Resulta
sorprendente comprobar cómo una actriz competente, seria y valiosa como Marta
Etura no termina de desprenderse de cierto matiz de falsedad interpretando un
papel como el de la Inspectora Salazar, nacida de la pluma de Dolores Redondo.
Detrás de ella, hay un competente equipo de actores secundarios que sí resultan
creíbles, especialmente Elvira Minguez, que se hace cargo de uno de los papeles
más antipáticos del cine español más reciente y que no deja de golpear diciendo
que, tal vez, de haberse rodado unos años antes, ella sí que hubiera sido la
heroína ideal.
En cualquier caso, es
una película muy equilibrada, que camina entre los géneros de fantasía y
negrura para dar ese aire mágico y siniestro a los bosques del maravilloso y
bellísimo Valle de Baztán, poblados por abominables hombres que pertenecen al
folclore navarro y que resultan apenas una broma si los comparamos con otros de
carne y hueso. Fernando González Molina, el director, tiene momentos de
inspiración ejemplar, con planos sorprendentes y certeros y también hay algún
que otro salto incomprensible en la trama que trata de seguir con fidelidad el
original literario al menos en cuanto a espíritu. Y la impresión también es la
misma. Habrá a quienes les parezca una adaptación competente y otros que opinen
que no es para tanto.
Y es que no es fácil
tratar de hallar el punto intermedio para que la imposible trama de brujería y
superstición que está presente en todos los recovecos del misterio no deje de
ser un cuento de hadas posible y, al mismo tiempo, la investigación meramente
policiaca mantenga el interés realista que la convierte en una película de cine
negro. La lluvia continua, las crueldades provincianas, los pasados tormentosos
que vuelven a cubrir de harina y desprecio a la inocente infancia, son
elementos indispensables para entender el pasado y el presente de la
protagonista. Y, de hecho, la película experimenta una curiosa cuesta arriba en
el último tercio de la historia, haciendo que Marta Etura comience a hacerse
con el papel que se le resiste, ausente de naturalidad durante todo el resto de
la cinta.
La ambición de los
hombres y sus estúpidos anhelos de conservar las tradiciones son puntos
peligrosos en tiempos de inhumanidad y saña. El terror parece que se asoma en
algunos pasajes, con timidez, como queriendo pedir permiso, y se queda en mera
inquietud ante la cercanía de un peligro seguro. La humedad se cala en los
huesos mientras los asesinatos se suceden en los bosques de niebla y odio y
siempre, de alguna manera, parece que hay guardianes míticos acechando a la
vuelta del próximo árbol. Tampoco es fácil mantenerse en la cumbre siendo mujer
y no faltarán las ladinas jugadas de los hombres para que, de alguna manera,
también se conserve la estúpida y equivocada tradición del liderazgo masculino.
No hay más que mirar a los ojos a una mujer para darse cuenta de que ellas
valen infinitamente más, ven con más claridad, transmiten más seguridad y no
cejarán hasta hallar todas las respuestas. Eso lo saben muy bien los
abominables hombres de los bosques que, con sus silbidos y sus cuidados, tratan
de alejar los males del paraíso en el que habitan. Y, tal vez, nunca
aparecerían si hubiese suficiente cariño en la vida de las personas.
3 comentarios:
Decíamos ayer...
Es una pena que nadie hable ahora de esta película en los términos en los que tu lo haces. Ya no se hace una critica a la película por su valor cinematográfico sino que ha sido inundada por un lodo absurdo. Ahora sólo se puede comentar a favor o en contra, no ya de la película sino del boicot, del spoiler, de las declaraciones de una o las repuestas del resto...El cine pasó al segundo plano.
Y por eso es una alegría encontrase con tu comentario, hablas de actrices (que grande es Elvira Minguez y que desaprovechada siempre), de ambientación, de ritmo...Y a uno le apetece ver una película que no me atraía nada en un principio. Eran demasiados comentarios negativos los que me habían llegado de la novela, tantos que me sorprende ese superventas de la trilogía, que parece repetirse lo que pasó con "El código Da Vinci" o "50 sombras de Grey" que eran leído por miles de personas pero pocos hablaban bien de ellos. Aquí a Dolores Redondo le ha pasado lo mismo, brujas, magia, misterio...en las novelas y en su éxitazo.
Por cierto ya busqué el título aquel que me recordaba la trama de la película de Wicki, se llama "El informe de Brodeck" y es duro pero muy recomendable.
Y otra cosa, ya al hilo de lo que comentábamos ayer y de este mundo nuevo donde hay tantas hogueras como vanidades. Escuchaba el otro día a una psicóloga en la radio comentar que se había perdido la capacidad de argumentar. Que deberíamos volver a intentarlo. Lo decía a propósito del autobús de Hazte oir y su campaña antitransexual o lo que fuera. El mensaje era que no se trataba de prohibir su recorrido o denostar a los que han preparado el tinglado, lo que uno debería hacer es repreguntarse por qué está a favor de la transexualidad, darse a si mismo argumentos y convencerse de que su conclusión es válida y con ello tratar de hacérselo llegar al que no opina igual, aceptando también los argumentos en contra y buscar, si tu crees que lo tuyo es lo correcto, convencer pero no imponer.
Ahora todos ya parten con la idea preconcebida de lo que es bueno o malo (según las creencias de cada cual) sin valorar nada de lo que otro pueda pensar o sentir. que se ha metido con los españoles a la hoguera, que ha defendido a los españoles a la otra hoguera...
En fin, que me he desviado.
Un post que se agradece lobo.
Abrazos en la negrura del bosque
Gracias por tus palabras. A menudo, uno cree que vive en una isla mientras al otro lado de la costa resulta que todo el mundo se deja arrastrar por la marea y siempre, inevitablemente,e.alabrauyas ayudan a aclarar la mente.alabras como las tuyas ayudan a aclarar la mente. Palabras como las tuyas ayudan a aclarar la mente. Y, de hecho, he intentado hacer lo mismo con el artículo de hoy, "Lo que de verdad importa", no dejarme arrastrar por los sentimientos y hacer un artículo imparcial, que destaque lo que me parece destacable sin azúcar, lo cual, si cabe, confiere más mérito al intento.
"El informe de Brodeck", lo buscaré a ver si hay catálogo por ahí.
En cuanto a la película en sí, el mayor mérito es conseguir el equilibrio entre esa parte, digamos, de superstición que tiene la historia y la trama meramente negra, que tiene mucho interés. Lo consigue aunque, a veces, no sepas muy bien hacia dónde te lleva la película. Lástima lo de Marta Etura que no me parece nada convincente a pesar de que es una actriz excelente.
En cuanto a lo de la argumentación...pues sí, tiene razón esa psicóloga. Ya en tiempos de Terra era muy difícil encontrar a gente que argumentaba (creo que, de hecho, hemos hecho un aparte los que realmente nos gustaba aquello de razonar y decir por qués y que no fuera todo por el artículo 33). Lo que da verdadera pena es que todo eso nos está llevando hacia una sociedad que va a fabricar muchas soledades, mucha incomprensión y que, desgraciadamente, va a razonar cada vez menos.
Gracias por tu comentario, Carpet.
Abrazos fantásticos.
Demasiadas "palabras como las tuyas ayudan a aclarar la mente". Como siempre, la edición y sus duendecillos. En cualquier caso, aclaro la frase para que tenga algún sentido:
"A menudo, uno cree que vive en una isla mientras al otro lado de la costa resulta que todo el mundo se deja arrastrar por la marea y, siempre, inevitablemente, te asalta la pregunta de si tienes razón o los demás, por el mero hecho de ser mayoría, son los que la tienen. Palabras como las tuyas ayudan a aclarar la mente. Y, de hecho, he intentado hacer lo mismo con el artículo de hoy..."
Así sí.
Abrazos rectificantes.
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