida a ver "El jinete pálido" y ahí la cosa cambió. No me parece una obra maestra, no lo es, pero ya me pareció que Eastwood comenzaba a dominar algunas cosas interesantes. Como bien dices, luego me sorprendió con "El sargento de hierro", una película que, por mucha gracia y retranca que tenga, es mediocre y olvidable por mucho que algunos "frikis" se empeñen en lo contrario. Pero llega "Bird" y ahí sí que me entusiasma. Salgo del cine en volandas. Vi a un Eastwood arriesgado y seguro, que sabía lo que quería contar, con fuerza y ganas. Algo que quizá ha perdido un poco bastante en los últimos tiempos. Parece que ha habido una aseguradora que se ha comprometido a cubrir "Jersey boys" después de hacerle pasar un exhaustivo reconocimiento médico. Veremos qué ha hecho con la historia de Frankie Valli.
Abrazos justicieros.

CARPET_WALLY dijo...

Pues fijaos que a mi la historia de Josey Wales me parece que estaba bastante bien aunque va perdiendo fuerza hacía el último tercio. Un huida continua a lo Jeremiah Jonhson pero sin nada de lírica, aun así tiene bastante interés, al menos para mi.

En realidad yo creo que lo mejor que le pudo pasar a Clint fue alejarse de Sondra Locke que como actriz era nefasta y pesaba como un lastre en todo lo que hacía. Lo de "Bronco Billy" era terrible. Y "El sargento de hierro" es, para mi gusto, bastante mala, llena de tópicos, muy influenciada por el conservadurismo y la moda de los Rambos(aunque este sea algo más llevadero) y con algún dialogo bestia que pudiera tener algo de gracia, nunca he entendido como se la ensalza por ahí.

"El jinete pálido" tiene no sólo influencias de Leone y de los western clásicos que señalas en el post o incluso lo que comenta Dexter, sino que también abre algunos de los cáminos por donde luego va a transitar algunas de las cosas de la historia fílmica del mejor Eastwood: La relación con la chica, el antiheroe solitario, el huraño con corazón, el conquistador de la mujer aburrida, etc.

CARPET_WALLY dijo...

Abrazos olvidados

César Bardés dijo...

Sí, ya apunto que "El fuera de la ley" es una película que está por encima del aprobado y quizá fuera la mejor de Eastwood hasta "El jinete pálido". Cierto es esa pérdida de fuerza en el último tercio de película pero aún así es una película a tener en cuenta en su filmografía.
Lo de Sondra Locke acabó como el rosario de la aurora. Desde el mismo momento en que ella quiso empezar a dirigir (lo hizo con una película que se llamaba "Ratboy") comenzó el distanciamiento entre ambos. A Eastwood no le gusta que nadie le haga sombra. Debe de tener un carácter algo especial, sospecho.
Estoy de acuerdo con la valoración que haces de "El sargento de hierro". Yo creo precisamente que se ensalza este título por los diálogos bestias, muy del gusto de algunos "frikis" que no están para delicadezas cinematográficas.
En cuanto a "El jinete pálido" a mí me parece una excelente película. En el debate ya apunté que no es una obra maestra aunque sí una buena película. Para mi gusto, le falta el diseño de los malos, muy planos. Están allí para pegar cuatro tiros. Solo se salva Lahood y muy levemente Stockburn, que apenas es retratado. Por lo demás, creo que es una película con una estética fantástica, rodada en una penumbra muy poética y que preludia al Eastwood de "Sin perdón".
Abrazos pálidos