martes, 10 de marzo de 2026

UN GOLPE DE ALTURA (2011), de Brett Ratner

 

Josh es un profesional en lo suyo. Sabe exactamente cuáles son las necesidades de sus empleados y las costumbres de los inquilinos del edificio en el que trabaja. Maneja con soltura un ejército de trabajadores cuya única finalidad es hacer que todos los que vivan en La Torre tengan lo que demandan, prácticamente, sin pedirlo. No es fácil llegar a un dominio así. Incluso el gran jefazo lo trata con deferencia, con un punto de simpatía. Josh sabe quién vale y quién no. Y, hay que reconocerlo, está muy satisfecho con su trabajo. Hasta que ocurre lo que nadie preveía.

El gran jefe es acusado de corrupción. Y en ese delito también se hallan las pensiones de todos los trabajadores que están a las órdenes de Josh. El gran hombre, como es habitual, ha fallado, pero Josh no va a fallar a los suyos. Y si hace falta dar un par de golpes en lo mesa, lo hará, porque ese tipo que le ha tratado con deferencia y con simpatía es un cínico sobrado al que le importan un par de ceros todos los que se han dejado la piel por él.

El plan es sencillo. En algún lugar de su maravilloso e inmaculado ático, ese jefe debe tener un colchón para seguir viviendo a cuerpo de rey. Eso lo hacen todos los financieros y los que, desgraciadamente para los ciudadanos de a pie, los que se codean con el poder. Se trata de reclutar a unos cuantos descontentos y robar ese colchón de millones para restituir las pensiones a toda esa buena gente que ha sabido ver en Josh su profesionalidad y su buen hacer.

Ni corto, ni perezoso, Josh habla con un ascensorista resabiado porque antes ha trabajado en McDonald´s, a un contable que se halla en la más absoluta ruina después de haber probado las mieles del éxito, a un recepcionista necesitado porque tiene niño en camino y a una doncella metida en carnes que sabe tratar las ruedas de una caja fuerte con el mimo necesario. Falta un elemento y es, naturalmente, alguien que sepa de qué va la vaina. Lo encuentra en un vecino, uno de esos compañeros con los que coincidió en la escuela y que no dejaba de reírse de él. Ya está el equipo completo. El golpe no va a ser exactamente para robar lo que habían pensado, pero, amigos, la altura está asegurada.

Excelente película, entretenida, divertida, con un guión ingenioso y una música excelente, dirigida por Brett Ratner y que tiene en Eddie Murphy a su alma creadora. El actor se hizo con los derechos de la historia y, en un principio, quiso interpretar él a  Josh y que Chris Rock se hiciera con el papel del ratero que enseña a robar a ciudadanos normales. No pudo ser y Murphy abandonó el proyecto. Solamente cuando surgió la oportunidad de tener a Ben Stiller en el papel de Josh es cuando Murphy se animó a producir todo el complot bajo la dirección de Ratner, un director que, cuando menos, le gustaba. El resultado es ágil, con situaciones realmente buenas, con diálogos punzantes y con un atraco que acaba por sacarte una sonrisa en una película que huye de los atracos típicos y se adentra en una comedia de altura. Al fin y al cabo, quien roba a un ladrón…pues eso, altura.

1 comentario:

CARPET_WALLY dijo...

Pues verás, es una peli que me parece graciosa, con un planteamiento bastante interesante, buenos personajes, buenos actores y un guion quizá algo forzado pero mas que correcto.

El problema para mi es, precisamente, Murphy. No creo que Stiller sea un excelente actor, pero cuadra bastante bien en la comedia porque la mayoría de las veces no fuerza la maquina en exceso, mantiene un personaje dentro de la normalidad, creíble, contenido a pesar de que lo que pase a su alrededor sea un tremendo disparate.

Sin embargo, Murphy es justamente todo lo contrario, un histrión en busca de lucimiento en cada gesto, en cada réplica, en cada movimiento. Además, la comicidad de Eddie tira en exceso de gracias verbales y palabrería sin freno, algo que resulta tremendamente cómico en USA, pero que queda muy desdibujado en el doblaje o la traducción.

Nunca entendí bien el éxitos de las sucesivas secuelas de "Superdetective en Hollywood" o cosas como "El príncipe de Zamunda" o aun peores. Si me tengo que quedar con alguna de sus películas sería precisamente con las primeras "Limite 48 horas" o "Entre pillos anda el juego" donde aun no daba tanta rienda suelita a sus excesos.

Y además planteo otra cuestión, a mi me gusta mucho, generalmente, el humor americano. "Saturday Night Live", "Friends", "Cheers", Big Bang Theory" o incluso "Los Simpson" o South Park". Y muchas comedias en cine, románticas o no, me parece que tiene un punto de genialidad en el humor que pocas veces se alcanza en otros cines, incluyendo el español, por supuesto.

Vale, nos hemos acostumbrado a sus chistes (los llevamos mamando desde niños), pero ¿no os parece en general que los grandes dioses de su "comedia" se nos quedan muy, muy lejos?. A mi Murphy, Chevy Chase, Mike Myers, incluso Richard Pryor o Belushi nunca terminaron de hacerme muchísima gracia, a veces me resultaban hasta cargantes.

Abrazos desde lo mas alto sentado en un coche.