viernes, 13 de marzo de 2026

EL PECADO DEL OSCAR

 


Son unos pecadores irredentos por el nivel de las películas que optan a los premios. Creíamos, ingenuos nosotros, que aquello de darle siete estatuillas doradas a Todo a la vez en todas partes iba a ser algo aislado, pero no. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood se empeña en nominar auténticas mediocridades que, para agravar aún más el enredo, parten como favoritas para convertirse en la Academia de Partes y Carencias Cinematográficas. Lo dicho. El día de la ceremonia hay que tomárselo como “San Cine” y punto y pecado.



Para la mejor película, en esas diez candidatas no hay nivel suficiente para proclamar una ganadora indiscutible. Quizá Valor sentimental, de Joachim Trier y, quizá, Hamnet, de Chloe Zhao, sean las que están un poco por encima de las demás. ¿A quién van a premiar? Yo apostaría que van a dárselo a Los pecadores, pero por una sencilla razón que excede la exclusivamente cinematográfica. Siempre que ha habido una película de preferencia por la minoría afroamericana en los últimos años, ha ganado. Ahí están Moonlight o Doce años de esclavitud, dos mediocridades enormes de las que, además, nadie se acuerda. Y Los pecadores parte con dieciséis nominaciones, récord absoluto de los premios. Ahí es nada. Pequemos, pues, pequemos.



Para el mejor actor, parece que Timothée Chalamet con su desquiciado Marty Supreme es el mejor colocado, a pesar de sus recientes y desafortunadas declaraciones que revelan que el chico no posee demasiadas células grises. Las votaciones ya estaban prácticamente cerradas cuando se le fue la lengua y se le debe algún que otro premio con su Bob Dylan del año pasado y tal. Parece seguro. Y si no, se lo van a dar a Michael B. Jordan, maravilloso actor que merece el Oscar, el Nobel y el summun, en detrimento de Ethan Hawke que realiza una maravillosa creación del letrista Lorenz Hart en Blue Moon.



Para la mejor actriz se perfila con claridad Jesse Buckley por Hamnet. Su desgarradora esposa de William Shakespeare es una interpretación compleja y muy dramática. No va a tener demasiadas rivales esa noche porque está arrasando en toda la temporada de premios. Y, las cosas como son, merece el premio además de ser una excelente actriz.







Para el mejor actor secundario la cosa se complica. Lo merece Stellan Skarsgard porque es veterano, porque da una lección de interpretación en Valor sentimental sin acudir al histrionismo, al maquillaje, a la tortura mental y al retorcimiento conductual, aunque un poco de esto último sí que hay. Es muy posible que se lo den a Jacob Elordi por Frankenstein porque el chico es joven y se desenvuelve bastante bien en la piel de maquillaje y super-héroe que le ha puesto Guillermo del Toro. Y como se lo den a Sean Penn por Una batalla tras otra es para que los académicos se lo hagan mirar. ¿De verdad le van a dar un tercer Oscar a Penn por hacer de un tío con permanente cara de estreñido?



Para la mejor actriz secundaria, se lo van a dar a Winmi Mosaku por Los pecadores, cuando quien lo merece es Inga Ibsdotter Lilleaas, por Valor sentimental, pero, claro, con ese nombre cómo le van a dar ni las buenas noches.








Como mejor dirección, está muy claro el premio para Paul Thomas Anderson por Una batalla tras otra, uno de los directores más sobrevalorados del cine contemporáneo, pero qué sabré yo. Quien lo merece es Chloe Zhao por Hamnet aunque, probablemente, no se lo tenían que haber dado hace unos años por Nomadland, pero no van a estar para dramas y sí para recalcarnos con mucha supuesta gracia que los de derechas son unos bastardos y los de izquierdas unos chapuzas.





Para la mejor película internacional, me encanta el eufemismo, se sospecha el premio para El agente secreto, de Kleber Mendonça, aunque, por supuesto, quien lo merece es Valor sentimental, esa película tan criticada por todos aquellos que no han visto a Bergman salvo para creer que es una actriz. Y así estamos, pecando por doquier.

No acertaré ninguno, pero es que la alternativa tampoco invita al optimismo, así que hagan sus apuestas, jueguen fuerte y, cuando terminen, no se olviden de pecar. Por ejemplo, váyanse a un club nocturno como buenos blancos y chúpenle la sangre a los negros, metáfora que a nadie se nos habría podido ocurrir ni en los peores sueños.

1 comentario:

dexterzgz dijo...

Bueno, con tu permiso, voy a pecar también apostando y por supuesto, para no perder la costumbre, equivocándome.
Yo también pienso que van a dividir película y dirección. Creo que no van a dejar pasar la oportunidad de dejar pasar la oportunidad de coronar como mejor película la que ha conseguido el récord de nominaciones de la historia, aunque sólo sea para pasarnos por las narices que sí, que Mankiewicz y Wyler eran unos piernas que no sabían ni sostener la cámara. Y tampoco van a pasar la oportunidad de premiar a PTA, uno de sus niños mimados, como no la pasaron para premiar a Nolan, aunque por lo menos a éste le premiaron por algo más digno.

Como te acabo de decir en el post de "El agente secreto" muy mal tiene que estar el cine USA cuando resulta que tienes que echar mano de dos películas "internacionales" para cubrir el cupo, y para mas inri esas dos son las mejores de la decena (se hablaba incluso de meter la de Panahi con lo que hubiesen sido tres). Yo aquí se lo daba a "Valor sentimental" o en su defecto, para que no me tachasen tanto de exótico, a "Hamnet". Dirección a Trier y a su intentona por estar a la derecha de Bergman.

En cuanto al actor, ya hablamos de que tú y yo se lo daríamos sin chistar a Hawke, porque es el que mejor lo hace y punto. Como es el único que no tiene la más mínima posibilidad, pues mira que se lo den a Moura. Empiezo a estar harto de ver a Leo haciendo de palurdo y de gañán y repitiendo tics. Y lo del Jordan, yo es que definitivamente no lo entiendo. Resulta que tienes un bombonazo interpretando a dos gemelos y no lo aprovechas porque interpretas igual a los dos sin el más mínimo matiz que ayude al espectador a distinguirlos. Se lo darán a Chalamet, y así por lo menos dejarán de darnos la brasa como nos la dieron cuando Leo.

Lo de actriz, pues todo apunta a Buckley , pues lo suyo por la temporada de premios ha sido un paseo militar que no se veía desde la Blanchet y "Blue Jasmine". Lo de Cate sí tenía sentido, pero lo de Jesse no sé si ha dado para tanto, ya comentamos en su día que en muchos momentos mete tanta intensidad a su personaje está ahí, ahí, rozando el larguero. Con lo contenida y maravillosa que está Renate Reinsve en "Valor sentimental".

Actor secundario está muy reñido. Yo se lo daba a Stellan Skarsgard, a pesar de un pequeño matiz. Skarsgard tiene tratamiento de coprotagonista en "Valor sentimental". En fin una de esas estrategias y engañifas de los falsos secundarios a las que nos tiene acostumbradas Hollywood últimamente (Bardem, JK Simmons...) Pero bueno, con tal de que no gane Sean Penn, pues nada, nada, que gane Stellan.
En secundarias estoy contigo. Debería ganar Inga, pero ¿tú crees que sabrían decir el apellido?
Y en película extranjera creo y quiero que ganará/gane "Valor sentimental", aunque si lo hiciera Panahi o la brasileña tampoco me tiraría especialmente de los pelos. No me herirá el orgullo patrio que no gane "Sirat" ni sufriré en demasía que no triunfe una película trampa como "La voz de Hindi".
Hasta aquí mi quiniela y mi trébol de los deseos. Recuerdo cuando sí me tomaba más en serio estas cosas y hasta me levantaba a las tantas y ver las galas y tal. Hoy, poco queda de eso. Lo que toca es ser un hereje y un pecador. Feliz San Cine, a pesar de todo.

Abrazos sentimentales

Abrazos sentimentales