lunes, 6 de octubre de 2014

LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES (1968), de George A. Romero

Si queréis comprobar la auténtica locura que fue el debate en "La gran evasión" sobre "Alguien voló sobre el nido del cuco", lo podéis hacer aquí. Tomad un valium antes, eso sí.

El aire parece tan plomizo que pesa en el ánimo. A lo lejos, la figura de un muerto andante, caminando en un cementerio. El horror está ahí mismo y no sabemos identificarlo. Todo muere para revivir y ser peor. Quizá el más perseguido sea el más válido y siempre, en situaciones extremas, el egoísmo individual hará acto de presencia para ser al ansia del sálvese quien pueda. El trauma se queda ahí, permanentemente, como una neblina que impide ver el pánico siendo el mismo pánico el que no deja ver. Hay que sobrevivir a cualquier precio pero pensando en todos, en que esto es un accidente del miedo que se ha adentrado en el territorio más horrible del alma humana. Lo malo es que el alma es lo único que allí no está.
Las noticias llegan y nadie sabe explicar con exactitud de dónde proviene la maldición. Tal vez del espacio exterior o quizá el mismo diablo se ha hecho presente y los muertos vuelven para devorar todas nuestras impurezas. El lento caminar se cierne como una amenaza y el único deseo es salir de un gran ataúd donde están encerradas siete personas. El cielo no está porque la negrura es el mismo horizonte y el día no quiere llegar. La noche es larga pero más larga aún es la muerte. Sobre todo si solo dura unos minutos y los ojos se vuelven vidriosos y el hambre aprieta desde más allá de las tinieblas.

Paradigma de la serie B que George A. Romero supo elevar hacia el éxito mundial, esta película ofrece horror, chapuza, modestia y presente. Rodada en 1968, no dudó en modificar el guión para poner de protagonista a un hombre de color que, en todo momento, sabe lo que hay que hacer y que es el único que mantiene la cabeza fría en una orgía de canibalismo y terror que, vista hoy en día, apenas es un juego de niños. En aquel entonces, la reivindicación por los derechos civiles liderados por Martin Luther King  estaba en plena efervescencia y Romero no duda en ofrecer un final a la altura de las circunstancias en una sociedad que no duda en aniquilar al diferente sin atender a premisas de valor. Para ello, nos coloca en medio de una casa de campo que cierra todos sus agujeros para no dejar pasar a los devoradores de seres humanos sin darse cuenta de que el peligro, en el fondo, está ahí dentro, en el mismo salón de nuestras casas, haciendo del egoísmo nuestra religión y de la condición humana, una circunstancia salvaje. El resto ya es historia. Múltiples secuelas, precuelas y locuelas y, por si fuera poco, nuevas versiones actualizadas con medios mucho más avanzados que, curiosamente, no hacen sino quitar el encanto de esta primera y rompedora versión que se rodó en nueve meses, con cuatro dólares y medio y que no atiende a fallos técnicos porque abundan como muertos vivientes. La gente perdonó todo esto y, desde entonces, los zombis pueblan nuestra imaginación, viniendo cada noche a devorar lo poco que queda de nuestra alma, justo aquello que nos diferencia de los que ya no pueden volver a la vida. 

4 comentarios:

dexter zgz dijo...

Pues mira, el otro día me acordaba de esta película porque sigo poniéndome al día con la cartelera y esta vez arrastrado por el sobrino fui a ver "El corredor del laberinto". Ciertamente elegimos mal día para hablar de virus, pero hay un par de detalles que te llevan a pensar en el clásico de Romero. También en "Alien" o en "Cube", la verdad es que la película me sorprendió gratamente porque tampoco me esperaba nada. Lo que menos me gustó fue ese final precipitado que intenta cuadrar la secuela. Y como comentas en tu artículo la actuación del "malo" que es malo, pero malo de verdad. A saber dónde le han dado el carné de actor a ese.

En cuanto al clásico pues creo que su mejor virtud y lo que la ha hecho perdurar hasta nuestros días como tal es su carácter artesanal. A esta serie de clásicos B es mejor no tocarlos ni mucho menos hacer de ellos un blockbuster como intentó el tío Steven con "La guerra de los mundos".

Abrazos parapetados

César Bardés dijo...

Influyó en muchísimas películas posteriores, de eso no cabe la menor duda y ella misma se inspira en el relato de "Soy leyenda", de Richard Matheson de la cual ya se había rodado una versión con el título "El último hombre sobre la Tierra" con Vincent Price en el papel principal.
Lo cierto es que lo de "El corredor del laberinto" no es que sea para tirar cohetes pero está un peldañito (pequeño) por encima de algunas muestras de ese tipo de cine infanto-juvenil que parece más bien una terapia de autoestima que cine propiamente dicho.
En cuanto a lo que dices sobre estas películas tan de serie Z...pues mira, te voy a decir algo, a mí "La guerra de los mundos" de Spielberg no me parece tan mala. Está primorosamente rodada y tiene algunos planos (el del coche con Cruise conduciendo y explicando a sus hijos lo que pasa) que me parecen de lo mejor que ha rodado el primo Steve. No es la mejor película del mundo, totalmente de acuerdo, pero sí me parece que mejoró un título que, visto ahora, no solo se ha quedado antiguo, sino que ni siquiera inquieta un momento. Otra cosa es esto de "Los muertos vivientes" porque es muy dado al exceso con las facilidades propias del maquillaje y los efectos visuales de hoy en día. De hecho, el mismo Romero ha ido intentando nuevas versiones, reformulaciones y continuaciones y, ya introduciendo incluso el color, la cosa ha perdido ostensiblemente. Tampoco es que ésta sea tan maravillosa ¿eh? Hay chapuzas (probablemente motivadas por la escasez de dinero) que son un poco de juzgado de guardia y la película tiene el encanto precisamente de eso, de algo que se ha rodado de cualquier manera y que, también por eso, resulta la predilecta de un buen puñado de "frikis".
Abrazos hambrientos.

CARPET_WALLY dijo...

Bueno, me habéis dado donde me duele. Ya he comentado que a mi me ponen una de zombis y por mucho que sea mala hasta decir basta, es dificil que no me quede pegado a la pantalla. Y eso que si hay alguna película donde se repite una vez tras otra el mismo esquema es es la de estos muertos vivientes. Da igual su premisa inicial, pero su desarrollo implica la lucha de un grupo de personas aisladas que tienen que convivir a sus pesares con otros queno les gustan nada para intentar sobrevivir a la plaga, y siempre, van cayendo uno a uno sin solución. En la mayoria se produce el sacrifio heróico de alguno para salvación de sus compañeros (en muchos casos el menos previsto o el más egoista), casi siempre está el infectado que oculta su condición, etc. Y el final, tras la lucha consiguen escapar un par de ellos, quizá alguno más, para comprender que van a sucumbir finalmente porque no hay refugio posible. Bueno pues aunque todas sean casi iguales, yo me queó ahí, pendiente de ese grupo de privilegiados que intentan no ser contagiados de la masa de parias...ah, no, que ya estoy derivando a mi conocida teoria de la metáfora del mundo actual.

Todo esto que contaba ya estaba en Romero, el microcosmos y su relación ante la crisis, el heroe a la fuerza, el sensato, el histérico, el inutil, el servil, el mezquino, el egoista, el títere...todos los arquetipos que pueblan no sólo esta sino otras muchas que heredan su propuesta y que no tienen que ser precisamente de zombis. de hecho este tipo de "estudio" microsocial ya se había dado en otras ocasiones en el cine antes de Romero. Desde "La patrulla perdida" hasta "El vuelo del fenix" y no pocas películas bélicas como "Objetivo birmania" por ejemplo tratan también al grupo reducido enfrentandose a un peligro de enemigos numeroso, lo que pasa es que el tema del ejercito reduce algo las posibilidades de un comportamiento social más individualizado como se cuenta en "La noche de los muertos vivientes".

Yo no creo que el film de romero sea una gran película, claro que no, mucho menos para convertirse en un referente friki, aunque bueno los frikis son así, que les privan las cosas cutrillas hechas con cuatro perras, fijaos la de fans que hay de "Posesión infernal", por ejemplo. Lo que si tiene es una imaginativa propuesta que es la que la ha convertido en clásico y como ya he comentado imitado hasta la saciedad.

Ha habido alguna más que con este tema ha logrado tener un punto de más interés que la legión de "locuelas" como bien comentas. Una de ellas, para mi, es la reconocida “Amanecer de los muertos” el remake, de la secuela de Romero, una buena peli de acción. En España “REC” me parece también notable entre el grupo de pelis zombis, es original y también tiene un punto de tensión con bastante interés, y habría que señalar también “Bienvenidos a Zombieland” una simpática comedia en este ambiente tan atípico.

En fin, que bien me lo paso yo con estas pelis.

Abrazos a jirones

César Bardés dijo...

Perdón por la tardanza pero he estado todo el día de aquí para allá porque me quieren tanto que me reclaman en todas partes.
La verdad es que estoy bastante de acuerdo contigo en la apreciación del cine de zombies lo que pasa es que mi mirada es muy desapasionada. Creo que lo fuerte de "La noche de los muertos vivientes" es ese mensaje que lleva dentro en que casi, casi, el peligro está más dentro de la casa que fuera. Si bien, como tu señalas con singular acierto, el esquema de la película es muy clásico. Ayer, en el programa de radio yo decía que es un esquema como de indios que asedian un fuerte solo que la novedad estriba en que los que habitan el fuerte se llevan a matar entre ellos.
Es cierto que de la "pentalogía de los muertos" la más conseguida sea, tal vez, la del "Amanecer" aunque confieso, no sin vergüenza, que no he visto todas. La repetición de la misma premisa llegó a cansarme e, incluso en su día, fui a ver con cierta reticencia "Creepshow" que, para mí, pasa por ser la mejor película de Romero, un cineasta que prometía mucho más de lo que posteriormente dio.
En cuanto a cine de zombies, tan en boga actualmente (entre otras cosas gracias a "The walking dead") tenemos desde la "Guerra mundial Z" hasta "Memorias de un zombie adolescente" que no deja de ser un chiste juvenil adaptado en la misma línea que tantos y tantos best-sellers literarios de hoy en día.
Haces muy bien en pasártelo bien. A mí nunca me han arrebatado pero comprendo perfectamente al que queda embebido por estos muertos de movimientos tan...muertos salvo los de ahora, que se mueven como el rayo.
Abrazos con manos tendidas.